Economía Lunes, 15 de abril de 2019 | Edición impresa

Alternativas ante la crisis: más mendocinos compran y venden en ferias de ahorro y usados

La venta callejera, tanto la autorizada por los municipios como la informal, gana terreno en las elecciones de compra y como salida laboral.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Cada vez son más los mendocinos que optan por comprar y vender productos en la vía pública buscando mejores precios o la oportunidad de realizar trueques, ya sea en ferias de ahorro reguladas por los municipios o aquellas que surgen “espontáneamente” y que van tomando dimensiones en ocasiones difíciles de controlar por parte del Estado.

Según comentaron desde los municipios del Gran Mendoza, la afluencia de público ha aumentado en el último año y las más grandes pueden recibir visitas diarias de hasta 6.000 personas.

En el plano informal, nacieron ferias como la de Ugarteche, que actualmente está en vías de ser legalizada, a pesar de que la venta ambulante está prohibida en la provincia, “no se puede desconocer la cuestión social, ya que de ella dependen entre 700 y 900 feriantes”.  

 

“Estamos impulsando un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante de la municipalidad para darle la posibilidad de que los feriantes puedan realizar su actividad de forma regulada, en predios privados, con baños químicos, espacio para estacionar, agua, electricidad”, explicó Ernesto Corvalán, coordinador del ordenamiento.

Mientras esto sucede, se han encargado de habilitar accesos a los predios para facilitar la circulación, controlar el estacionamiento, se incorporó mayor cartelería, tachos de basura y seguridad en la zona.  

“No queremos que ese mercado desaparezca, porque sería desconocer la necesidad que tiene la gente, pero sí que se reconvierta y llegue a ser incluso un atractivo de la zona. Hemos hecho un relevamiento y estamos en etapa de procesamiento de datos, y antes de cada cambio se lo hemos comunicado a los feriantes, para que no sea una situación traumática”, agregó Corvalán.

 

De forma similar funcionan las cosas en el Mercado Cooperativo Colonia Bombal, aunque habilitado, allí los feriantes aprovechan para intercambiar productos y el trueque es tan válido como el intercambio de bienes por dinero. La cooperativa tiene más de 300 socios, y los consumidores y compradores se multiplican según avanza el tiempo.

De la misma forma, en El Algarrobal, los días sábados y domingos funcionan 210 puestos distribuidos en cuatro predios. En el mayor de ellos hay 150 feriantes que venden todo tipo de productos (indumentaria, gastronomía, frutas y verduras), sin embargo los domingos solo atienden los de frutas y verduras por lo que la afluencia de gente baja esos días, pero llegan a ser más de 6 mil los visitantes diarios. Cerca del mediodía se observa mayor cantidad de gente en la feria del Algarrobal, pero desde las 8 de la mañana comienzan a armarse los puestos y las “puertas” permanecen abiertas hasta las 18 horas.

Igualmente, en la feria del usado de Guaymallén, ubicada en Rodeo de la Cruz, cada feriante es responsable de lo que vende, por lo que allí se pueden encontrar antigüedades, electrodomésticos, alimentos y otros artículos. Entre los que concurren los fines de semana al predio comentan que hace algunos meses que empezaron a llevar ropa, un traje viejo que de otra forma donarían se puede vender en $300.  En San Martín también funciona una gran feria del usado todos los domingos desde las 9 y hasta pasadas las 9 de la noche, se dan cita allí cientos de feriantes con una oferta variada, desde cubiertas, electrodomésticos, hasta frutas y verduras.  

Las ferias convocan hasta seis mil personas por día los fines de semana. | Patricio Caneo / Los Andes

Las ferias del ahorro

Lejos de estas opciones están las ferias que cuentan con las habilitación municipal, como sucede en Capital, en donde los comerciantes organizan eventos en los que sacan sus productos a la calle (Bombal o Arístides, generalmente) e incluyen espectáculos en vivo, descuentos y promociones.

En Godoy Cruz funcionan tres tipos diferentes de ferias, según explicó Adriana Yenarópulos directora de Educación y Gestión de empleo de la comuna, tienen las del ahorro, de artesanos y Plan Hogar.

“La Feria del Ahorro es itinerante, nació en el año 2013 y funciona de lunes a viernes en distintos lugares entre las 9 y las 14 horas, y lunes de por medio y todos los viernes está en la plaza principal del departamento. Tiene puestos de limpieza, verdura, almacén, pescadería, fiambrería y pollería”, comentó.

 

Cada tres meses se presentan a una convocatoria los potenciales proveedores y gana el que mejor promedio de precios presenta, los que debe mantener durante los tres meses siguientes.

En estas ferias los vecinos encuentran bolsas de verdura de $80 a $120.

