Sociedad Viernes, 7 de diciembre de 2018 | Edición impresa

Comunidades: migrantes, pacto global contra la crisis humanitaria

La ONU ya tiene una Agencia de Migraciones y convocó un acuerdo para combatir el tráfico ilegal y dar trabajo a los millones migrantes.

Por Carlos E. Abihaggle - Especial para Los Andes

Una de cada siete personas vive o trabaja en un país diferente al de su nacimiento. Son 244 millones los migrantes internacionales en el mundo.

En este contexto, desde el año 2016 y por primera vez en 71 años, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene una “Agencia de Migraciones”, ya que se produjo la incorporación de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).

 

A partir de allí comenzó un proceso para iniciar negociaciones para una conferencia mundial y aprobar un pacto global para una migración segura, regular y ordenada en 2018.

El 13 de julio pasado, la ONU concluyó el denominado “Pacto global sobre migración”, aprobado por 191 países y que deberá ser adoptado por jefes de Estado y de Gobierno en una conferencia a realizarse en Marruecos los próximos días 10 y 11 de diciembre.

Que podemos esperar del mismo? Solucionará los problemas de los migrantes?

El Pacto tiene 23 objetivos. Los más importantes son:

-Suministrar información veraz.

-Facilitar las vías para una migración regulada.

-Facilitar condiciones de trabajo dignas.

-Combatir el tráfico de personas.

-Proveer de servicios básicos a los migrantes.

En la convocatoria se argumenta sobre lo que se debe hacer, pero no se dice el cómo.

Las soluciones dependerán de los Estados y de su voluntad de cooperar con un “espíritu de solidaridad”.

 

De hecho, ya Estados Unidos y Hungría se retiraron porque consideran que les socava su derecho soberano.

Sin embargo, hay que destacar que es la primera vez que la ONU ha desarrollado un diálogo global sobre los migrantes. Se reconoce así que es un tema de gobernanza global. Y se considera que es un primer paso en ese sentido.

El espíritu del documento está contenido en la afirmación de que “la migración ha sido parte de la experiencia humana a través de la historia”. Y se la reconoce como una “fuente de prosperidad, innovación y desarrollo sustentable en nuestro mundo globalizado. Y cuando se prevé que “los impactos positivos pueden ser optimizados mejorando la gobernanza de la migración”.

 

Muchas dudas surgen acerca de la efectividad y puesta en ejecución de las recomendaciones. Y de la capacidad de la ONU para imponer una agenda positiva a favor de la inmigración.

De todos modos, para los tiempos que vivimos, resulta positivo que por lo menos tengamos como humanidad una especie de  hoja de ruta para uno de los dilemas más acuciantes del siglo XXI.

El autor de esta nota es presidente del Foro Diplomático de Mendoza y embajador mandato cumplido de Argentina en Chile.