Más Deportes Jueves, 12 de julio de 2018 | Edición impresa

Cinco finales en tan solo 20 años

Francia ha ratificado que se instaló en la élite del fútbol mundial desde la llegada de la generación de Zinedine Zidane.

Por Redacción LA

Aunque tuvieron a auténticas leyendas como Just Fontaine o Michel Platini, Francia pareció tener reservado durante décadas sólo el papel de segundona.

Pero eso es pasado. Con la llegada a la final de Rusia 2018 tras batir 1-0 a Bélgica en San Petersburgo, "les bleus" se reafirman en la élite del fútbol como un grande por derecho propio.

La última revolución francesa llegó dos décadas atrás de mano de un descendiente de inmigrantes argelinos, el exquisito Zinedine Zidane. El mejor futbolista galo de la historia logró en 1998 lo que no habían logrado Fontaine, el mítico artillero de los 13 goles de Suecia 1958, ni Platini en la década de los 80: dar a Francia su primera estrella de campeona del mundo. 

La del domingo en Moscú será la quinta gran final que disputan desde entonces. 

Mundial de 1998, la coronación: junto con España y Holanda, Francia llegaba como una de las potencias europeas que no tenían un título en sus vitrinas.

La oportunidad era única y el equipo de Zidane cumplió. “Zizou” y su orquesta de escándalo -con el genio jugaban entre otros Henry, Petit, Djorkaeff, Thuram, Trezeguet, Barthez y Deschamps- levantaron la Copa tras destrozar a un gigante del fútbol, Brasil, con dos goles del rey Zidane.

La "canarinha" de Ronaldo Nazário y Roberto Carlos naufragó con un 3-0 en la legendaria final del Stade de France. 

Eurocopa de 2000, el absolutismo francés: Francia siguió siendo la vara de medir todas las cosas dos años después. "Les bleus" llegaron casi con el piloto automático puesto a la final de la Eurocopa de Bélgica y Holanda y tumbó a otro grande del fútbol, Italia, con un gol de oro de David Trezeguet. 

Mundial 2006, el ocaso del Dios: Los "bleus" no llegaron como favoritos al Mundial en Alemania, pero Zidane mostró una vez más por qué es uno de los grandes de la historia. Se volvió a poner los galones y Francia avanzó a su segunda final tras deshacerse a partir de octavos de España, otra vez Brasil y Portugal. En la final, sin embargo, llegó la hora negra del astro tras salir expulsado por dar un cabezazo en el pecho al italiano Marco Materazzi. 

Eurocopa 2016, la decepción: la siguiente gran generación francesa estaba madura y volvía a aspirar a un gran título. La Eurocopa disputada en casa parecía el momento ideal.

Con el refinado y astuto Griezmann como gran referente del ataque y bajo la batuta de Deschamps, seleccionador desde 2012, “les bleus” se plantaron en la final. Los astros no consiguieron sin embargo romper la barrera defensiva del Portugal de Cristiano Ronaldo.

Aunque salió lesionado en el primer tiempo, CR7 celebró el primer título internacional luso con un 1-0 marcado por Éder en la prórroga. 

Mundial 2018, ¿la revancha?: la oportunidad de resarcirse les llegó a los pupilos de Deschamps muy pronto, pese a que el refunfuñón técnico galo evitó estos días hablar de ello.

“No hay revancha en el fútbol, no me gusta esa palabra”, dijo el campeón de 1998, que buscará ahora coronarse también como entrenador en Moscú. Renovada con la potencia de la joven pantera Kylian Mbappé y con un Griezmann ansioso por borrar el recuerdo de 2016, parte como favorito.

Estampar la segunda estrella de campeón en la camiseta gala podría darle a Mbappé y Griezmann los galones mundiales que se merecen.