Sociedad Domingo, 1 de mayo de 2016

Tai Chi, una práctica milenaria que se afianza en Mendoza como forma de mejorar la salud

La disciplina, junto al Qi gong , celebró ayer su Día Mundial. La provincia se sumó a los festejos con un encuentro en Godoy Cruz.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

La mañana se presentaba ideal para ponerse en contacto con uno mismo, para abrirse a los demás, para aprender nuevas formas de lograr el equilibrio. Para movilizar la energía interna.

En el contexto del Día Mundial del Tai Chi Chuan y el Qi gong ( se pronuncia chi kung) se reunieron unas 50 personas en el parque de la Estación Benegas para replicar un evento –por primera vez a nivel provincial- que tuvo actos simultáneos en todo el globo.

Estas dos disciplinas suman cada día más adeptos que llegan en la búsqueda de otras respuestas que los métodos tradicionales, incluidas las ciencias médicas, no pueden resolver.

De hecho, Luis Glelmi médico de medicina tradicional y referente de la escuela de medicina china de Mendoza explicó que 80% de las personas que practican Tai Chi usan la medicina china –cuyos cuatro pilares son la acupuntura, el masaje tuina, el Qi Gong y las yerbas- como principal herramienta para el tratamiento y la mejora de su salud.

“Toda la teoría de la medicina China está enfocada a cómo se genera la energía y como se puede ver el cuerpo afectado. Esta medicina está considerada por la OMS y la Unesco como patrimonio de la humanidad. Además, estadísticamente, hay enfermedades como la lumbalgia que responden mejor a los métodos de la medicina china que a los tradicionales”, dijo el especialista.

Práctica milenaria

Omar Agüero y Maru Scapin fueron los encargados de organizar todo para estar a tono con los festejos a nivel mundial. Ellos pertenecen al centro de estudiantes de la escuela de medicina y comentaron su experiencia respecto del contacto con esta práctica milenaria que está basada en el taoísmo, el confusionismo y el budismo.

“Los beneficios médicos son muchísimos. Se trabaja a través de los meridianos que son canales energéticos que tienen centros. Aquí se ve al ser humano de forma integral, compuesto de energía, cuerpo y mente. Lo que busca es el equilibrio en la persona y se apunta a buscar síndromes y no síntomas, a diferencia de la ciencias de la salud tradicionales”, explicaron los organizadores.

Sandra Piazza, de Rufino Santa Fe, hace un año que practica Qi Gong y dijo que para ella ha sido un cambio a su vida excelente. “Después de un recorrido por varias disciplinas llegué acá, porque es como que el camino te va llevando. Ahora ya uso muy poco la medicina tradicional, sin embargo reconozco que son un complemento ideal entre ambas”, aseguró Sandra, quien hace 11 años vive en Mendoza.

Por otra parte, agregó que ella ha tenido un crecimiento interno muy importante, tanto desde los físico como desde lo emocional y que es una forma de “pulirse” a sí mismo. “Es verse desde otro lado, desde otro punto de vista”, describió.

En tanto, Rodrigo Lemos, quien hace 13 años se sumó a esta forma de vida dice que uno de los cambios más importantes pasa por los hábitos de conducta. “Cambiás hábitos de salud y te otorga flexibilidad, relajación, bienestar general, mejora tu rendimiento, tu concentración. Lo bueno es que podés llevar todo esto a lo cotidiano”, afirmó.

Como ejemplo, dijo que la alineación postural le ha servido hasta en el momento en que lava los platos, porque se para de una determinada forma que no le afecta a su columna. “Sos más consciente de lo metabólico, podés escuchar mejor tu cuerpo. Son formas de evitar dolencias”, remarcó.

Maru Scapin por su parte agregó que una de las herramientas más interesantes que ha aprendido a manejar es la respiración ya que le ha ayudado en el manejo de lo que necesita. “Si una persona está deprimida, utiliza una forma de respirar como forma de lograr un equilibrio”, dijo.

Por su parte, Luis Roux, presidente de la escuela advirtió que se puede practicar a cualquier edad y que no importa la condición física ya que es una actividad placentera. “Uno se siente muy bien con este método para mantenerse sano. La enfermedad es la lucha de dos fuerzas y para nosotros trabajar en la fuerza “sana” es fundamental para enfrentar una enfermedad. Así cambiamos el concepto de que todos somos sanos hasta que nos enfermamos. Intentamos reforzar la salud para sentirnos bien siempre”, comentó.

Por otro lado agregó que a diferencia de la actividad deportiva, en el Tai Chi no hay competencia y no se busca una diferenciación entre quienes lo practican. “Simplemente lo hacemos”, cerró Roux.

Pedido de legitimación

A raíz de todo lo contado es que desde la Escuela de medicina tradicional china piden que salga una ley que está en el senado que legitime el ejercicio de este especialidad y su aprendizaje.

“Queremos que sea legitimada en hospitales públicos, donde ya se practica y lograr quedar  insertos en el sistema de salud de Mendoza. Se atienden unas 500 personas por mes en la provincia, de los cuales 50 son atendidos semanalmente en el hospital Tagareli, de Eugenio Bustos”, explicó Glelmi

Además, a la escuela asisten alrededor de 120 alumnos para los cuatro años que la componen. “Debe quedar claro que no queremos usurpar el lugar a nadie, de hecho ya lo hemos demostrado. Nuestro fin es ayudar a dar una mano”, finalizó. 

La historia de Tai Chi Chuan

Luis Roux, director de la Escuela de medicina tradicional china explicó que el origen del Tai Chi Chuan es desconocido, pero que se estima que hace unos 3 mil años en la zona donde surgió había muchas lluvias y como consecuencia de ello las personas debían mantenerse en movimiento para no adquirir el “síndrome de la humedad”.

En 1600 aproximadamente, las guerras hicieron que Villa Chen, un pequeño poblado situado cerca de las fronteras mongolas fueran asediadas constantemente. Allí se practicó una estrategia, consistente en dejar pasar al enemigo para atacarlo dentro del territorio propio, que a la postre fue lo que hoy se considera el Tai Chi Chuan, que en definitiva es un arte de defensa basado en el ying y el yang (Tai) en oposición al Chuan, que significa puño.

Hoy en día esa aldea sólo tiene 8.500 habitantes y el 90% de ellos realiza esta práctica. Algo similar sucede en China, aunque en porcentajes menores. Quienes conocen aseguran que es habitual ver en parques y espacios verdes a las personas practicando el Tai Chi.

Finalmente, en el marco de la toma del poder por los comunistas en China a mediados del siglo XX y de la represión de las artes tradicionales que le siguió, particularmente en la Revolución Cultural, muchos maestros del Tai Chi Chuan huyeron de China y comenzaron a difundir su arte marcial fuera del país y así es como se extendió en el extranjero.