Sociedad Jueves, 16 de noviembre de 2017 | Edición impresa

Aconcagua: esta temporada cobrarán también las evacuaciones

Desde el año pasado los escaladores pagan por las búsquedas y rescates en helicóptero, pero esta temporada también se incluirá la evacuación

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Dos grandes novedades tendrá la temporada 2017-18 del Parque Provincial Aconcagua, que se inicia el próximo lunes. Por un lado, se cobrará a los andinistas las evacuaciones, un servicio que se aplicaba de manera gratuita y que, según admitieron desde la Secretaría de Ambiente, genera un gasto elevado al Estado. Recordemos que la temporada pasada se generó una controversia cuando se anunció que se empezarían a cobrar las búsquedas y los rescates.

Por otro lado, éste será el último año en que el Parque Aconcagua abrirá sin servicio médico y de helicóptero, ya que el miércoles 22 se licitarán ambos servicios para los próximos 4 años. De todas formas, desde Ambiente aseguraron que hasta que se adjudiquen las licitaciones habrá guardias mínimas. 

 

 

Estas novedades, según dijeron, responden a las necesidades planteadas por aquellos que visitan habitualmente el Parque y quienes trabajan en él.

De esta manera, tanto las empresas que ofrecen los servicios de guía, comida y alojamiento, como los turistas que deseen realizar cualquiera de los circuitos que ofrece el Parque, pueden proyectarse en este tiempo y no tener que esperar año tras año a que salga este instrumento legal.

“Estamos trabajando desde el inicio de la gestión en mejorar los servicios del Parque Provincial Aconcagua y seguir posicionando a esta área natural protegida como una de las más importantes en todo el mundo. Poder concretar 4 temporadas consecutivas nos permite tener una mejor organización en la calidad y agilidad de los servicios que se brindan a los miles de turistas y andinistas que visitan esta reserva cada año”, afirmó el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance.

 

 

Cobro a los andinistas

Respecto del cobro de búsqueda, rescate y evacuaciones, lo que busca el Gobierno es cuidar los recursos económicos haciendo responsable al montañista por dicho gasto. Éste tendrá que abonar lo que corresponda de acuerdo a un cuadro tarifario y, con este comprobante, tendrá la posibilidad de que la compañía de seguro contratada por el andinista le reintegre el monto erogado. 

Así lo explicó Mingorance: “Como en otros cerros del mundo en donde se realizan actividades de montañismo, estamos llevando adelante este mecanismo de cobro por los servicios de búsquedas, rescates y evacuaciones, ya que esto creó durante muchos años un gasto millonario al Estado.

De esta manera seguimos cuidando la economía de la Provincia, aconsejando a los andinistas contar con un seguro que le reintegre el gasto generado por el servicio que le estamos brindando”.

Los valores por el servicio de helicóptero deberán ser abonados por los montañistas tras efectuarse una búsqueda, rescate o evacuación aérea, determinada por el personal médico actuante, en la dirección de Recursos Naturales Renovables.

El costo se estipulará de acuerdo al tramo que corresponda, tomado desde el punto de origen hasta el ingreso al Parque en la Quebrada de Horcones.

 

 

200 evacuaciones

La temporada pasada el Gobierno anunció que se cobraría por adelantado el posible rescate, búsqueda o evacuación de los andinistas. Más tarde, y ante las quejas generales, el gobierno dio marcha atrás tanto con lo del pago por adelantado -se habló de dejar una tarjeta de crédito como depósito- como con el cobro por evacuaciones.

La diferencia entre búsqueda o rescate y evacuación radica, principalmente, en que las primeras ocurren por impericias -no siempre ya que puede surgir un imponderable- de los andinistas, mientras que en el caso de las evacuaciones son responsabilidad de un médico que decide que un montañista no puede seguir por algún motivo de salud, principalmente.

El año pasado, por ejemplo, se registraron 131 evacuaciones (el promedio histórico es de 200). En la misma temporada el costo de una hora de vuelo de helicóptero rondó los 40 mil pesos, valor que para la presente temporada probablemente sea superior.

 

 

Vale aclarar que en general una evacuación no demora más de una hora y que cuando se decide es porque el paciente presenta condiciones irreversibles, como un edema pulmonar. Según se supo, este año la licitación por el helicóptero será para cubrir 150 horas de vuelo para cualquiera de las salidas antes mencionadas. 

