Más Deportes Viernes, 13 de julio de 2018 | Edición impresa

Croacia debe luchar contra Francia y el cansancio

Los de Modric saben que tendrán dos duros escollos en el juego decisivo: el rival y el desgaste físico acumulado a lo largo del torneo.

Por Redacción LA

Los futbolistas croatas disputaron 99 minutos más que los jugadores  franceses a lo largo del Mundial de Rusia, el equivalente a poco más de un partido entero.

Y corrieron 116 kilómetros más, prácticamente lo mismo que ir y volver a pie desde el estadio Luzhniki hasta Istra, la localidad en las afueras de Moscú en la que los franceses tienen su concentración. 

Con ese hándicap jugará el equipo de Zlatko Dalic el domingo la final del Mundial ante Francia, un partido en el que el factor físico podría ser determinante. O no. 

El seleccionado de Croacia llega a la final después de haber jugado dos tandas de penales y tres prórrogas, algo inédito desde que se reintrodujo la ronda de los octavos de final en el Mundial de 1986. 

Necesitó 120 minutos para vencer a Dinamarca (1-1), Rusia (2-2) e Inglaterra (2-1) y en los dos primeros encuentros de eliminación directa debió recurrir incluso a los lanzamientos desde los 12 pasos para avanzar. Además, cuenta con un día menos de descanso. 

El conjunto croata, sin embargo, exhibió una notable capacidad de resistencia y espíritu de lucha, por lo que la gran incógnita es si podrá obrar un nuevo milagro el domingo ante una Francia que se destaca justamente por la potencia y el físico privilegiado de sus futbolistas. ¿Podrá el hambre croata ante su primera final vencer a la fatiga? 

Varios jugadores croatas lucieron extenuados en algunos tramos del partido con Inglaterra, sobre todo en el comienzo. Pero con el correr de los minutos se recuperaron.

Varios jugadores croatas lucieron extenuados en algunos tramos del partido ante Inglaterra, sobre todo en el comienzo. Pero con el transcurso del encuentro parecieron encontrar un segundo aire. 

“A medida que avanza el día del encuentro, vamos mejorando físicamente”, dijo un poco en broma y un poco en serio el volante del Real Madrid, Luka Modric, la máxima figura de los balcánicos. 

Para ganar un Mundial hay que superar habitualmente siete partidos, aunque en el caso croata habría que reescribir la norma y añadir un octavo encuentro. 

Los dirigidos por Dalic sumaron ya 679 minutos y 36 segundos de juego en lo que va del certamen, el equivalente a siete encuentros de 90 minutos con sus tiempos de descuento. Y aún queda la final. 

Francia disputó 580 minutos y 16 segundos en su camino a este compromiso decisivo. Debió atravesar el sector más duro del cuadro, pero lo hizo con solvencia y dejando en el camino en el tiempo regular a rivales de peso como Argentina (4-3), Uruguay (2-0) y Bélgica (1-0). 

Los futbolistas franceses recorrieron en el torneo una distancia de 607,5 kilómetros, de acuerdo a las estadísticas de la FIFA, mientras que los croatas sumaron 723,95. 

El equipo de Didier Deschamps podría ir caminando desde su concentración en Istra hasta el estadio de la final (61,7 kilómetros) y aún así sumaría menos kilometraje. 

Pero todo eso son números en el papel. “Cuando juegas una final encuentras la energía”, avisó el volante del Barcelona, Iván Rakitic, quien corrió durante 120 minutos ante Inglaterra pese a haber estado en cama el día anterior al encuentro con 39 grados de fiebre.