Sociedad Martes, 10 de julio de 2018 | Edición impresa

Carril Godoy Cruz: renovación necesaria que genera conflictos

Comerciantes y residentes de San José, Belgrano y Villa Nueva aseguran que no aguantan los trabajos que cortan el tránsito o anulan ventas.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

En mayo de 2017 comenzaron las obras en el carril Godoy Cruz (Guaymallén). Divididas en etapas, desde el comienzo la comuna anunció que se trataría de una obra impactante -por su tamaño y por los trabajos que involucraría-: casi 7 kilómetros con excavaciones de (por lo menos) 2 metros para renovar las redes de cloacas y de agua; mejorar los drenajes urbanos. y renovar veredas, alumbrado y la calzada propiamente dicha.

Incluso, a más de un año de que comenzaran los trabajos, desde la comuna sostienen que se mantienen los plazos estimativos para la finalización: entre 14 y 16 meses (por cada etapa).

No obstante, vecinos y comerciantes dicen estar desahuciados. Es que, según coinciden, su día a día se torna inviable con calles y veredas rotas, con lodazales y pérdidas de agua permanentes, y con arreglos que se hacen y deshacen todos los días.

 

“Los comerciantes de la zona hemos bajado hasta 80% las ventas. Ya perdimos el cliente 'de paso', que se enteraba de que estábamos porque iba a otro lado y nos veía. Ahora nos queda el que viene especialmente , y solamente si los cortes de calles de la zona le permiten llegar”, resumió Luis, quien tiene una fábrica de pastas en el tramo del carril Godoy Cruz ubicado en donde se realiza la segunda etapa de las obras (entre Mitre y Sarmiento).

Allí hace 5 meses que comenzaron los trabajos, y la mitad de la calle está rota y con una zanja en el medio. “Muchos comerciantes de la zona se están yendo. Incluso nosotros estamos viendo si conseguimos otro local y nos conviene”, sintetizó.

El secretario de Obras y Servicios Públicos de la comuna, Marcos Calvente reconoció que se trata de una obra muy grande y que se sabía desde el comienzo. “Sabemos que era complicado, pero no podíamos no hacerla. La red de cloacas y de agua tenía 60 años y los drenajes llevaban 30 años sin que se hiciera nada. Es el resultado de tantos años de desinversión”, resumió Calvente.

 

En cuanto a plazos, el funcionario resaltó que para fines del 2018 podría quedar inaugurada la primera etapa (entre Costanera y Mitre y que ya está más avanzada); mientras que la segunda -de Mitre a Sarmiento- estaría lista durante los primeros meses del 2019.

“A la gente le parece que va lenta la obra y se entiende, porque es mucho tiempo. Pero no se ha dejado de trabajar y son los plazos previstos”, resumió; y agregó que tanto a los comerciantes como a los frentistas de esa arteria se los eximirá del pago de tasas municipales desde que comenzaron las obras y hasta un año después de que estén terminadas.

“Es cierto que no pagamos tasas. Pero alquileres, impuestos y todo lo demás tenemos que seguir pagándolo. Y no vendemos lo suficiente como para hacerle frente, porque a las obras se suma la situación actual”, coincidieron.

Por etapas

Entre Costanera y Tirasso -siguiendo por Godoy Cruz- hay 6,8 km; o 68 cuadras. En mayo del año pasado comenzaron los trabajos y se trata de una obra que implicará la inversión de -al menos- 380 millones de pesos; a los que se sumarán otros 100 millones para la semaforización inteligente en las esquinas.

La estimación es “al menos”, ya que los valores están fijados a valor de noviembre del 2016 (cuando se hicieron las licitaciones); y de hecho desde entonces ya ha tenido al menos dos actualizaciones. “Es difícil calcular cuánto ha subido, pero está fijado por la ley de obra pública”, resumió Calvente.

Teniendo en cuenta el alto presupuesto, lo referido a obras integrales en la calle (sin semáforos) se dividió en 5 licitaciones distintas de entre 60 y 80 millones de pesos; y cada una se asignó a una etapa diferente.

 

“Los tramos 1 y 2 se comenzaron el año pasado, el mayo y en agosto respectivamente. Comprende entre 12 y 15 cuadras cada uno y el plazo de obras previsto es de entre 14 y 16 meses por tramo”, dijo el funcionario, quien destacó que se trata de una obra integral y que -una vez listo- tendrá entre 25 y 30 años antes de que sea necesario efectuar alguna otra intervención.

“Sabemos que está generando conflicto con vecinos y comerciantes, y por eso se ha decidido eximirlos de tasas de propiedad y comerciales. Se les pide paciencia, más teniendo en cuenta que va a ser una obra de alto nivel. Y teniendo en cuenta que por esa calle va a pasar el recorrido troncal del nuevo sistema de transporte, va a tener mucha concentración comercial y de gente. Los comerciantes se van a ver compensados por esto”.

“Claro que cuando esté terminado va a quedar muy lindo. El tema es saber quiénes vamos a poder llegar a ese día”. Contundente, Enrique intentó describir lo difícil que se les hace el día a día a quienes trabajan en el lugar.

 

“Antes de fin de año nos van a fundir a todos, si eso es lo que quieren. Tenemos pérdidas de agua y cortes todos los días. Lo lógico hubiese sido que vayan cortando de a dos cuadras, construyendo; y una vez que terminen, corten otras dos cuadras”, sintetizó el hombre, que tiene una carpintería en Godoy Cruz y Tropero Sosa.

“Acá han arreglado dos veces la vereda ya. La terminaron de hacer, y volvieron a hacerla. Y como no aplastaron bien el terreno, se está rompiendo de nuevo”, destacó Luis, dueño de una fábrica de pastas de Godoy Cruz al 2.000 señalando una grieta.

El hombre indicó que negocios que llevaban 30 años en el lugar se han ido. “El caño de la cloaca ya lo han cambiado 3 veces ya. Hace 5 meses no tenemos una salida de afluentes y hay feo olor, pericotes. Es cierto que nos eximen de tasas, pero de que sirve un ahorro de 500 u 800 pesos si no vendemos nada y tenemos que seguir pagando impuestos y alquiler”, sintetizó.

Quienes viven en la zona también sufren las calles de tierra embarradas -no por lluvias, sino por el agua de las excavaciones- y las dificultades para llegar a sus casas.