Mundo Jueves, 14 de marzo de 2019 | Edición impresa

Conmoción por la masacre en una escuela de Brasil: ocho muertos

Entre las víctimas hay cinco alumnos. Los dos atacantes, tras abrir fuego, se suicidaron en el pasillo del mismo establecimiento.

Por Agencias

Un tiroteo en una escuela de la región metropolitana de la ciudad brasileña de San Pablo dejó ayer al menos 10 muertos, entre ellos los dos atacantes que eran exalumnos del establecimiento. El secretario de Seguridad Pública de San Pablo, Joao Camilo Pires de Campos, reveló que los atacantes son exmiembros de la escuela Raúl Brasil, de Suzano, escenario de la masacre.

Según informaciones de la Policía Militar, al menos cuatro estudiantes y dos funcionarios de la escuela murieron en el lugar, al igual que los dos atacantes, que se suicidaron en los pasillos de la institución. Las otras dos personas fallecieron en el hospital al que fueron trasladadas después del ataque, precisó la portavoz de la Policía Militarizada, Capitana Cibelle.

 

Según la cadena de noticias O Globo, 23 personas fueron trasladadas a hospitales, una decena de ellas con heridas de bala. Los atacantes llegaron a la escuela a bordo de un auto blanco alquilado y entraron por la puerta, que estaba sin llave. El coronel Marcelo Salles relató que los agresores “ingresaron a la escuela, dispararon a la coordinadora pedagógica, dispararon a otra funcionaria” y luego se dirigieron al patio, donde abrieron fuego contra “cuatro alumnos de la escuela secundaria”.

Agregó que sólo había estudiantes de secundario y que “los alumnos del centro de lenguas se encerraron en la sala con la maestra” al escuchar los disparos y acotó que “luego (los atacantes) se suicidaron en el pasillo”. Un testigo citado por el diario Folha do Sao Pablo, que se identificó como Juliano, señaló que el atentado ocurrió poco después del inicio de las clases en el período matutino.

“Vivo al lado, vi un tumulto y fui allá. Cuando llegué había varios niños saliendo, corriendo ensangrentados, una desesperación, profesores, funcionarios, todos corriendo”, afirmó.  

“Estábamos tomando el almuerzo y oímos el ruido (de los disparos). Creíamos que eran bombitas (de juguete) en el cuarto de baño hasta que vimos a uno de ellos con un arma. Todos nos tiramos al suelo. Vi a uno con un hacha, que le dio a una compañera en la zona de la clavícula. Conseguimos correr a la secretaría y de allí salir de la escuela”, contó una alumna de segundo año.

 

Antes de dirigirse a la escuela, uno de los agresores, identificado por la Policía como Guillermo Taucci Monteiro, de 17 años, disparó contra su propio tío, Jorge Antonio de Moraes, quien se encontraba en su oficina dentro del local de autos Jorginho Vehículos.

Moraes fue trasladado de emergencia al Hospital de Clínicas para ser sometido a una cirugía  El otro atacante fue identificado como Luiz Henrique de Castro, de 25 años. 
Revólveres y explosivos. 

Según la Policía, “los individuos portaban un número no identificado de revólveres, así como artefactos en mochilas semejantes a explosivos”, que están en vías de examinarse, y además tenían “machetes” y “un arco y flecha”.

El gobernador del estado de San Pablo, Joao Doria, canceló toda su agenda y se trasladó con urgencia a la ciudad. “Estoy muy impactado, con un profundo pesar. Es la escena más triste que he visto en toda mi vida”, lamentó Doria en una rueda de prensa en el local de los hechos.  El presidente, Jair Bolsonaro, que hace dos meses firmó un decreto que facilita el registro, posesión y ventas de armas de fuego y municiones en el país, lamentó la tragedia y prestó sus condolencias a las familias de las víctimas “del inhumano atentado ocurrido”.

 

“Una monstruosidad y cobardía sin tamaño. Que Dios conforte el corazón de todos!”, expresó Bolsonaro.  La tragedia de Suzano es la peor sucedida en una escuela brasileña desde 2011, cuando 12 alumnos de una escuela de Realengo, Río de Janeiro, fueron tiroteados por Wellington Menezes Oliveira.

Los antecedentes de ataques similares

No es la primera vez que en Brasil se produce una masacre en una escuela. En 2017, dos estudiantes murieron y otros cuatro sufrieron heridas en un tiroteo en un colegio de Goiania, la capital del estado de Goiás, en el centro de Brasil. El crimen lo cometió un compañero de las víctimas que al parecer sufría acoso escolar (bullying).

En 2011, 12 alumnos de una escuela de Realengo, un humilde barrio de la periferia de Río de Janeiro, fallecieron después de que un hombre abriera fuego. El agresor era un exestudiante de 24 años de esa escuela, que se suicidó tras la masacre.

En ese mismo año, un alumno de 10 años  disparó contra una profesora y luego se suicidó en una escuela pública en la ciudad brasileña de Sao Caetano do Sul, en la región metropolitana de San Pablo.

En 2003, un estudiante se suicidó de un tiro en la cabeza después de disparar y herir a nueve personas en su escuela secundaria en la localidad de Taiúva, a 370 kilómetros al noroeste de San Pablo. Uno de los heridos falleció y otro quedó parapléjico.