Sociedad Viernes, 2 de febrero de 2018

Así ocurrió la tragedia: el desgarrador relato de los sobrevivientes

Jason Contreras y su mamá viajaban en el micro que volcó, causando la muerte de tres jovenes chilenos.

Por Carla Romanello- Desde Uspallata

Jason Contreras, un joven chileno de 18 años, que sobrevivió a la tragedia de esta madrugada en la que murieron 3 compatriotas suyos en la Alta Montaña mendocina, habló con Los Andes y contó lo que vivió. Aún shockeado por lo sucedido, y con la remera llena de sangre,  el joven relató en el hospital de Uspallata cómo fueron los últimos momentos antes de que el micro de la empresa Meltur volcara. Aseguró que el chofer venía muy rápido.

“El bus venía muy rápido. Empezó a adelantar camiones en las curvas. La gente le gritaba que venía muy rápido. Cuando pasamos la frontera, quiso adelantar a un camión. Y se tiró hacia el lado, ahí fue cuando nos tumbamos. Vi cómo se explotaban los vidrios. Todo. Después salimos y vimos a toda la gente llorando”, contó aún compungido el joven chileno a este diario. 

Ruth Rosas es su mamá y también era una de las pasajeras del colectivo de la empresa Meltur que se accidentó en la ruta 7.

Ella viajaba junto a su hijo Jason quien iba a jugar al fútbol para Colo Colo. Ellos sufrieron heridas menores por lo que fueron atendidos en el hospital de Uspallata y dados de alta. La mamá sufrió un golpe en la cabeza y el hijo un tajo en el mentón provocado por los vidrios de la ventanas, además de una fractura en un dedo.

Los dos esperaban al mediodía en la comisaría de Uspallata para prestar testimonio ante el fiscal Carlos Torres.

"Apenas llegamos a Argentina el chofer quiso adelantar un camión pero le tocó un bus de frente, él se tiró a la orilla y empezamos a dar vueltas. Quedamos todos colgados, no podíamos salir y fallecieron tres que iban con nosotros", relató la mujer recordando la tremenda situación vivida.

Su hijo contó que minutos antes del vuelco el profesor a cargo había pedido que todos se pusieran el cinturón, lo que estiman salvó muchas vidas.

"Quedamos todo conscientes, fue como una pesadilla de la que no nos podíamos despertar", remarcó la mujer. Para ella fue desesperante escuchae como gritaba la mamá de la nena que falleció.