Sociedad Lunes, 11 de febrero de 2019

Cruce de Los Andes, día 3 y 4: un poco de descanso y a seguir recorriendo

La travesía continúa conociendo la inmensidad de la Cordillera y compartiendo entre los aventureros .

Por Por Andrómeda Agencia Contenidos - Especial para Los Andes. Cámara: Marcos García y Belén Espín. Edición de video: Marcos García

El tercer día de esta travesía es una jornada de descanso en donde se puede realizar un pequeño trekking de tres horas desde el Real de La Cruz a la Laguna de los Patos, admirando la belleza del Alto Valle de Río Tunuyán.

El día también sirve para descansar, jugar al truco, tomar mates, charlar y distenderse con el grupo. El objetivo es recabar energía, conocer el trabajo de los arrieros, compartir experiencias, y unir a este grupo de desconocidos que a medida que pasan las horas van siendo cada vez más conocidos, y como dice Henry Ramonda, una de las eminencias del Andino Club Tunuyán “la amistad que se funde en la montaña es eterna”.

Luego de esta jornada, la noche llega y el cielo despejado, plagado de estrellas sin contaminación lumínica, lleva a todos a descansar con el ruido del arroyo de fondo.

Al día siguiente se emprende la jornada más extensa. El trayecto consta de nueve horas y un poco más 20 kilómetros desde el Refugio Real de La Cruz hasta el Real de las Ovejas (3264 m.s.n.m) con un ascenso con desnivel prolongado.

Cruce Portillo Argentino - Piuquenes

Durante este día se recorre paisajes inigualables. Para los que van caminando, primero se emprende el cruce del Río Tunuyán el cual debe hacerse a caballo, ya que la fuerza y el frío, pueden ser muy peligrosos para pasarlos a pie. Luego de esto, se continúa por un sendero de de la quebrada del Rio Palomares, mas adelante debemos cruzar el arroyo Miranda, llegando al Cerro Palomares, con sus magnificas formas redondeadas, producto de la erosión del viento.

Durante toda la travesía pasamos por el Caleton ( una cueva natural con surgentes de azufre) desde a qui se peude observa el esperado Cerro Piuquenes y el Hito.

Otros cerros como impactantes con mas de 5000 mnsn, como el Glaciar del Cerro Marmolejo y el Meson de San Juan.

A continuación, llegamos al Real de Las Ovejas, donde acamparemos por ultima vez.

Turistas

La experiencia de cada uno de los turistas es diferente. Tanto porque llegan ahí porque aman la naturaleza, otros tantos, porque quieren vivir la experiencia de hacer una travesía a caballo por los pasos de San Martín, así como hay algunos también que lejos de ser montañeses, deciden juntarse con algunos amigos, o con sus familiares y emprender un viaje diferente, alejado de la tecnología, de las comodidades, en busca de un encuentro más cercanos donde la naturaleza y la inmensidad de la Cordillera, la tranquilidad del lugar, los lleva a querer elegirlo.

Elida Casal es de La Plata, Buenos Aires, que decidió junto con su hijo Joaquín emprender este viaje, un deseo que según ella contó lo tenían desde hacía muchísimos años. Lele, como se hace llamar, es de profesión contadora y directora administrativa financiera de un hospital en su provincia.

Cruce Portillo Argentino - Piuquenes

Manuel, es otro de los turistas. En su caso el viaje aún fue más largo, ya que llegó desde España impulsado por un grupo de compañeros de trabajo de Argentina quienes le propusieron hacer esta travesía. Fue así, que viajó hasta Mendoza para juntarse con 11 compañeros, los cuales a muchos los conocía solo de haberlos visto alguna vez en convenciones de trabajo, mientras que a otros nunca los había visto. Sin embargo, nada de esto impidió vivir esta experiencia con un operador de Mendoza.

En estas entrevistas nos cuentan cómo viven el Cruce, la travesía, qué fue lo que los motivó a hacerlo, y qué es lo que más impacto les ha generado.