Policiales Viernes, 14 de septiembre de 2018 | Edición impresa

Baldasso tras pagar $ 35.000 por un falso rescate: “Me maltrataban a los gritos”

El ex ministro de Infraestructura y Energía fue víctima de un engaño y vivió horas de terror.

Por Ignacio Zavala Tello - izavala@losandes.com.ar

El ex ministro de Infraestructura y Energía durante la gestión del ex gobernador Francisco Pérez, Rolando Baldasso, fue víctima de un engaño y vivió horas de terror. Tras recibir un llamado telefónico en el que aseguraban que tenían cautivo a su hijo de 18 años dejó en una oscura calle de Las Heras 35.000 pesos. Cuando fue al lugar donde iban a entregarle a su hijo, descubrió que todo había sido un engaño.

Fuentes policiales precisaron que, alrededor de las 0.30 de ayer, el actual secretario de Servicios Sanitarios de la Municipalidad de Luján de Cuyo recibió un llamado cuando se encontraba en su casa, en Vistalba. Una voz del otro lado de la línea le indicó que tenían cautivo a su hijo y que si no entregaba 30.000 pesos lo iban a matar.

 

“Papá, soy yo”, se escuchaba de fondo en tono suplicante. Desesperado Baldasso reunió el dinero exigido y se dirigió al lugar que los delincuentes le habían indicado: un sector de la calle Junín de Las Heras, a metros de Manuel A Sáez, detrás de un conocido comercio de venta de artículos de construcción para el hogar.

“En ese momento tienen mucho poder psicológico sobre uno. Te maltratan con gritos y había un tipo que simulaba la voz de mi hijo”, contó luego a Los Andes el funcionario.

Baldasso continuaba recibiendo instrucciones telefónicas. Esta vez los supuestos secuestradores le exigieron que dejara 5.000 pesos más. Entonces se dirigió a un cajero automático ubicado en el cruce de Pascual Segura y Acceso Norte y extrajo esa suma, que llevó a la calle Junín.

Los captores habían acordado dejar al adolescente en libertad en la Terminal de Ómnibus una vez que tuvieran en dinero en sus manos. Por eso, Baldasso se dirigió al lugar pero no encontró a su hijo.

 

Entonces se percató de que había caído en el engaño. “No me entregaron a mi hijo. Me habían dicho que lo iban a dejar en la Terminal. Justo había un policía y nos dimos cuenta de que era un engaño”, confesó el funcionario, quien dijo no querer dar demasiados detalles porque aún no se reponía del mal momento vivido.

En la estación de servicios ubicada en la esquina de Gobernador Videla y Reconquista, a metros de la Terminal, Baldasso pidió ayuda a un cabo de la Policía y le contó lo sucedido. Ya eran las 2 de la madrugada.

“Utilizan un método que es tomarte todos los teléfonos de la casa y van bloqueando todas las líneas de la familia llamando al mismo tiempo”, explicó Baldasso a este diario mientras iba a ratificar la denuncia radicada en la madrugada. De manera que no podía comunicarse con otros miembros de la familia y constatar si su hijo había sido capturado o no.

Finalmente, Baldasso pudo constatar que su hijo estaba en la casa de un amigo, como había indicado antes de dejar el hogar. Se encontraba en perfecto estado y sólo se enteró del hecho una vez descubierta la estafa.

 

Un caso similar, en la misma zona y hace unos días

Una mujer de 73 años se salvó de pagar un rescate por otro hecho de similares características en la misma calle donde los bandidos le hicieron dejar el dinero a Rolando Baldasso.

Según confiaron fuentes policiales, hace unos días un llamado alertó a los uniformados ya que un Citröen C3 circulaba en contramano por la lateral del Acceso Norte en Las Heras a las 3 de la madrugada. Al interceptar el vehículo, los efectivos interrogaron a la conductora, quien les aseguró que debía dejar un dinero por la zona.

 

La víctima se negaba a terminar la conversación telefónica que mantenía. Al percatarse de la situación los policías le indicaron que colgara la llamada. Entonces la mujer les contó que había recibido un llamado diciendo que tenían cautivo a un familiar. Para liberarlo le habían exigido el pago de 20.000 pesos y joyas que debía dejar en calle Junín.

Así, los efectivos desbarataron la estafa antes de que la víctima dejara la jugosa suma. Por el modus operandi, los investigadores creen estar ante una banda dedicada a secuestros virtuales.