Economía Jueves, 9 de noviembre de 2017

Cornejo confirmó que no habrá impuesto al vino ni a los espumantes

Por Redacción LA y Javier Álvarez - Corresponslía Buenos Aires

El gobernador Alfredo Cornejo y su par sanjuanino, Sergio Uñac, ganaron una durísima batalla con el Gobierno nacional al lograr que se eliminara la intención de gravar con un impuesto del 10% a la vitivinicultura y del 17% a los espumantes.

“Hemos sido escuchados.  Acabo de tener una reunión con el presidente Mauricio Macri y me ha confirmado que el impuesto al vino y a los espumantes no va al Congreso”, dijo a Los Andes un Cornejo exultante al salir de la Casa Rosada. 

Fue una nueva marcha atrás para la administración de Macri que en pos de bajar el déficit fiscal esta vez intentó sin éxito avanzar sobre una economía regional clave para Mendoza, San Juan y Salta.   

Macri llegó ayer de los Estados Unidos y, minutos después, se reunió con sus ministros y los gobernadores y representantes de todas las provincias para avanzar sobre el Pacto Fiscal, la Reforma Tributaria y la discusión del Fondo del Conurbano.

Tal como lo había anticipado un día antes cuando se fue de la Casa Rosada con las manos vacías, Cornejo esperó que terminara la reunión y lo primereó a Macri para pedirle una audiencia a solas.

Cornejo había estado el día anterior con el ministro de Producción, Francisco Cabrera, en la Rosada. Pero no había logrado nada. En ese momento, el ministro le dijo que esperara al regreso del Presidente y hablara con él.

El Presidente sabía por dónde venía el pedido y accedió de inmediato a la audiencia privada. Ambos salieron del Salón Eva Perón y caminaron unos pasos hasta una sala contigua. Allí, Cornejo se plantó con que no podía volver a Mendoza sin una respuesta.

Sin dar vueltas el jefe de Estado le dijo a Cornejo que no se preocupara porque la decisión estaba tomada: tras escuchar los argumentos de los gobernadores y de los bodegueros, de definió no gravar al vino ni a los espumantes.

Por ello, el proyecto de Reforma Tributaria que el lunes desembarcará en el Congreso no tendrá la alícuota del 10% para el vino ni la del 17% para el champagne, ambos productos seguirán exentos.

Según pudo saber Los Andes, la decisión fue tomada por Macri dado que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, insistió hasta último momento con discutir la gradualidad de la aplicación, pero avanzar con el tributo.  

Con una sonrisa indisimulable, el gobernador salió de la Casa Rosada y hasta se permitió bromear a los periodistas: “Que ha pasado, los han echado parece”, dijo el mandatario. Pero enseguida se puso serio: “Nos han escuchado”.

Mientras el mandatario hablaba afuera, en el Salón de los Pueblos Originarios daban una conferencia de prensa Dujovne y su par de Interior, Rogelio Frigerio. Este último, con una mayor cintura política, destacó que el Gobierno no había enviado al Congreso “a libro cerrado” a ninguna de las más de cien leyes propuestas desde que asumió.

Dujovne, más técnico y con la enorme responsabilidad de reducir el déficit fiscal, expresó que el Gobierno decidió dar marcha atrás y modificar el proyecto inicial tras detectar que definitivamente había algunos nuevos impuestos "que afectaban" a determinadas actividades económicas, como la del vino y los espumantes.

Los festejos vitivinícolas

Los referentes del sector vitivinícola se han mostrado muy conformes y hasta aliviados tras el anuncio del Gobernador. Es que el gravamen propuesto generaría grandes pérdidas para el sector industrial.

Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina, se mostró muy conforme por el cambio de posición del gobierno, "Es una batalla bastante difícil de ganar sobre todo por los argumentos, pero ayer nos pudimos defender y mostrar que el vino es saludable. Estamos felices con la decisión del presidente Mauricio Macri", dijo a Los Andes el bodeguero mendocino. 

Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este estimó:  "nos deja tranquilos que esto se haya resuelto, se estaba generando una situación muy incómoda. Las autoridades nacionales se mostraron dispuestas a dialogar y recibir propuestas".

Y agregó: "Creo que hay que poner en valor la actitud del gobernador Cornejo quien se puso a la cabeza de la situación y que lideró y gestionó ante la situación que se nos presentó".

Las respuestas en Twitter

Rápidamende en las redes sociales aparecieron los mensajes de apoyo a la decisión nacional

Cómo se sucedieron los hechos

Todo se dio vertiginosamente, tanto que los casi 10 días desde que con el proyecto de reforma impositiva incluyó un impuesto del 10% sobre el vino parecen haber sido apenas dos, entre reuniones de funcionarios y dirigentes sectoriales a nivel local y con la Nación. El corolario fue positivo y todos respiran, pero hubo que transpirar para llegar al presidente Macri revertir el objetivo de su ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de incrementar la presión tributaria sobre la bebida nacional.

Cabe recordar que desde la semana pasada se sucedieron enojos y declaraciones de mismo Dujovne que, lejos de elegir el silencio había considerado “injusto” que la cerveza pagara un gravamen que pasaría del 8% al 20%, y el vino no. Además, el funcionario coronó sus dichos con uno que generó más incomodidad aún, al calificar al vino como una “bebida dañina”.

Las reacciones no se hicieron esperar. Desde Bodegas de Argentina, la cámara que nuclea a más de 200 bodegas grandes y pymes manifestaron “sorpresa y gran preocupación, el motivo por el cual el Ministerio de Hacienda de la Nación decidió marcar con el gravamen que oscilará hasta el 10% y 17%, para el vino y para espumantes, respectivamente, basándose en que el vino es un producto no saludable. Es un concepto desafortunado, ya que el vino da prestigio e imagen al país, es una economía regional, que sustenta a miles de familias e incentiva al turismo de cada provincia vitícola. No es una bebida industrial, sino un producto natural, con fuerte base agrícola”.

El resto de las entidades se encolumnó detrás de argumentos similares. Mientras, se sucedieron distintas reuniones con el gobernador Cornejo, quien se puso al frente del reclamo ante la Nación. Los rumores, hasta principios de semana, abonaban una reducción de la alícuota pero pocos apostaban a la exención, salvo los mismos dirigentes. “No hay términos medios”, advirtió Eduardo Sancho, representante de Acovi ante la Coviar.

En tanto, el miércoles 8 pareció ser el punto de quiebre que desalentó a muchos, empresarios y funcionarios mendocinos. Es que una nutrida comitiva se preparaba para una audiencia con el mismo Dujovne para “sensibilizarlo” acerca del golpe que significaría el impuesto para la realidad de la industria, en momentos de caída del consumo (21 litros per cápita) y suba de precios, pero a último momento el titular de Hacienda pegó el faltazo; la lectura apuntaba a no poner la cara ante una decisión que parecía tomada.

A Cornejo le quedaba, entonces, una última carta: convencer a Macri. Se quedó en Buenos Aires a la espera del regreso del mandatario desde EEUU, y luego de una mañana agitada el anuncio no se hizo esperar: según el gobernador, el propio Macri le prometió que el impuesto al vino quedaba fuera de la reforma impositiva que impulsa el Gobierno nacional.