Turismo Domingo, 11 de marzo de 2018 | Edición impresa

Auténticos sabores de río

Carne de yacaré, surubí, boga y dorado, entre las experiencias junto al agua.

Por Redacción LA

Las cocinas regionales argentinas viven un momento de revalorización y dentro de nuestro rico mapa gastronómico una de las más inexploradas es la del nordeste del país (Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y parte de Entre Ríos).

Por ello hoy invitamos a descubrir las preparaciones a base de harina de mandioca y almidón como el chipá y el mbejú (una especie de panqueque).

También los pescados de río como el surubí, la boga, el dorado y el pacú, todos muy diferentes. Para quién se anime, la carne de yacaré es muy rica, similar a la de pollo.

En los Esteros del Iberá tanto en Colonia Carlos Pellegrini como en los alrededores encontrará buenos restaurantes para darse el gusto de la comida local.

Nosotros elegimos el restaurante del hotel Puerto Valle, en Esteros del Iberá, donde el chef ejecutivo Guido Tassi, se propuso conjugar su estilo contemporáneo con los productos locales.

Formado en Francia y España junto a chefs que ostentan estrellas Michelin y dueño de Restó, uno de los restaurantes más renombrados de Buenos Aires, Tassi respeta la materia prima del lugar y usa lo que está disponible en cada momento del año con el valor agregado de su sello de autor.

Cada sabor de la carta de Puerto Valle remite al lugar. Basta ver algunas de sus creaciones para entender el concepto: Pacú marinado con pimentón, hummus y hojas de radicheta; Mbejú, espárragos trigueros al horno y rúcula germinada; Risotto de trigo bourgol, yacaré confitado y zapallo asado con jengibre.

Este último plato es uno de los que más curiosidad genera entre los huéspedes del hotel que tiene su propio criadero de yacarés, una visita obligada durante la estadía en Puerto Valle.

Degustar esta carne en el hábitat natural de los yacarés aporta un plus a esta experiencia que además de su carácter gourmet se torna didáctica. Los lugareños que reciben a los comensales explican que se trata un alimento muy proteico, bastante sabroso y fibroso por lo que precisa cocciones largas para hacerlo más tierno.

En este restaurante también se abastecen de su propia huerta orgánica. Tienen dos tipos de mango y piña, maracuyá, jengibre y limón Tahití, el que se usa para hacer caipirinhas, un delicioso despliegue de texturas y sabores naturales asociados a la tradición culinaria del vecino Brasil, que realzan la mágica cocina del litoral. http://www.puertovalle.com.ar