Sociedad Jueves, 2 de junio de 2016 | Edición impresa

Saqueo e incendio del jardín: tristeza en toda la comunidad

Funciona en el Campo Papa y cumple un rol social clave en un “barrio olvidado”, como lo describió una docente que no pudo ocultar sus lágrimas. Entraron de madrugada, saquearon y destruyeron todo. Piden ayuda para reconstruir las aulas donde asisten a dia

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

El colorido cartel que indica su nombre afuera, contrastaba ayer tristemente con el interior del lugar, que lucía entre gris y negro por la acción arrasadora del fuego. Se trata del centro educativo Arco Iris, ubicado entre las calles Segundo Sombra y Perón en el Campo Papa de Godoy Cruz, que quedó prácticamente destruido luego de haber sido saqueado e incendiado durante la madrugada del miércoles. 

Ante la conmovedora noticia se hicieron presentes en el lugar la directora, personal educativo y padres de alumnos, pero también varios miembros de la comunidad que conocen de cerca la importancia que tienen las tareas educativas de la institución en un barrio tan vulnerable. Allí acuden diariamente niños de 45 días a 4 años en la modalidad de jardín de infantes y chicos de 6 a 18 al centro de apoyo escolar.

“Son cerca de 400 niños que reciben, aparte de la contención pedagógica, desayuno, merienda a media mañana y se llevan el almuerzo, que es una vianda para compartir con la familia”, contó Victoria Zabala, docente del establecimiento desde hace 5 años. 

El centro educativo pertenece a la fundación Coloba, que trabaja desde hace 30 años en el Oeste de Godoy Cruz. Esta organización surgió como la pastoral social de la Parroquia del Espíritu Santo.

“El primer jardincito de la fundación fue en el barrio Los Barrancos cuando era un asentamiento y hace 27 años abrió otro aquí”, relató la maestra frente a una de las aulas incendiadas. La fundación tiene además un tercer jardín en el barrio Los Cerrillos.

“Los jardines de Coloba son lugares de contención en estos barrios olvidados y la idea es la promoción humana, sobre todo, que la gente pueda salir adelante”, remarcó Zabala, quien aseguró que a pesar de todas las adversidades la comunidad es maravillosa. “Sabe que este lugar es suyo”, subrayó.

Notablemente conmovida pero llena de fuerzas para salir adelante se mostró Liliana Sevilla, directora del jardín Arco Iris desde 1989. “Éste es un espacio de inclusión social, educativo y de promoción humana”, describió la mujer.

Mientras que Lorena González, mamá de 7 ex alumnos y cocinera de la institución, aseguró que lo más importante que allí se ofrece es la contención. “Es un trabajo muy grande el que hacen la ‘dire’ y las maestras.

Será un lugar chiquito, porque no tenemos mucho, pero lo que sobra acá es cariño”, destacó. Es que el jardín ha sido una luz para muchas familias del barrio Campo Papa que históricamente han vivido de la basura. Por esta razón, allí funciona también el emprendimiento Los Triunfadores, que busca que los jóvenes del barrio separen los materiales reciclables con condiciones de salubridad y de forma digna. 

Los tristes hechos

Según relataron los miembros de la comunidad, el fuego se originó luego de que un grupo de delincuentes ingresara de madrugada para llevarse alimentos, así como los equipos de la radio comunitaria que funciona en el lugar (consolas, micrófonos).

“Sinceramente no sabemos qué más se robaron; no nos han dejado ingresar porque hay peligro de derrumbe”, deslizó Zabala, quien recordó que habían sufrido hechos de inseguridad tiempo atrás, pero ninguno tan devastador como éste. El fuego afectó en su totalidad el edificio principal donde funcionaban las salitas, la cocina y los baños. Solamente quedó en pie una construcción aledaña que es utilizada como salón de apoyo.

Tras lo ocurrido surgen muchas preguntas, como por qué y quién realizaría un daño semejante. “La verdad es que en este momento no interesa quién robó y cuáles fueron sus intenciones, no es importante -aseguró Zabala-. Lo importante es ver cómo levantamos esto para no tener que suspender las actividades”. 

La directora se manifestó en la misma línea. “Lo que nos pasa es doloroso y difícil, pero solamente le cabe a la Policía y a la Justicia determinar quiénes han sido y por qué lo hicieron”, señaló. Más indignados se mostraron varios miembros de la comunidad escolar: “Esto no tiene explicación. El que lo hizo no tiene alma. Hay muchas hipótesis y uno se puede hacer 10.000 preguntas pero no encontramos respuesta”, reconoció Daniel Vicencio, papá de 9 ex alumnos. 

Salir adelante 

Si bien la institución funciona como un Servicio Educativo de Origen Social (SEOS), que depende de la DGE, la comunidad educativa solicita ayuda para poder recuperar lo conseguido luego de tantos años de esfuerzo.

“Necesitamos mucho dinero y materiales para reconstruir el edificio y agradecemos todo lo que ha estado trayendo la gente”, expuso Sevilla, quien pidió 24 horas para hacer un relevamiento y comunicar en detalle lo que realmente les hace falta.

“Porque valoramos mucho el esfuerzo de la gente, ya que todos estamos en una situación difícil y no queremos malgastar su buena intención”, explicó.

Por lo pronto, ya cuenta con un plan de acción para los próximos días. “Vamos a tomar medidas a corto, largo y mediano plazo: la reconstrucción del espacio físico va a ser a larga porque vamos a necesitar por lo menos 60 días; a mediano plazo contamos con un salón de usos múltiples de la policía, donde va a funcionar el jardincito temporalmente;  a corto plazo, hasta que podamos ocupar ese lugar la semana que viene, vamos a garantizar la comida de los chicos. No queremos que les falte leche”, adelantó la directora.

Reunida frente a un enorme grupo de gente con la mirada desconsolada y llena de lágrimas, Sevilla les pidió que no perdieran las esperanzas.

“Vamos a salir adelante entre todos y el jardín va a quedar más lindo que antes; hasta ascensores le vamos a poner”, dijo la mujer con humor para mitigar el dolor que se percibía durante la fría mañana de ayer.

Cómo colaborar

Para conocer más detalles sobre las necesidades concretas del jardín Arco Iris se puede llamar al 2616141282 o al 2613347199. Las donaciones se pueden llevar personalmente al lugar, ubicado en Segundo Sombra y Perón de Godoy Cruz, o solicitar que sean retiradas por algún colaborador. También se puede depositar en la cuenta corriente en el Banco Nación N° 634-031-6236.

Según comunicaron desde la Municipalidad de Godoy Cruz, la comuna se harán cargo del 50% de la reconstrucción de infraestructura, por lo que se prevé que el resto provenga de las donaciones. “El municipio tiene que terminar de analizar los daños para ver qué es lo que se tiene que hacer”, explicaron.