Fincas Sábado, 22 de septiembre de 2018 | Edición impresa

Antonio Mas: "El terroir también está influido por los vegetales que rodean al viñedo"

El agrónomo realizó un experimento durante 4 años para comprobar la impronta de las aromáticas en las características del vino.

Por Sandra Conte sconte@losandes.com.ar

Cuando Antonio Mas vinificó un malbec y un cabernet con uvas que crecieron en un terreno rodeado de monte nativo y los comparó con los mismos varietales obtenidos en un predio inmerso en otros viñedos, notó la diferencia en ciertos componentes sensoriales.

Así fue como el ingeniero agrónomo decidió realizar una experiencia durante cuatro años para comprobar la impronta de las aromáticas en el vino. El año que viene planea empezar a plantar vides en el entorno natural, en lugar de despejar por completo el suelo. 

-¿Por qué decidió realizar esta investigación?
-Esto surgió de una experiencia realizada con el ingeniero agrónomo Carlos Domingo Catania, con quien vinificamos un cabernet y un malbec rodeados de monte y en la misma época y en el mismo lugar, acá en La Arboleda, en Tupungato, elaboramos un malbec y un cabernet  que estaban rodeados de viñedos. Y sensorialmente habían cosas diferentes que si bien no les hacían perder su identidad, sí tenían algo interesante para empezar a hacer productos singulares.

-Y entonces se propuso comprobarlo...
-Nos pusimos en contacto con Amanda Di Fabio, de la Universidad Juan Agustín Maza, y con el director del Laboratorio de Enología del INTA, Santiago Sari, y firmamos un convenio entre Finca Propia y ellos, por el que durante cuatro años se implantaron en las variedades tintas que tenemos nosotros -malbec y cabernet- jarilla, rosales, albahaca morada, llantén y mostacilla, y en el chardonnay, albahaca dorada. 

 

-¿Por qué eligieron esas especies?
-El jarillal crece naturalmente y hay zonas más densas en el monte natural que otras. Los rosales por la damascenona, que le da una impronta muy interesante a los malbec. La mostacilla ya que es un pasto que crece solo, con una altura de 170 milímetros y nos interesa en el futuro mantener los suelos cubiertos en estas zonas de riego por goteo, para que no haya tanta reflexión solar sobre la uva. El llantén porque teníamos la experiencia de que en todos los suelos hay una cierta densidad de nematodos, que son transmisores de ciertos virus y algunos son fatales para los viñedos y han hecho estragos en zonas de Chacras de Coria, pero en donde hay llantén la densidad de nematodos disminuye; no se sabe por qué. Y la albahaca morada para ver la impronta que le daba a los cultivos.

-¿Cómo las implantaron?
-En el mismo lugar en que están los viñedos se hicieron cortinas con jarillas y con rosales, se pusieron cultivos interfilares de albahaca morada, de llantén y de mostacilla, y durante 4 años se hicieron las elaboraciones y se desarrollaron experiencias sensoriales y analíticas.

 

-¿A qué conclusiones llegaron?
-La más importante para mí es que vamos a poder tener un campo de investigación y presentar malbecs que van a estar separados por un alambrado y van a ser, si bien los dos malbec -o cabernet-, diferentes. Y entonces nos vamos alejando de que los vinos sean un commodity para que sean algo que cautive al consumidor y le hacemos un bien a la Enología. 

La vid es una de las especies vegetales que nos da más posibilidades de generar productos nuevos. En la medida en que hagamos commodities vamos a tener crisis vitivinícolas que van a crearnos problemas sociales y económicos graves, y esta es la posibilidad de desentrañar el potencial de estas variedades para obtener productos totalmente singulares.

-¿Salieron a la venta estos vinos?
-No. Fueron a nivel experimental. Es un trabajo de investigación que lo único que determina es que el terroir también está influido por los vegetales que rodean al viñedo. 

-¿Cómo sigue la experiencia?
-Tenemos 16 hectáreas que vamos a plantar y lo vamos a hacer de un modo totalmente diferente. Ya estamos haciendo los viñedos con clones definidos nuestros y calculo que el año que viene vamos a empezar la plantación. Hemos hecho curvas de nivel y el estudio de cuál especie natural domina más en cada lugar. Y es así que, donde domina la jarilla, vamos a dejar una bordura de jarillas y en el centro colocar malbec. Donde domina el piquillín, vamos a dejar una bordura de piquillín y en el centro a plantar cabernet. Con esto pretendemos darle una cierta singularidad a nuestro producto.

 

-Mencionó que esto cambia la definición del terroir, ¿de qué manera?
-Es un aporte más en la definición del terroir, que no sólo involucra la formación del suelo donde está implantado el viñedo, la altura, la ubicación, el clon del varietal y el manejo y la orientación que le da el técnico, sino el medio que rodea a la planta. 

Perfil

Antonio Mas es ingeniero agrónomo, tiene cinco hijos y ocho nietos. Hace 9 años inició con sus hijos y un socio el proyecto Finca Propia, en La Arboleda, Tupungato.

Se trata de un fideicomiso a través del cual venden partes del viñedo y los compradores participan de las labores de cosecha, poda, raleo, como también de degustaciones para que aprecien cómo los vinos van envejeciendo. Ya cuentan con 1.400 socios.