Sup. Economía Domingo, 5 de abril de 2015 | Edición impresa

Se paga 60% menos del valor rentable del blanco escurrido

Un productor debería percibir $ 4,02 para cubrir costos. Sin embargo, recibirá $ 1,60 por litro en base al subsidio de $ 1 del Gobierno y $ 0,60 que aportaría la bodega.

Por Por Laura Saieg - lsaieg@losandes.com.ar

El precio del vino blanco escurrido está estancado y los aumentos de costos siguen golpeando al sector que hoy se encuentra -según los directivos de las bodegas- con apoyo “escaso” desde el ámbito estatal. Esta situación queda reflejada en un estudio realizado por el Observatorio de Economías Regionales de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentina (Acovi) y la estructura de costos presentada por Fecovita al Gobierno nacional. 

Desde Acovi sostienen que para cubrir costos sin amortizaciones, el productor debería recibir  $ 4,02 por litro de vino de blanco escurrido; un número lejano al $ 1,60 que propone el Gobierno -teniendo en cuenta el $ 1 que aportaría el Estado y $ 0,60 la bodega- así como el precio contado que recibe el productor actualmente $ 1,9 por litro financiado según la cotización de la Bolsa de Comercio de febrero. 

En este contexto, desde los establecimientos destacan que el subsidio de $ 1 ofrecido por el Gobierno no alcanza. Es que según la mencionada tabla de costos de Fecovita con los números actuales, “el productor podría percibir sólo $ 1,60 ya que la bodega no tiene ganancia a la hora de vender el blanco escurrido a Rusia”, acentuó Carlos Iannizzotto, gerente de Acovi y miembro de la Cooperativa.

Es que según pudo evidenciar el directivo, a una cotización de U$S 0,25 por litro de blanco escurrido puesto en el puerto de San Petersburgo en Rusia, el negocio no es rentable y dejamos de ser competitivos, “ya que sólo nos deja una ganancia de U$S 0,01”.
Entre los ítems que más inciden se ubica el tema de los fletes el cual representa el 80% del valor CIF del blanco escurrido en San Petersburgo

.“Desde 2013 que venimos reclamando que los aumentos de combustible han impactado por sobre manera en los fletes, siendo un problema más que atenta a la baja competitividad de las economías regionales”, remarcó Iannizzotto. 

Además, el 8% de la torta de costos la acarrean todos aquellos procedimientos para que el vino llegue a destino en condiciones técnicas y organolépticas que exige Rusia, como es tipificación, filtración,etc. Mientras que otro 8% de los costos implica los gastos de exportación (aduana, retención, gastos administrativos). De este modo, entre el 80% de costo de flete y el 16% entre gastos administrativos de exportación y procedimientos, sólo el 4% queda a favor de la bodega. 

En base a esto, Iannizzotto añadió que más allá de que Fecovita no cuente con excedentes, la situación es preocupante porque no “podemos retribuir a nuestros productores lo que nos retribuye este mercado externo tan difícil”.

Agregó que “el peso que quiere aportar el Gobierno es insuficiente porque si le agregamos la devaluación que ha tenido el euro con respecto a dólar, estamos aún peor. Con un precio por litro menos competitivo, los grandes compradores prefieren otros países”. Iannizzotto dijo que es primordial que el Estado revea la situación de subsidio ya que “al peso, mínimo, le faltan $ 2”. Al respecto, Daniel González, presidente de ProMendoza, dijo que no habrá cambios en el subsidio acordado. 

Cómo se reparten los costos 

El reporte publicado por Acovi señala que un productor pierde mensualmente $ 25.651, con el actual precio del blanco escurrido de $ 1,9 por litro financiado, según la cotización de la Bolsa de Comercio. Este estudio toma a un propietario de finca de 15 hectáreas conducidas en parral sin tela antigranizo, dueño de maquinaria, con una producción de 200 quintales por hectárea. 

En este escenario, es que el ingreso total anual es de $ 287.017, mientras que los costos totales sin amortización para mantener esta finca después de los impuestos es de $ 594.832. En el caso de que se tomen en cuenta las amortizaciones, el costo total es de $ 628.205. Por lo tanto, en un año el ingreso negativo neto de un productor sin amortizaciones y después de los impuestos es de $ 307.815. 

El informe detalla que para que el productor pueda cubrir costos sin amortizaciones es necesario producir 415 quintales por hectárea o vender el litro de vino de blanco escurrido a $ 4,02 por litro. Así, ese propietario debería producir el doble en sus 15 hectáreas; teniendo en cuenta que el rendimiento es de 220 quintales por hectárea. 

Dentro de los costos totales, es la mano de obra (sumando aguinaldo y aportes) la que tiene mayor peso, significando un 53% de los mismos. El siguiente costo más grande es el de mecanización, seguido por el costo de los insumos. 

Sobre este último ítem, el costo salarial representa cerca del 41% de los costos totales en el caso del vino blanco escurrido y los aportes representan un 9% más del costo total, siendo los costos laborales cercanos al 50% del costo total.

A esto se suma una investigación realizada por el Observatorio de Economías Regionales de la Acovi sobre el poder adquisitivo del vino para llevar adelante la producción del mismo. Se muestra que en febrero de 2015 un productor necesitó 4.107,15 litros de blanco para pagar un mes de trabajo a un obrero común, con 9 a 12 años de antigüedad, mientras que en el mismo mes de 2014 requirió 2.852,09 litros. Lo que implica una diferencia anual del 44%. 

Cuando se analizan los costos por actividad, son las curaciones y tratamientos los que implican un gasto mayor -22% del costo total- seguido por la cosecha con un 19% y por la reposición de fallas y madera con un 11%. Con respecto al primer ítem, Acovi señala en su informe que en 2015 fueron necesarios 3,38 litros de blanco para comprar 1 kilo de fertilizantes (Urea), mientras que en febrero del 2014, se requirió 1,61 litro.

Este año fueron necesarios 21,46 litros de blanco para comprar un litro de herbicida (glifosato), mientras que en febrero de 2014 se requería 12,34 litros. Esto demuestra que además de que se necesita emplear entre un 100% y 78% más de vino, respectivamente, entre un año y otro para la compra de ambos productos, el poder adquisitivo del vino va en deterioro. 

El informe también destaca que se requieren elaborar 5,94 litros de vino blanco para comprar un litro de gasoil contra 4,12 litros de blanco en 2014.