Opinión Jueves, 9 de agosto de 2018 | Edición impresa

Aprobado y crédito abierto - Por Javier Chacón

Por Javier Chacón - jchacon@losandes.com.ar

El mendocino Esteban Andrada aprobó su primer examen en el arco de Boca. Después de un primer tiempo sin demasiado trabajo, el uno se lució sobre el final del partido ante Libertad de Paraguay y cerró una noche sin fisuras, sin goles en contra y dejando una imagen de mucha seguridad en un puesto que estaba lleno de dudas.

Con una Bombonera repleta y todos los ojos puestos encima, le tocó presentarse con condiciones climatológicas adversas: piso mojado y rápido por la lluvia y un fuerte viento, que se transformaron en factores a tener en cuenta y de peligro para cualquier arquero.

Recién a los cuatro minutos del partido tocó su primera pelota en el juego y lo hizo bien, en ese primer contacto que genera confianza para lo que viene. En total fueron tres intervenciones en el primer acto, pasando casa desapercibido. 

En la parte final se vio lo mejor del portero. Primero, salió rápido para cortar un centro que se alejaba de su posición y con puñetazo alejó el peligro. Sobre el final, con el tiempo cumplido, se estiró para rozar el balón que terminó dando en el travesaño tras un remate desde lejos. 

Una noche perfecta para el uno, que si bien no tuvo demasiado trabajo, como sucede en el arco de un equipo grande, cuando lo llamaron apareció para darle al equipo del Mellizo la seguridad que había perdido con Rossi. Las dudas por ahora quedaron atrás y la nota fue un aprobado.