Turismo Domingo, 4 de noviembre de 2018 | Edición impresa

Córdoba: Las Tapias, una joya de Traslasierra

Especial para quienes busquen tranquilidad. Se destaca la presencia de aves autóctonas y hasta bodegas. Los atardeceres en Boca del Río.

Por Redacción LA

Las Tapias, en el Valle de Traslasierra, enamora con su microclima y con un apacible entorno lleno de tranquilidad. Está a unos 197 kilómetros de la ciudad de Córdoba: para llegar hay que dirigirse por la RP 34 y empalmar luego con la RP 14, pasando los pueblos de Los Hornillos y Villa Las Rosas. 

Si bien es distinguida por constituir un pequeño polo industrial en la región -gracias a la extracción de minerales como el cuarzo, la rodocrosita y el berilo-, también resalta por atractivos como Boca del Río, un dique nivelador algo escondido que se une a la propuesta de relax que ofrece el dique La Viña, otro espejo de agua cercano en donde se practican deportes acuáticos y pesca. 

 

Entre sus paisajes de arboledas y ríos abundan aves autóctonas, razón por lo cual es un lugar interesante para los aficionados a observar estos animales. Otra característica distintiva de Las Tapias, según los lugareños, es que los arroyos que bajan por las montañas atraviesan formaciones geológicas que contienen yacimientos de un mineral llamado “uranita”, el cual ioniza el agua y el aire otorgándoles propiedades beneficiosas.

Un kilómetro antes de entrar al pueblo también es posible encontrar una fábrica de aceite de oliva virgen, que realiza visitas guiadas para quienes deseen conocer su historia, instalaciones, procesos y modo de elaboración de sus productos.

 

La modalidad se replica en fincas y bodegas en la zona de Las Tapias, donde algunas elaboran artesanalmente y envasan aceitunas y pastas de aceitunas verdes y negras. Estos paseos y degustaciones son gratuitos.

Poco invadido 

Como se mencionó anteriormente, en la comuna destaca el último embalse receptor del río Los Sauces: Boca del Río. Montaña a la vista, senderos, sombras frondosas y la posibilidad de practicar actividades náuticas sin motor son algunos de sus diferenciales.

Un momento imperdible aquí es el atardecer, cuando los paisajes adoptan colores que oscilan entre el naranja, el lila y el ocre y crean un verdadero espectáculo. 

 

En la costa norte se puede visitar el camping Boca del Río, un parador recreo de día que ofrece asadores, proveeduría, un amplio quincho, sector para carpas, y botes a pedal y a remos equipados con chalecos. En la margen sur se encuentra un complejo de cabañas que brinda alojamiento y meriendas imperdibles frente al espejo de agua.