Por último, hay que destacar que no en todas las montañas del mundo se cobra por las evacuaciones. Por ejemplo, en el Everest se paga 40 mil dólares por el permiso (incluye varios ítems) y aparte debe pagarse la evacuación.

Pero en el Monte Denali (antes McKinley), en Alaska, el costo es de 375 dólares y no se cobran extras. En tanto que en el Kilimanjaro (África) no se cobra evacuación porque no hay helicóptero que haga el traslado, sino que se hace en camilla. 

Un punto a destacar es la dificultad que tendrá el Gobierno en caso de querer hacer efectivo el cobro de una evacuación. Según fuentes consultadas, administrativamente el Estado no tiene los recursos necesarios para recibir, efectivamente, el pago por el uso del helicóptero. 

 

 

Las tarifas

Según anunciaron desde Ambiente, el incremento de tarifas para la temporada 2017-18 tendrá variaciones. Por ejemplo, en temporada baja el ascenso a Valle de Horcones con asistencia de prestadores de servicios costará 3.100 pesos para los argentinos. En comparación con el año pasado el incremento es de 900 pesos (costaba 2.200 pesos). 

Para los extranjeros este mismo recorrido en temporada baja pasa de 582 dólares a 590 y para los andinistas provenientes de países de América Latina, de 291 dólares a 290, es decir un dólar más barato que el año pasado. 

Respecto de los andinistas latinoamericanos (que son un buen porcentaje de los visitantes) hay que destacar que será el último año que abonarán la mitad de la tarifa que pagan, por ejemplo, un estadounidense o un europeo. Según dijeron desde Recursos Naturales, a partir de la temporada 2018-19 deberán pagar lo mismo que un deportista del resto del mundo. 

 

40.000 es lo que costaba el año pasado la hora de helicópte para hacer algún rescate o evacuación.

 

Siguiendo con el cuadro de tarifas actualizado, aquellos argentinos que quieran subir a la Quebrada de Vacas con asistencia en temporada alta (de mediados de diciembre hasta el 31 de enero) deberán abonar 4.400 pesos contra los 3.800 que se pagaron la temporada pasada. Sin asistencia por el mismo camino, el costo es de 5.150 pesos (en 2016 costó 4.450). 

De los valores para las áreas destinadas al turismo general -para recreación y observación- hay que decir que para la zona 1, que comprende el Valle de Horcones, el arancel de ingreso de visitantes quedó fijado en 40 pesos por persona mayor de 13 años.

En tanto que para la zona a la que se accede ingresando por Horcones hasta Confluencia, se estableció para los extranjeros un cobro de 500 pesos y, para los argentinos, de 200 pesos.

 

 

Quejas por la demora del inicio de temporada

Mario González, de la Cámara de Turismo de Uspallata y Alta Montaña -y miembro de la Comisión Asesora del Parque Aconcagua (CAPA)-, comentó que en el ambiente hay preocupación por varios aspectos. En primer lugar, se lamentaron por los días perdidos por no haber iniciado la temporada.

“No se aprovechó el fin de semana largo de noviembre. Se perdieron los ingresos económicos de esos días. Considero que ha sido una torpeza administrativa que no haya empezado”, opinó González. 

En segundo lugar, advirtió que si recién el 22 de noviembre saldrá el pliego de licitación del servicio médico y del helicóptero -hay dudas sobre la rapidez del proceso- los costos pueden llegar a incrementarse. “Si tenés que hacer evacuaciones con el helicóptero antes, podés llegar a pagar más que si ya está enmarcado dentro de la licitación”, indicó. 

Otra de las preocupaciones, según González, es que se toman decisiones sin consultar a la comisión asesora, lo que hace que ocurran cosas como las del año pasado, cuando se decidió el cobro del seguro del rescate de manera anticipada o se contrataron menos horas de las necesarias para el uso del helicóptero. “Queremos ver los números claramente, que sean de acceso abierto para la comisión, para que podamos ver adónde va el dinero. No tenemos acceso a los números reales”, dijo enfático. 

Otros dos aspectos problemáticos señalados por el referente de la Alta Montaña es que en Plaza de Mulas los médicos seguirán atendiendo en una carpa, al igual que los guardaparques. Al respecto, desde el Gobierno anticiparon que se instalará una carpa domo especializada en la que los profesionales podrán trabajar, en vez de reconstruir el refugio destruido en la pasada temporada. 

