Mundo Sociedad Martes, 10 de julio de 2018

Condenaron a una pareja que prefirió rezar y dejar morir a su hija antes que ir al médico

Los estadounidenses Sarah y Travis Lee Mitchell se apegaron a los preceptos de su secta y no dejaron que su beba prematura fuera atendida.

Por Redacción LA

Una pareja estadounidense fue condenada a seis años y ocho meses de prisión por preferir rezar antes que llevar a su beba al médico y, en consecuencia, dejarla morir. La niña había nacido prematura en la casa y nunca había sido revisada por profesionales de la salud.

Sarah (25) y Travis Lee Mitchell (22) fueron hallados culpables de "homicidio por negligencia y maltrato criminal" por una corte de justicia de Oregon, Estados Unidos. El lamentable episodio se remonta a marzo del año pasado, cuando la pequeña Ginnifer Mitchell nació en su casa a las 32 semanas y sus padres nunca la llevaron al pediatra, ni dejaron que fuera atendida por una enfermera. 

Su posición fue tomada porque la pareja pertecene a la Iglesia de los Seguidores de Cristo, que fue fundada por el abuelo de Sarah. Uno de los preceptos apunta al rechazo a la atención médica, ya que sólo la fe trae sanación. En otras palabras, si alguien muere, es por voluntad divina.

 

Por seguir las creencias, los Mitchell evitaron la atención de un médico y dejaron que su hija muriera por complicaciones respiratorias, pese a que los feligreses de la secta se juntaron para rezar por la familia. Meses más tarde del fallecimiento, Travis y Sarah Mitchell fueron condenados a seis años y ocho meses de prisión, de acuerdo a Fox News.

También se les ordenó que firmaran una carta que decía: "Deberíamos haber buscado atención médica adecuada para nuestros hijos. Todos en la iglesia siempre deben buscar atención médica adecuada para nuestros hijos".

 

Sin embargo, no es la primera vez que una integrante de la familia deja morir a un nene. La hermana de Sarah, Shannon, y su marido Dale Hickman dejaron morir a su hijo recién nacido en 2009. Sólo pudieron mantenerlo con vida nueve horas. En 2011 también fueron condenados por homicidio a seis años de prisión.