Opinión Fincas Sábado, 7 de julio de 2018 | Edición impresa

Canadá acusada de discriminar la venta de vinos importados - Valentín Francisco Ugarte

Por Valentín Francisco Ugarte - Abogado de la Asociación Internacional de Juristas del Derecho de la Vid y el Vino

Cualquier país debería saber que con el comercio internacional es peligroso jugar. Así parece indicarlo la reacción contra las  medidas implementadas por  la Columbia Británica, la provincia más productora de vinos de Canadá, donde desde el año 2015 rige la venta de vino en las tiendas de comestibles con  ventajas exclusivas para el vino de esa provincia, excluyendo todo el vino importado de las góndolas de venta normales de comestibles, permitiendo su venta únicamente en un stand especial dentro de la tienda, denominado "tienda dentro de una tienda". Estas medidas figuran en instrumentos jurídicos que ya operan, como por ejemplo la directiva de políticas nº 15-01 emitida por la División de Control y Licencias de Bebidas Alcohólicas de Columbia Británica. 

A primera vista, ese castigo a los vinos por el mero hecho de ser importados preanuncia una infracción por discriminación, porque constituiría una violación bastante clara de las reglas de la OMC, para la que una vez que los bienes se encuentran dentro de un país se supone que deben ser tratados de igual modo que los locales. Por eso la queja (segunda reclamación), de fecha 25 de mayo de 2018, de la delegación de los Estados Unidos a la Presidencia del Órgano de Solución de Diferencias de aquella Organización Mundial del Comercio, por la que solicita la constitución de un "grupo especial de trabajo" para que trate el asunto, atento a que en la instancia previa de consultas oficiales lamentablemente no se llegó a una solución mutua satisfactoria. Recuerdo al lector, que las consultas son el primer paso del proceso de solución de conflictos comerciales previstos por la OMC, un procedimiento que puede durar años. 

 

Los Estados Unidos, en su reciente presentación, considera que las trabas implementadas en la Columbia Británica son incompatibles con las obligaciones que le corresponde tener presente en virtud del párrafo 4 del artículo III del GATT de 1994. Porque se trata de una restricción injusta e inaceptable que afecta a la venta, la oferta para la venta, la compra o la distribución de vino en el mercado interior y no concede a los productos importados en el Canadá un trato no menos favorable que el concedido a productos similares de origen canadiense. 

El iter que ha de seguirse para la obtención de una solución justa, final y vinculante remite al "Entendimiento relativo a las normas y procedimientos por las que se rige la solución de diferencias", que es el núcleo del Órgano de Solución de Diferencias (que funciona dentro de la OMC). Su finalidad, entre otras actividades, está la resolución de las denuncias por discriminación comercial como la que nos ocupa ahora, conforme a un sistema de arreglo "ad hoc" de carácter jurisdiccional. Procedimiento original bastante efectivo en el marco universal de las relaciones económicas entre Estados.

¿Qué son los grupos especiales solicitados por EEUU? Como he señalado, en este asunto se ha agotado la etapa de consultas, abriéndose la instancia de los grupos especiales. El grupo asignado  a este asunto, que en los próximos días se pronunciará, está integrado por personas idóneas (tres), elegidas de manera que quede asegurada la independencia de sus miembros y de formación suficientemente variada y experiencia en diversos campos. Sus deliberaciones son confidenciales. Su función es la de examinar a la luz de las disposiciones vigentes y pertinentes el asunto puesto a su consideración y formular un informe con sus conclusiones, que ayuden a la Secretaría del Órgano de Solución de Diferencias hacer las recomendaciones a las partes intervinientes en el conflicto. El informe se deberá emitir dentro de un plazo perentorio. La decisión de los grupos especiales es apelable ante un Órgano Permanente de Apelación. La recomendación, en su caso, del Órgano de Apelación es definitiva. 

 

Esta decisión definitiva, puede traducirse en: que Canadá cese con su restricción y mantenga una competencia justa; compensaciones convenidas por las partes cuando el infractor se niega a retirar las medidas incompatibles con los acuerdos; la exigencia del Consejo General (OMC) para acudir a la represalia cuando el arreglo no se alcanza en un plazo razonable; el sometimiento de la fijación de ese plazo y de la procedencia o no de las represalias a arbitraje obligatorio cuando son impugnadas por el infractor; y la renuncia a toda previsión sobre reclamaciones de daños y perjuicios ya causados por la medida mientras se aplica. 

En épocas como la actual, de tensión entre la integración económica y el Estado-nación, en la que la brecha entre las prácticas y las organizaciones internacionales se han agrandado, que los EEUU recurran a la OMC es una muy buena noticia para los mercados. 

Es de destacar que esta controversia que analizamos tiene una cierta coloración multilateral, en la medida que la solución, no solo beneficiará a las exportaciones de los EEUU sino también a otros países.  

En mi opinión, y atento a los términos de las reglas aplicables, el reclamo de los EEUU tiene posibilidades de éxito. Que se traducirá, también, en un beneficio para  los exportadores argentinos de vinos a Canadá.