Sociedad Miércoles, 16 de mayo de 2018

Comerciantes encerraron y agredieron a inspectores en una revuelta en un persa del Centro

"Se pusieron violentos porque no querían ser controlados", dijo la directora de Fiscalización y Control, una de las víctimas del ataque.

Por Nicolás Nicolli - nnicolli@losandes.com.ar

Un grupo de inspectores de la Dirección de Fiscalización y Control fue atacado hoy en el interior de un concurrido persa de Ciudad cuando realizaba controles para desalentar la venta de mercadería ilegal y productos procedentes de talleres clandestinos.

Entre las víctimas del ataque estaba Mercedes Zuloaga, la titular de la dirección recién mencionada y que depende del Gobierno de Mendoza. La funcionaria contó a Los Andes que esta mañana encabezaba un operativo con 11 inspectores en los centros comerciales que están ubicados sobre calle General Paz. La rutina sucedió con normalidad hasta que ingresaron a revisar en el persa “El Gigante”, uno de los más visitados en el Centro.

Uno de los propietarios de un local de la feria se negó a ser inspeccionado y comenzó a arengar a otros comerciantes del lugar para insultar y agredir a Zuloaga y a los trabajadores de la Dirección de Fiscalización y Control. “Nos rodearon, nos empezaron a empujar y no pudimos cumplir con nuestras tareas”, detalló la funcionaria.

Durante los minutos de tensión, uno de los inspectores de más avanzada edad recibió golpes en la espalda por parte de un comerciante que no pudo ser identificado. “Se pusieron violentos porque no querían ser controlados, nos arrebataron los libros de actas, nos encerraron y no podíamos salir, por lo que llamé a la Policía”, recordó Zuloaga. Tras la intervención policial, la revuelta fue controlada y los inspectores lograron salir del persa.

La directora de Fiscalización y Control de la provincia anticipó que, nuevamente, repetirá el operativo que hoy resultó fallido, aunque con algunos recaudos para evitar incidentes. Generalmente, los inspectores evitan realizar controles con acompañamiento policial debido a que la situación despierta cierta hostilidad en los comerciantes.

Zuloaga comentó que el operativo de este miércoles apuntaba a verificar el etiquetado de la ropa y de los productos que suelen hallarse en los persas, debido a que no siempre está justificada la procedencia. En algunos casos se labran actas y se requisa la mercadería trucha.