Turismo Domingo, 13 de enero de 2019 | Edición impresa

Colonia del Sacramento: la otra orilla del Río de la Plata

Fue fundada por los portugueses en 1680 y declarada patrimonio de la UNESCO. Su arquitectura es variada, entre hispana y lusitana.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

En esta ocasión tuve el placer de la compañía de una viajera suiza, Regina Maurer. Partimos desde El Tigre en ferry hasta la ciudad de Carmelo. Tras dos horas y media de travesía atracamos en el puerto de esta tranquila urbe fundada en febrero de 1816 por el General José Gervasio Artigas. Hicimos el trámite inmigratorio y después de sellarnos los pasaportes salimos a recorrer.

A Regina le llamó mucho la atención la gran afición al mate que tienen nuestros vecinos orientales. El emblema de Carmelo es un puente giratorio sobre el río que comunica la ciudad con el resto del país. Fue inaugurado en 1912 y es el único de este tipo en Sudamérica. De allí tomamos un colectivo rumbo a Colonia del Sacramento, distante 80 kilómetros al sureste.

 

Ha sido declarada patrimonio de la UNESCO y fue fundada por los portugueses en 1680. Por su estratégica ubicación en el Río de la Plata cerca del Océano Atlántico hubo varios combates entre ellos y los españoles para ejercer el control de su puerto.

Este intercambio de manos duró cien años y dejó como herencia una arquitectura variada entre hispana y lusitana que le da un toque peculiar al barrio histórico con calles empedradas, casas coloniales y costas de arena y rocas. Nos alojamos en El Viajero Hostel a solo 300 metros del Casco Viejo. La primera caminata nos llevó por la costanera. El puerto de yates tiene un bellísimo muelle de madera del año 1886 y las puestas de sol desde allí son magníficas. 

 

La arteria más famosa es la encantadora Calle de los Suspiros de corte portugués que conserva su empedrado original en forma de cuña y con un canal marcado al centro para desagotar el agua. Los faroles en cada esquina también aportan su magia. 

A tan solo 57 kilómetros de Colonia se emplaza la ciudad de Nueva Helvecia fundada por inmigrantes suizos en el año 1862. Aquí se casó el tristemente célebre nazi Josef Mengele “El Angel de la Muerte” en 1958. Es una de las ciudades económicamente más productivas de Uruguay.  Se especializan en horticultura y fruticultura. Visitamos el tradicional Hotel-Granja Suizo fundado en 1872 , que fue el primer hotel turístico del país. Es un antiguo edificio rodeado de amplios jardines, ideal para contactar a fondo con la naturaleza y aprender sobre el funcionamiento de una granja rural. De regreso en Colonia fuimos testigos de un atardecer de ensueño donde el cielo naranja bañaba de luz dorada las aguas del río. Las luces de Buenos Aires titilaban en el horizonte y los yates y veleros volvían a puerto. De tarjeta postal. 

 

Amaneció despejado: ideal para andar en bici. Las alquilamos en el hostel y salimos en busca de otra de las atracciones de Colonia: la Plaza de Toros. La fundó en 1910 el empresario N. Mihanovich. Funcionó unos pocos años. Devolvimos las bicicletas y fuimos a saldar la cuenta pendiente con el Faro. Desde su terraza  domina toda la ciudad, la costa, las islas y se divisa la otra orilla del río. Una escapada ideal de tres o cuatro días para cambiar el chip.      

 

Datos

Ferry desde Tigre a Carmelo: 36 dólares (dos horas y media de viaje) 

Puente giratorio de Carmelo: gratuito

Bus de Carmelo a Colonia: 5,50 dólares

Hostel en Colonia: desde 15 dólares

Hotel 3 estrellas en Colonia: desde 70 dólares

Bus de Colonia a Nueva Helvecia: 2,50 dólares

Horma de Queso Colonia por 750 gramos: 5 dólares 

Alquiler de bicicletas: 5 dólares la hora y 20 dólares por el día 

Ferry de Colonia a Buenos Aires: 45 dólares en el Atlantic III (una hora de viaje)