A las ferias de artesanos se las movilizó de la plaza a la Estación Benegas, en donde hay 10 carros fijos que son muy codiciados debido a la gran cantidad de gente que transita por dicho espacio. Finalmente, la itinerante feria Plan Hogar, visita los barrios vulnerables del departamento, y además de bolsones de frutas y verduras, acerca la garrafa social.  

En Guaymallén hay dos ferias de la Economía Social, y 9 ferias francas ubicadas en Las Verbenas y Hortensias; Gutiérrez y Estrada; Azcuénaga y Elpidio González; Irigoyen y Paula Albarracín; Lateral Acceso Este y Ponce; La Purísima y Bandera de Los Andes; Houssay y Gutiérrez y dos rotativas.

 

En las últimas, la municipalidad autoriza el funcionamiento pero la organización es privada, en cambio en las de Economía Social, Javier Massó, director de comercio del municipio comentó que se han incrementado notablemente las ventas. En cuanto a estas últimas se ubican en calle Capilla de Nieve, en donde funcionan 450 puestos y la otra feria de Economía Social en calle Moreno y Allayme, con alrededor de 60 puestos.  

Las ferias municipales también son un espacio de desarrollo para los emprendedores de los diferentes municipios; en La Paz, Roxana Sosa, encargada de coordinar eventos con ellos comentó que la intención es participar desde el municipio en conjunto con los artesanos y productores en eventos estratégicos. “Tenemos 18 personas en un grupo que expone en diferentes lugares, como la GNC departamental o en la plaza, y otras 12 personas que participan en la convocatoria para formar un nodo y más adelante formar parte de la ruta del artesano”.

 

Sosa señaló que desde el municipio se pone a disposición e los vecinos manteles, tableros, sillas, y se les brinda todo el apoyo para exponer.

Igualmente, en Lavalle, hace aproximadamente diez años que se realiza de forma mensual la Feria de Artesanos y Emprendedores. Según señaló Darío Navarra, a cargo de la misma, se ofrece la alternativa para comercializar sus productos que deben tener un mínimo de producción artesanal del 70% y no pueden revenderse productos industrializados ni usados. Según el funcionario, las mujeres son las que mayormente participan. “Por lo general, recaen sobre ellas, el cuidado y la estabilidad del aún cuando estén en pareja”.
 

Patricio Caneo / Los Andes

Entre la necesidad, la protección del comercio registrado y la legalidad

Las ferias nacen de la necesidad de las personas, pero en muchos casos también rozan lo ilegal, o se cae abiertamente en un delito cuando, por ejemplo, se comercializan artículos robados o falsificados. De hecho, el Código de Faltas prohíbe la venta ambulante en estos casos y contempla sanciones en caso de denuncias.

La competencia desleal es algo que reclaman los comerciantes, especialmente aquellos que se encuentran ubicados cerca de las ferias.  

Para evitar ambos conflictos, el Gobierno de la provincia de Mendoza, a través de la Mesa Intersectorial por un Comercio Transparente, avanza en la lucha contra el comercio ilegal en la provincia. Allí reciben las denuncias y se coordinan operativos para abarcar todos los aspectos posibles ante la comisión de un delito.

 

El último fin de semana se realizó un operativo en la feria del Algarrobal en donde se logró identificar irregularidades que derivaron en el decomiso, por parte de la Dirección de Fiscalización y Control, de más de 160 prendas de indumentaria y calzado debido a que no contaban con la documentación que avalara procedencia. Además, desde el área de Defensa del Consumidor, del Ministerio de Gobierno Trabajo y Justicia, se asesoró a 32 comerciantes, sobre libro de quejas, formas de pago, rotulado y envasado.  

Paralelamente las fuerzas de seguridad, controlaron 132 autos, 86 motos y 21 colectivos y lograron la identificación de unas 550 personas a través del sistema biométrico. Esto derivó en 32 multas y la aprehensión de 7 personas.  Desde el Departamento de Higiene de los Alimentos del Ministerio de Salud, se concretó el decomiso de productos que no estaban enmarcados en las normativas de manipulación de alimentos.

Desde el municipio de Las Heras informaron que se contó con el apoyo de 5 inspectores quienes concientizaron a los comerciantes que se trasladaban en vehículo sobre la necesidad de contar con una libreta de reparto que autorice el traslado de alimentos.

Desde el IDC, dependiente del Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía, organismo encargado de la coordinación de dicha mesa, señalaron que el trabajo se realizó en los accesos al predio y no en el interior ya que la intención no era confrontar con quienes se encontraban trabajando en el lugar sino concientizar a quienes iban llegando sobre la importancia de contar con todo lo requerido por los organismos de contralor provinciales y nacionales.