Opinión Fincas Sábado, 29 de septiembre de 2018 | Edición impresa

Aumentan las exportaciones mendocinas por la mejora del dólar - Por Alfredo Aciar

Hay que retrotraerse 5 años para encontrar un nivel de exportaciones como el actual.

Por Alfredo Aciar - Jefe de Gabinete del Ministerio de Economía

Estamos a días de terminar el tercer trimestre del año y, si bien no hay datos oficiales publicados, las proyecciones que realizamos desde el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía nos hacen presuponer un significativo incremento de las exportaciones mendocinas.

Según nuestros cálculos, la provincia de Mendoza exportaría por un valor cercano a los 400 millones de dólares durante el tercer trimestre del corriente, lo que representa un aumento del 22% respecto a igual período del año anterior; y, lo más relevante desde nuestro punto de vista, hay que retrotraerse al tercer trimestre del 2013 para encontrar una cifra superior. 

Cuando se hace un análisis más fino, por grandes rubros, se tiene que la exportación de Productos Primarios es casi insignificante en este período (algo más de 10 millones de dólares) por el hecho de que los envíos al exterior de ajos y frutas frescas ocurren, principalmente, en los dos primeros trimestres del año. Ahora bien, cuando se observa el comportamiento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) y Combustibles y Energía, se puede ver claramente el viento de cola que produjo el aumento del tipo de cambio real.

Las MOA representan el rubro más relevante para la provincia (explican más del 70% de las exportaciones totales y son en su gran mayoría mano de obra intensivas), ya que allí se registran los envíos al exterior de vinos (fraccionados y a granel), jugo concentrado de uva, aceitunas preparadas o conservadas, ciruelas deshidratadas (con y sin carozo), duraznos en agua edulcorada y aceite de oliva, entre los productos más importantes.

Pues bien, este rubro registraría exportaciones por un valor superior a los 300 millones de dólares, lo que representa un repunte del 15% respecto de igual período del año anterior; y, hay que remontarse a 2013 para encontrar un guarismo similar.

Las MOI resultan aún más interesantes porque, si bien no tienen una importante participación relativa, se trata de un rubro que exporta bienes con alto valor agregado aportado por trabajadores mendocinos, como máquinas y aparatos, material eléctrico, metales comunes y sus manufacturas, entre otros. Según nuestros cálculos, el terminaría exportando por un valor cercano a los 50 millones de dólares durante el tercer trimestre, lo que representa un incremento cercano al 20% respecto del mismo período del año pasado.

Finalmente, el gigante dormido que está comenzando a despertarse, Combustibles y Energía (rubro que llegó a representar cerca de la mitad de nuestras exportaciones), estaría enviando productos al exterior por un valor aproximado a los 30 millones de dólares, un 235% más que el mismo período del  año anterior; y, en este caso, hay que volver la mirada hasta 2011 para encontrar valores similares.

En suma, las exportaciones mendocinas reaccionaron bien, tal cual esperábamos desde el Gobierno de Alfredo Cornejo, quien fue un claro y férreo impulsor de una mejoría del tipo de cambio real, dentro del espacio de Cambiemos.

La postura de nuestro Gobierno es: cuando hay un tipo de cambio competitivo a la economía de Mendoza le va mejor; y entendemos que es una visión compartida entre la inmensa mayoría de economistas locales. En ese contexto, no sólo repuntan los sectores exportadores tradicionales como la vitivinicultura o netamente dolarizados como el de extracción de petróleo y gas; sino que también apalanca a los sustitutivos de importaciones como la industria metalmecánica; y, por supuesto, a los servicios asociados al turismo e importantes ramas de nuestro comercio minorista. 

Por todo esto es que abogamos por tener una economía sana a nivel nacional. Para que nos permita, entre otras cosas, sostener una política cambiaria que brinde competitividad a nuestros sectores productivos, de modo de apoyar su crecimiento y la generación de puestos de trabajo genuinos.