Opinión Lunes, 11 de junio de 2018 | Edición impresa

Breve historia de nuestra querida terminal de ómnibus - Por Julio Cesar Bac

Por Julio Cesar Bac - Publicista

Por la falta de una terminal de ómnibus en la capital de Mendoza, las líneas del servicio de pasajeros de corta y media distancia llegaban y partían desde diferentes puntos de la ciudad, por cuanto utilizaban los talleres o galpones que tenían las empresas prestatarias del servicio.

Eso ocurrió hasta que la Compañía Internacional de Transporte de Pasajeros (CITA), dueña de una flota de ómnibus marca Leyland, dispuso fijar como parada la esquina de España y Necochea, frente a la plaza San Martín. El punto lo compartían tres o cuatro pequeñas compañías que hacían el servicio a Luján de Cuyo, Maipú, San Martín, Tupungato y Tunuyán.

Como anécdota menciono a un fotógrafo que se ubicaba en ese paseo con su máquina con atril. Muchos viajeros que debían esperar para tomar su unidad, aprovechaban el tiempo para sacarse fotografías, las que recibían a la media hora de haber posado.

Años después trasladaron la parada a calle Las Heras, que era una avenida con jardines y palmeras en el centro de la arteria. Esa zona era muy transitada no solo por los viajeros de colectivos sino también por aquellos que iban a la estación del ferrocarril de Las Heras y Belgrano y los clientes de negocios, siendo el de mayor atracción el Mercado Central.

Ocurrió que como se fijó el estacionamiento de ómnibus desde  calle Patricias Mendocinas, pero sobre Las Heras, la acumulación de vehículos llegaba hasta la calle Mitre. Por falta de planificación se fueron agregando ómnibus de pasajeros que hacían  otros recorridos. Dicha falta de planificación ocasionó diversos problemas de tránsito. 

Esta situación motivó que la CITA dispusiera construir su propia terminal en Primitivo de la Reta, entre Garibaldi y Alem, con ingreso por calle San Juan. Los coches salían por Primitivo. El público llamaba a este lugar "La Terminal". 

Con el tiempo, la empresa que se conocía como CITA dio lugar a una cooperativa integrada por choferes, guardas y todo el personal que dependía de la anterior firma, Transportes Automotores Cuyo (TAC), que recibió la enorme flota del desaparecido grupo.

La responsable y honesta administración de la primera etapa de la cooperativa fue muy buena, lo que le permitió su  crecimiento y su traslado a la nueva Estación Terminal de Ómnibus, que pasó a llamarse Terminal del Sol. El nuevo complejo logró aún mayor crecimiento y la modernización de los servicios del transporte de pasajeros.

Con el transcurso del tiempo, lamentablemente, el deshonesto e irresponsable manejo del ex presidente y gerente general de la junta directiva de la cooperativa hizo que la compañía tuviese que presentarse en quiebra, lo que significó su desaparición.

La actual Estación Terminal fue construida por el Gobierno de Mendoza  y fue una de las primeras y más modernas del país. La empresa constructora fue la de Luis Menotti Pescarmona y se inauguró en 1972. Se levantó en terrenos de la antigua feria de frutas y verduras de Guaymallén, en calles Alberdi, Acceso Oeste, Costanera y Bandera de los Andes.A la inauguración asistió el presidente de facto de entonces, Agustín Lanusse, el gobernador delegado de la provincia, Félix Gibbs, y numerosos invitados. 

En la actualidad se está procediendo a la remodelación y refuncionalización de la terminal, obra que se promete se inaugurará en 2020.