Por otra parte, González dijo que el edificio del centro de interpretación fue colocado en el lado Oeste del centro de informes, ocultando la vista panorámica del Aconcagua para atraer a más turistas. “Si seguimos así vamos a perder a la gallina de los huevos de oro, porque el Aconcagua no va a dejar de tener la altura que tiene, pero nos vamos a volver cada vez más débiles”, terminó el titular de la Cámara de Uspallata. 

 

 

De dónde vienen

Según el informe sobre el turista de la Alta Montaña elaborado por el Observatorio para el Turismo Sostenible de Mendoza -que pertenece al Ente Provincial Turismo-, desde 2002 hasta 2016 los visitantes que más llegan hasta el Aconcagua son argentinos y estadounidenses, aunque hay casi 30 nacionalidades cada temporada en el Parque.  

La mayoría (35%) tienen entre 30 y 44 años, el 28% entre 18 y 29, y el 22% son mayores de 45. De todos ellos, el 65% son varones y llegaron a la provincia en avión (47%), ómnibus (30%) y automóvil particular (17%). 

EL 15% permanecen 15 días en Mendoza; el 12%, 22 días; y el 7%, 25 días. Casi la mitad de los encuestados (46%) viaja con amigos, y con familiares el 12%. En tanto, las actividades que más realizan son ascenso (67%), ascenso + trekking largo (18%) y trekking corto (12%).

 

Fabricio Oberto, el ex NBA que quiere subir el Coloso de América

“Estoy más nervioso que cuando me tocó tirar libres en la final del Mundial”. Fabricio Oberto llega hasta la cima de una bajada de 5 metros y se detiene. Al cordobés le encantan las nuevas experiencias y está disfrutando del entrenamiento en bicicleta, pero sabe que no está en su ámbito.

Tiene claro que trepar, bajar, doblar y acelerar en un circuito exigente de mountain bike no son tareas sencillas cuando uno mide 2,08 metros y pesa 112 kilos. 

Así se prepara este campeón olímpico y ex NBA para cumplir la misión de subir al Aconcagua (2 de febrero) con un grupo de deportistas que han superado complejos problemas de salud.

El ex pivote ama los desafíos, el esforzarse, el jugar con los límites y hasta el sufrimiento, admite. Por eso aceptó la invitación y se toma muy en serio la preparación.

 

 

Tanto que parte del trabajo aeróbico lo hace en bici. Arriba de “una nave”, como él describió, y vestido como un ciclista de élite, con calzas, tricota (con el nombre de la expedición en el pecho), casco y gafas, Oberto encaró un circuito exigente porque animarse a más es parte de su esencia. 

Hablamos de un deportista de élite que no sólo ha enfrentado a los mejores basquetbolistas del mundo. En  2007, cuando pasaba su mejor época en la NBA, a Oberto le diagnosticaron una arritmia cardíaca. Hoy es parte del pasado, pero el cordobés impacta cuando recuerda el diálogo con el médico que le informó la cruda solución.

-Tenemos que hacerte un reseteo del corazón.

-¿Y qué pasa si no arranca de nuevo?

-Te abrimos y te resucitamos.

Ya recuperado, no dudó cuando lo contactaron para ser uno de los 12 deportistas que intentarán escalar los 6.962 metros del Aconcagua. Fabri lo hará, por caso, junto a Santiago Lange (superó un cáncer de pulmón), Silvio Vello (no vidente, capitán de los Murciélagos) y Elisa Forti, una mujer de 82 años que ya cruzó cuatro veces la Cordillera (104 km), dentro de un grupo de 30 personas.

“Me encantó cuando me dijeron. Es como agarrar la hoja de mi vida y tachar ‘montañismo’. Es superar algo más, mis propios límites. Yo subí al Cerro Champaquí en Córdoba (2.800 m), pero esto será otro nivel, para la cual me estoy preparando a conciencia”, asegura Oberto.

Chequeos con la médica de la expedición (Alejandra Hintze) y planes de alimentación con la nutricionista (Pinky Zuberbuhler) y de entrenamiento con la PF (Gaby Castillo) ya son parte de su rutina mensual.

“Hago todo al pie de la letra para eliminar chances de no llegar a la cima y más en mi caso, que tengo una altura que no es ideal para una escalada tan exigente”, explica.

Parte del entrenamiento en estos 7 meses es aeróbico, exigente, con pendientes. Por eso va al gimnasio, se entrena en casa, sale a trotar y se animó a la bici en la montaña y en circuitos.