Más Deportes Viernes, 13 de julio de 2018 | Edición impresa

Au revoir: Francia dejó atrás los escándalos

Los galos estaban ya acostumbrados a las peleas internas en los últimos diez años, algo que este equipo dejó en el olvido.

Por Redacción LA

Un cabezazo, una mano, un motín, varias deserciones, presuntos escándalos sexuales, un lío judicial y la suspensión de una leyenda: parece el material de una nueva serie de televisión, pero es el resumen a grandes rasgos de lo que vivieron los galos entre 2006 y 2016. 

Desde el famoso cabezazo de Zinedine Zidane en la final del Mundial 2006 hasta la sanción de seis años a Michel Platini, el fútbol "bleu" ocupó más titulares de prensa por sus líos que por su trato a la pelota. 

Y la Eurocopa 2016, en su casa, sirvió como escenario para pasar página. Aunque perdió la final ante Portugal en la prórroga, ese torneo marcó un antes y un después. 

La travesía se inició el 9 de julio de 2006 en Berlín, cuando Zidane golpeó brutalmente con su cabeza al italiano Marco Materazzi en la final del Mundial y fue expulsado, dejando a Francia con diez hombres en la prórroga. 

El título acabaría en manos de la "Azzurra", que ganó en los penales, pero el astro galo no se arrepintió de su acción. "Hubiese preferido recibir yo el golpe a escuchar lo que tuve que escuchar.

¿Creen que yo quería hacer ese gesto? No, claro que no, pero si no hay provocación no hay reacción", dijo Zidane días después del partido que marcó el final de su carrera como futbolista. 

En su siguiente gran torneo, la Eurocopa 2008, Francia se despidió en la fase de grupos sin una sola victoria. Y al Mundial 2010 se clasificó prácticamente de milagro. 

"La Main de Dieu", tituló en portada "L'Equipe" el 19 de noviembre de 2009, un día después de que Francia se clasificara a Sudáfrica 2010 en un repechaje ante Irlanda lleno de controversia. 

Thierry Henry controló la pelota con la izquierda, pero con la mano, no con la pierna, después de un centro al área y habilitó a William Gallas para que marcara un gol definitivo en la prórroga. 

El balón llegó a estar prácticamente un segundo en la palma de Henry, que después se mostró partidario de que el encuentro se repitiera. Así lo reclamó oficialmente Irlanda, pero la FIFA lo rechazó y Francia viajó a Sudáfrica 2010. 

Si Henry hubiese sabido lo que ocurrió después en aquel Mundial, quizás nunca habría controlado ese balón con la mano. La selección "bleu" implosionó en Sudáfrica. La tensión en la concentración francesa se elevó hasta límites insospechados cuando Nicolas Anelka, uno de los pesos pesados del vestuario, insultó al entonces seleccionador, Raymond Domenech. 

El delantero fue fulminado por la federación, pero los jugadores respaldaron a Anelka y boicotearon un entrenamiento en los días previos al partido decisivo de la fase de grupos. En medio de ese polvorín, Francia quedó eliminada tras perder con México y Sudáfrica y empatar con Uruguay. 

La selección del gallo pareció recuperar algo la normalidad tras la salida de Domenech en 2010, aunque fue superada por España en los cuartos de la Eurocopa 2012. Laurent Blanc y después Didier Deschamps calmaron los ánimos y moldearon a una nueva Francia. 

Pero los escándalos no cesaron. Franck Ribery y Karim Benzema fueron acusados de contratar los servicios de una prostituta menor de edad.

Finalmente fueron absueltos, pero los nombres de Ribery y Benzema continuaron en las portadas. El primero anunció en 2014 que dejaba la selección por motivos "estrictamente personales" pese a que a la Eurocopa de Francia llegaría con 33 años. El segundo se perdió también el torneo, pero en su caso por motivos extradeportivos. 

Benzema está acusado de ser cómplice en un intento de chantaje a su compatriota Mathieu Valbuena con un video de contenido sexual y la última vez que fue convocado fue en octubre de 2015.

Por si todo esto fuera poco, Platini, la primera gran leyenda del fútbol francés, fue suspendido por sospechas de corrupción siendo el presidente de la UEFA.

Francia nunca perdió frente a los croatas

Los precedentes entre Francia y Croacia no pueden ser más esperanzadores para la selección “bleu” que no ha perdido ninguno de los cinco partidos que ha disputado a lo largo de su historia ante el conjunto balcánico. 

La selección gala ha ganado tres partidos y ha empatado dos, curiosamente los dos últimos, ha marcado nueve tantos y ha recibido tres.  

La primera confrontación es la de mayor relevancia y especial recuerdo, pues se trata de la semifinal del Mundial de Francia'98, en la que los anfitriones ganaron por 2-1 con un doblete del defensa Lilian Thuram, que remontó un gol de Davor Suker, actual presidente de la Federación Croata. 

Al año siguiente, volvieron a verse las caras en el mismo escenario, pero en un amistoso. Francia repitió victoria, en esta ocasión más contundente, 3-0. 

Robert Pires, Florian Maurice y Tony Vairelles certificaron la victoria del conjunto francés, que cuajó una buena segunda mitad.

Los “bleus” efectuaron la devolución de la visita el 28 de mayo de 2000 y se llevaron una nueva victoria del estadio Maksimir de la capital croata, con un tanto en cada período de Pires y de David Trezeguet. 

Ya no volvieron a encontrarse hasta el segundo y último partido oficial disputado hasta el momento. Fue en la Eurocopa de Portugal, donde igualaron 2-2.

El último enfrentamiento se remonta al 29 de marzo de 2011, otra vez en Saint Denis, con el resultado de 0-0 y con equipos en los que ya estaban hombres que hoy están en Rusia 2018. 

Descanso a titulares y práctica muy liviana

Tres días antes de la final del Mundial de Rusia la selección francesa realizó hoy un entrenamiento ligero sin sus titulares. 

Benjamin Pavard, Raphaël Varane, Samuel Umtiti, Kylian Mbappé y Olivier Giroud no se entrenaron con sus compañeros en Istra. Y Lucas Hernandez, N'Golo Kanté, Blaise Matuidi, Paul Pogba, Antoine Griezmann y el capitán y arquero Hugo Lloris sólo realizaron un trote suave. 

Los restantes doce jugadores jugaron seis contra seis en un campo fuertemente reducido. Griezmann observó tomando mate desde el banco. 

El entrenador Didier Deschamps ya había anunciado antes de llegar a la final que les daría a los jugadores 48 horas para recuperarse. 

Los franceses se impusieron 1-0 a Bélgica en San Petersburgo el martes y regresaron el miércoles a su campo de entrenamiento a las afueras de Moscú. Hoy seguramente ya volverán a moverse de cara al gran partido frente a los croatas que llegarán más cansados.