Política Viernes, 10 de agosto de 2018 | Edición impresa

Abal Medina, primer ex funcionario en admitir cobros ilegales

El ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner dijo que habían recibido aportes de campaña, pero que entendía que eran “voluntarios”.

Por Javier Álvarez - corresponsalía en Buenos Aires

El peor de los escenarios comenzó a construirse ayer para el kirchnerismo, cuando uno de los ex funcionarios del riñón del Gobierno que controló el poder político en la Argentina entre 2003 y 2015 admitió el cobro ilegal de sumas de dinero para una campaña electoral. 

Juan Manuel Abal Medina, uno de los ex jefes de Gabinete de Cristina Kirchner, admitió que hubo aportes ilegales de dinero de empresas para la compaña electoral del kirchnerismo en 2013, y apuntó a Roberto Baratta como “el recaudador”. 

 

Según la imputación del fiscal federal Carlos Stornelli, Abal Medina habría sido partícipe necesario de una asociación ilícita en la que se movieron unos 160 millones de dólares en pagos ilegales. Por eso fue indagado por el fiscal. 

El actual miembro de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) apareció en esta causa por estar nombrado en los ya famosos cuadernos escritos por Oscar Centeno, ex chofer de Baratta.

 

Centeno había descrito un presunto encuentro el 5 de setiembre de 2013, en el que Abal Medina habría recibido dinero del ex titular de Isolux, el cordobés Juan Carlos De Goycoechea, uno de los colaboradores arrepentidos de la causa.

En las fotocopias de los cuadernos de Centeno que están en la causa dice: “Lazarte y Hugo Martín Larraburu retiran dinero en una oficina de Puerto Madero para luego llevárselo a Juan Manuel Abal Medina”. 

Larraburu era secretario y amigo del ex jefe de Gabinete; además es familiar de Dámaso Larraburu, viejo cacique del PJ de Bahía Blanca. Su domicilio fue allanado días atrás en el marco de esta causa. Pero en su declaración, Abal Medina lo desvinculó “de cualquier responsabilidad”. 

 

Lo que intenta dilucidar Stornelli, en la causa que tramita el juez Claudio Bonadio, es si esos pagos eran sobornos que iban a los bolsillos de los ex funcionarios y de la familia Kirchner o se trataban de aportes para las campañas electorales. 

“El recaudador era Roberto Baratta”, declaró el Abal Medina al señalar el supuesto rol que tenía el ex coordinador del Ministerio de Planificación Federal de la Nación, segundo de Julio De Vido.

 

“Siempre entendí que dichos aportes de privados eran voluntarios y de ninguna manera exigidos bajo coerción”, reconoció el funcionario en un escrito. 

El ex funcionario, quien fue jefe de ministros entre diciembre de 2011 y noviembre de 2013, estuvo menos de una hora en el despacho del juez Bonadio en los tribunales porteños de Comodro Py. 

 

Claves 

El “aporte de campaña” es una coartada para ser acusados de aportes ilegales, que tiene una pena máxima de 3 años, y evitar una sentencia por lavado de dinero y asociación ilícita, que tiene una pena de 6 años.

Si un empresario fuera condenado por lavado debería pagar una multa de 10 veces el valor del dinero supuestamente aportado.