Espectáculos Sábado, 11 de agosto de 2018 | Edición impresa

Adriana Figueroa Mañas: “Ver que estrenan tus obras en todo el mundo es un sueño"

La compositora estrena mañana dos obras junto con la Orquesta Académica de Mendoza. Una creadora inquieta que se anima a cosas diferentes.

Por Fernando G. Toledo - ftoledo@losandes.com.ar

La música ha estado vibrando en el aire en ese cuarto hasta hace sólo un momento. Pero sigue al acecho. Tanto que ahora, cuando una brisa perturba levemente la partitura que reposa en un atril (papeles alrededor, un lápiz y por supuesto una computadora), da la sensación de que de pronto despertará otra vez y seguirá sonando, como si se negara a callar.

Adriana Figueroa Mañas se mueve a sus anchas en ese ámbito anfibio de la música sonora, la de los instrumentos de sus alumnos que acaban de terminar la clase, y el de la música silenciosa de lo que compone y va dibujándose en los pentagramas.

La mendocina nacida en Uruguay está en medio de una semana muy particular en la que dos de sus obras serán interpretadas justo en la ciudad donde vive.

 

No es algo de todos los días: Figueroa, licenciada en flauta traversa (UNCuyo), saxofonista, docente y técnica en Computación, también es una prolífica compositora que ha conseguido que sus obras lleguen a escenarios de diversos lugares del mundo (España, Estados Unidos, Italia, Canadá, entre otros).

Pero mañana, la Orquesta Académica de Mendoza tocará dos de sus composiciones y eso parece ser una ocasión, a esta altura, más particular que el hecho de que lo hagan ensambles de otras latitudes.

 

-¿Cómo describirías esas composiciones? 

-Compuse estas dos obras, hace varios años, dentro de una serie para orquestas juveniles... Ambas ya han sido estrenadas hace bastante en Estados Unidos pero sonarán por primera vez Mendoza. “Argentia” tiene la impronta del folk argentino, de color más nacionalista contemporáneo, y “Tango Pictures” es una serie de tres piezas al estilo tango. 

-Hace poco tuvimos noticia de que otra de tus obras era incluida en un disco del ensamble italiano Chaminade. ¿Cómo llega la obra a esas latitudes?

-Bueno, eso es uno de los tantos proyectos de índole internacional en que mi música ha sido parte, y no la primera. Hay ensambles, por ejemplo norteamericanos, que también han puesto mi música en sus discos; además de orquestas y bandas sinfónicas o grupos de cámara que la incluyen en su programación, o universidades que las consideran. Hace unos meses me pidieron algunas piezas mías para un ensamble de metales ¡en la Juilliard! Hoy en día y con cerca de 25 años en la composición, mi música ya tiene un flujo internacional constante, todos los años mis obras van y vienen de un país a otro. Si cuento sólo este año ya se han interpretado varias obras en España, Estados Unidos e Italia. Una gran parte de ellas, también se edita y distribuye en partituras (digital o papel) en Estados Unidos y Europa. 

-¿Y qué representa para un compositor que sucedan estas cosas?

-Para un compositor, ¡todo eso es fabuloso! Ver que tu música trasciende las fronteras y que te piden las partituras, las estrenen, las graben, editen, las usen varias universidades, es un sueño hecho realidad. En Mendoza, en noviembre, la Filarmónica de Mendoza también hará el estreno mundial de una de mis obras para piano y orquesta, en manos de la solista Elena Dabul. 

"Estamos trabajando con un estudio desarrollador de videojuegos de Mar del Plata”. - Adriana Figueroa Mañas, Compositora.

-¿Qué influencias a la hora de componer conocés y cómo describirías tu estilo?

-Me gusta mucho la música de películas con tratamiento sinfónico. Pero mi estilo es bastante libre, trato de no poner un encuadre, sino que hago lo que requiere la obra al ser pensada, usando técnicas modernas de orquestación o tradicionales, usando colores nuestros o del jazz, o la impronta de la partitura cinematográfica, o la clásica. Por ejemplo, las dos obras de este concierto llevan fila completa de saxofones, algo que sale de lo tradicional, y le da un brillo más moderno a la orquesta.

