Economía Jueves, 8 de noviembre de 2018

Cuándo se cobrará el bono de $ 5.000 para los privados

El decreto está a la firma de Macri. Los empresarios mendocinos se mostraron en contra.

Por J. Alvarez y L.Boyer de la corresponsalía Buenos Aires

El correr de las horas recalentó las negociaciones a contrarreloj entre el Gobierno nacional, la CGT y los empresarios para pagarles a los trabajadores del sector privado un bono extraordinario de $5.000, un monto que apenas alcanzará para compensar poco más del 12% del terreno que perdieron los salarios en el último año.

El compromiso que asumió el Gobierno ante la cúpula de la central obrera de otorgar, por decreto, un bono por $5.000 no remunerativo (a pagarse una mitad en noviembre y la otra en enero) se encontró con los reparos de los industriales, quienes ayer advirtieron que más de 6 de cada 10 empresarios no podrán afrontan ese pago.

 

 

Los condicionamientos los expresó el vicepresidente de la Unión Industrial, Daniel Funes de Rioja, quien representa a la parte empresarial en la mesa tripartita que se conformó para darle forma al decreto.

“Cualquier intento que uno pueda hacer tiene como limitante cómo pago, cómo financio esto, cuando la mayoría del empleo en la Argentina es empleo PyME y ese acceso al crédito hoy está limitado básicamente por la tasas de interés”, planteó.

Funes de Rioja remarcó que los principales puntos de la contrapropuesta empresarial son ampliar el número de cuotas para pagar el bono a 3 ó 4 y facilitar, para las firmas que no cuenten con el capital suficiente, una línea de crédito blando para “atenuar el impacto financiero de las tasas de interés realmente inabordable”.

“Esto hay que mirarlo con realismo, con prudencia. No se puede tapar el cielo con las manos. Ayer (martes) se vieron los números dados por el Indec de caída de la actividad industrial. Más del 11% de contracción. Entonces, todo esto tiene que ser mirado con realismo. Acá no es uno contra otros, sino tratar entre todos de trabajar esta situación, pero fundamentalmente mirando que yo no voy a conseguir consumo si no consigo empresas que estén en condiciones de pagarlo (al bono)”, amplió.

Incluso trascendió que desde la UIA también pidieron que en el decreto se establezca que los $5.000 del bono serían a cuenta de futuros aumentos, lo que habría generado el malestar y el consecuente rechazo por parte de la CGT.

Desde la cúpula sindical también salieron a marcar la cancha para que se respeten las condiciones del compromiso que asumió el ministro de Producción y de Trabajo, Dante Sica, durante la reunión que mantuvo el martes pasado con los dos jefes de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña, y con dirigentes de la UIA,  de las Cámara Argentina de las Medianas Empresas, de la Cámara de la Construcción y de la Cámara de Comercio.

Al término de aquella cumbre, Daer anunció el principio de acuerdo para pagar el bono en dos cuotas y para poner en marcha un mecanismo que permita la intervención de las carteras laborales y de los gremios para evitar despidos injustificados, por lo menos hasta marzo.  

“Esperemos que el decreto salga en los términos que todos estamos planteando y seguramente no habrá medida de fuerza”, remarcó ayer Daer, quien reiteró que el Consejo Directivo de la CGT volverá a reunirse hoy para evaluar si los avances con el Gobierno nacional alcanzan o no para frenar el quinto paro contra la administración de Mauricio Macri.

Los por ahora indefinidos gestos oficiales podrían no convencer a todos los integrantes de la conducción cegetista.

El secretario general del gremio de Sanidad también aclaró ayer que el pago extraordinario no se aplicaría sobre los trabajadores del sector estatal porque, detalló, “en el sector público hay una conversación paralela entre la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) y Andrés Ibarra”, vicejefe de Gabinete de la Nación.

“Nosotros estamos negociando no solamente el bono sino que hemos pedido por tercera vez la reapertura de nuestra paritaria para acercarnos, por lo menos, a no perder tanto el poder adquisitivo”, aclaró Andrés Rodríguez, secretario general de UPCN.

Los tironeos entre la partes se extendieron hasta tarde pero, más allá de las expresiones de Daer y de Funes de Rioja, la redacción del decreto se manejó con un total hermetismo por parte de la Casa Rosada.

El bono compensaría apenas el 12% de la caída del poder adquisitivo

El salario promedio de la Argentina fue de 26.164 pesos netos en septiembre, según el último dato disponible de la secretaría de Trabajo. Con el aguinaldo, el ingreso anual fue de 340.132 pesos. A ese monto se llegó con una paritaria promedio del 25%.

Según el INDEC, la inflación anual de septiembre fue del 40,5%. Por ello, los salarios perdieron hasta entonces 15,5 puntos. Si los salarios hubieran empatado la inflación, el ingreso anual neto promedio tendría que haber sido de 381.056.   

Eso significa que un argentino con un salario de 26.164 pesos netos (igual al promedio nacional) dejó de percibir 40.924 pesos a lo largo del año hasta septiembre. El bono, entonces, vendría a compensar sólo el 12,22% de lo perdido.