Arquitectura Martes, 8 de enero de 2019

Cómo reparar/hacer tu pileta y vestirla de reina

Llegan los primeros calores y todas las miradas apuntan a la piscina. La consulta reiterada: ¿cómo pongo a punto la pileta?.

Lo primero que se debe hacer es analizar el estado general de la misma y detectar si presenta filtraciones. De nada servirá pintarla o "vestirla de reina" con la gran variedad de propuestas artísticas que nos presentan las venecitas, si primero no trabajamos en su estructura.

Una correcta aislación hidrófuga es fundamental para su adecuado mantenimiento. Si existen fisuras debido al movimiento se deben sellar y luego revestir. En los casos en los cuales haya una vía de ingreso de agua, un mortero de fragüe ultra rápido puede ser utilizado como obturador de vías de agua. Vale aclarar que si la pileta posee pintura de caucho clorado, es necesario retirarla y posteriormente limpiar la superficie antes de comenzar con las reparaciones, ya que de lo contrario el revestimiento cementicio se desprenderá.

Luego sí se puede pensar en el revestimiento. Los mosaicos venecianos son por los lejos los preferidos, porque son fáciles de limpiar, antideslizantes y agradables al tacto y a la vista. Además, nos invitan a diseñar sin límites.

Hacerla de cero

Lo primero a decidir es el diseño de la piscina que te gustaría construir: redonda, rectangular, tipo riñón... ¿Qué profundidad va a tener? ¿Estará revestida y pintada, o sólo pintada?.

Y lo más importante: definir en qué parte del jardín la construirás. Para esto no olvides averiguar bien por ejemplo cuestiones como si pasan cañerías por el sector elegido. Asimismo, planificala de modo tal que no sea engorrosa la instalación de las cañerías de llenado y de desagote.

1. Cavar el pozo. Ahora sí ya podés empezar con la excavación. Una vez que hayas marcado la forma, decidido la altura y las profundidades, se comienza con el cavado del agujero a pala o con excavadora. 

2. Comenzar las paredes. Una vez cavado y  compactado el terreno, podrás empezar a colocar las paredes. Cercá el agujero con hierros formando un enrejado. Si la piscina es parte soterrada y parte por fuera del nivel del terreno, asegurate de elevar las paredes y que queden uniformes y alineadas unas con otras.

3. Caños y paredes. Es el momento de poner las cañerías de llenado, filtrado y desagote. Y también de las instalaciones eléctricas tanto de los filtros como de las luces que pueda llevar tu piscina. Por motivos de seguridad es ideal la contratación de un profesional calificado en estos temas, ya que es muy peligroso mezclar agua y electricidad si no se toman las precauciones necesarias.

4. Revoque fino. Una vez que ya esté realizado el hormigonado, que haya fraguado  y que el revoque impermeabilizante también esté listo, podés comenzar con la terminaciones: preparar los bordes para recibir la placas atérmicas y realiza el revoque fino para dejarlo impecable para la pintura o revestimiento. 

5. Vestirla de reina. Las piscinas, además del revoque impermeabilizante que asegura la estanqueidad para evitar que el agua sea absorbida por el terreno o que ingrese agua de las napas, necesita ser revestida con materiales resistentes.

Hay muchas opciones válidas. Podes combinar una buena pintura especial para piscinas con un hermoso revestimiento de azulejos o venecitas. Es importante que una vez terminado los trabajos de colocación esperes 10 días (mínimo), antes de llenarla.

Fuente: Weber