 

-Los compositores clásicos que hoy forman parte del canon musical solían sufrir dificultades para vivir económicamente de sus obras, y por ello acudían a la docencia, la interpretación o la dirección. ¿Qué realidad afronta un compositor contemporáneo y ubicado fuera de los grandes centros de la música académica?

-Como todo proyecto de músico independiente, cuesta, pero ¡hay que insistir y no desistir! Hoy tengo más de 100 obras registradas y puedo decir que “casi” todas están estrenadas y algunas hasta interpretadas varias veces. Tuve varios premios y menciones a mis composiciones también, nacionales e internacionales, y eso ayudó bastante a mi carrera de compositora. A la vez, soy miembro y representé a Argentina en la International Alliance for Women in Music (Alianza Internacional de Mujeres en la Música), en el “board of directors”, por dos períodos consecutivos, y allí o en organizaciones similares, se conoce mucha gente y se suma una fluidez de intercambios culturales muy rica. Hoy, con los avances en la comunicación, puedo trabajar desde mi estudio casero para cualquier lado del mundo. Además, como “media composer”, utilizo la tecnología, aplicada a la composición y producción musical, y esto me ha llevado a poder trabajar en la creación de música para producción audiovisual como, películas, videojuegos o animaciones.

-¿También en videojuegos?

-Sí. Actualmente estamos trabajando con un estudio desarrollador de videojuegos de Mar del Plata, en un juego que lleva ¡toda una producción de música tanguera! Para ese juego he combinado arreglos de tangos conocidos, y temas propios. Ahora el videojuego se está traduciendo a varios idiomas, y calculo que después de eso sale.

-¿Qué le aconsejarías a los músicos de hoy, o a los que se están formando?

-El músico de hoy debe aprovechar lo que la tecnología ofrece, estudiar permanentemente cosas diversas dentro del campo musical. Hoy no podés quedarte sólo con tocar un instrumento. En Latinoamérica, menos. Hoy el músico necesita ser más completo.

-Tu faceta jazzera también es importante y de hecho formás parte de la West Jazz Band. ¿Conviven armónicamente la compositora clásica y la jazzera? 

-Totalmente, la WJB, cumplió 30 años, ya es parte del corazón y la cultura mendocina. El jazz es parte de mi profesión, y su influencia también está, a veces, en mis composiciones.

Se viene un concierto de música de videojuegos

La Orquesta Académica de Mendoza parece estar dando pasos definitivos para consolidarse y seguir trabajando. Este ensamble sinfónico de cámara comenzó como un proyecto que permitía a algunos estudiantes trabajar y perfeccionarse.

Pero elevó sus ambiciones y ahora está elaborando un programa de conciertos y actividades nutrido, entre los que se cuentan la presentación matutina de mañana a las 10, en el teatro Independencia (Chile y Espejo).

 

Como integrante y fundadora de la orquesta, y como protagonista de dos obras que esta interpretará, Adriana Figueroa puede sentirse orgullosa: “La Orquesta Académica de Mendoza, de la cual formo parte, es una orquesta nueva, formada por profesionales y estudiantes que nació con el fin didáctico de la práctica, pero con miras a objetivos más ambiciosos y formales. Su directora, Alicia Pouzo, no dudó en programar obras nuevas, pues su pensamiento abierto permite la inclusión de obras de autores de este siglo, o música ‘no convencional’, como el concierto que haremos en 2019, dedicado a música de videojuegos, ¡inédito en Mendoza! Estoy actualmente preparando esos arreglos.

Por otra parte, ya hay otro concierto en planes para este año: “En nuestro concierto de cierre acompañaremos al excelente pianista Antonio Formaró, en su gira para el documental ‘Las Huellas del piano’, cuando pase por Mendoza”, adelanta.