Policiales Jueves, 8 de noviembre de 2018

Acusado de acuchillar a su esposa y matar a 2 policías en la huida puede recibir perpetua

La justicia no aceptó que Alberto Petean sea investigado por un accidente de tránsito sino por un homicidio criminis causa.

Por Oscar Guillén

 Alberto Petean Pocoví (33) -el guía de montaña que, drogado, apuñaló a su pareja y en un desquiciado raid atropelló y mató a dos policías motorizados- sigue en riesgo de ser condenado a prisión perpetua: la Justicia le negó la posibilidad de ser juzgado cómo si el caso fuera un accidente de tránsito.

Hoy, en una audiencia realizada por la jueza Érica Sánchez,  no se hizo lugar a un pedido de la defensa que había solicitado el cambio de calificación a homicidio doloso por conducción imprudente, delito que tiene penas de hasta 6 años.

 

De esta forma se mantuvo la calificación que impuso el fiscal de Homicidios Carlos Torres: “homicidio agravado por la situación de sujeto pasivo y homicidio criminis causa”, delito este último que tiene como única pena la prisión perpetua.

La jueza entendió que un cambio de calificación no debe realizarse en este momento de la instrucción -una audiencia multipropósito- sino cuando el caso sea elevado a juicio, tal como planteó Eduardo de Oro, abogado querellante por los policías Jorge Carlos Cussi (32) y Daniel Horacio Ríos (40).

Torres, por su parte, indicó que “Petean atacó a los policías con una camioneta que, a esa velocidad -140 kilómetros por hora- es un arma, Buscaba la impunidad”, advirtiendo que se trató de un hecho doloso.

 

 Además sostuvo que Petean, pese a consumo de cocaína, no había perdido la lucidez” ya que estaba droga no afecta la concentración.

Por su parte, la defensa marcó que los disparos que le hicieron los policías a la la camioneta del guía de montaña no fueron para disuadir” y no descartó que el hombre estaba sufriendo un brote psicótico.

“No pedimos inimputabilidad sino que sufrió un déficit de atención por los disparos”, dijo, apuntando a que su cliente atropelló a los policías pero no tuvo intención de matarlos.