Sociedad Domingo, 23 de agosto de 2015 | Edición impresa

Santiago no le teme a las alturas

En la Comuna de Providencia, la Gran Torre de Santiago permite observar en 360° toda la ciudad. Fue diseñada por el arquitecto argentino César Pelli, con las últimas tecnologías antisísmicas. Tiene 62 pisos y se eleva a 300 m de altura.

Por Eduardo Luis Ayassa - eayassa@losandes.com.ar

Con una estructura vidriada donde se refleja, como en una gran pantalla, la nevada cordillera de los Andes, recientemente quedó abierta al público la Gran Torre de Santiago, coronada en los pisos 61 y 62 por el mirador Sky Costanera.

Desde allí, por un precio que va de los 5 a 8 mil pesos chilenos (unos 100 a 160 pesos argentinos) se puede observar en 360 grados toda la ciudad capital, como “nunca antes la viste”, según el eslogan publicitado. La sombra del magnífico edificio se proyecta sobre la ciudad en un cono apreciable a miles de metros.

Su construcción demandó una inversión de más de mil millones de dólares. Comenzó hace 9 años, 10 años después de la compra del terreno a la empresa de alimentos CCU. En el lugar se realizaron profundas excavaciones que, años después, le dieron sustento a esta monumental obra.

Debido a su ubicación dentro de una zona de movimientos telúricos habituales, fue dotada de la última tecnología antisísmica. Ya superó, sin daño alguno, el terremoto de 8,8 grados que sacudió a todo Chile en febrero de 2010.

La idea original, que prevé hoteles, departamentos  de súper lujo y oficinas, se debe a un proyecto del arquitecto argentino-norteamericano César Pelli, con vasta experiencia en edificios de altura (entre otros las Torres Petronas en Kuala Lumpur, Malasia, con 452 metros de altura).

Para el diseño arquitectónico, a Pelli se asoció el estudio chileno Alemparte Barreda. Antes de la habilitación fue necesario superar varias medidas de mitigación dispuestas por un Estudio de Impacto sobre el Transporte Urbano.

A un costado del Mapocho
Emplazado en pleno barrio financiero de la comuna de Providencia, el edificio se apoya sobre las márgenes del río Mapocho, entre las avenidas Andrés Bello, Vitacura, Nueva Tajamar y Nueva Los Leones.

El mega proyecto estuvo paralizado entre  enero y diciembre de 2009, como consecuencia de la grave crisis económica. Pero desde 2010, los trabajos se mantuvieron estables y hoy, con 700 mil metros cuadrados de construcción (en la que trabajaron 6 mil obreros y se utilizaron 350.000 m3 de concreto y 105 toneladas de acero), el complejo Costanera Center, propiedad de la firma Cencosud, está considerado como un verdadero hito tanto en lo comercial como en lo  arquitectónico.

A la Gran Torre de Santiago (cuyas oficinas aún no se encuentran alquiladas, según The Wall Street Journal), se le sumaron otras dos torres gemelas, de 41 pisos y una altura de 170 metros, y el centro comercial  inaugurado hace unos años, con 7 niveles y más de 300 de tiendas.

60 metros en 7 segundos
Para poder llegar a la altura del piso 62, la Gran Torre de Santiago cuenta con una veintena de ascensores express, los que les permiten a los visitantes llegar a la cima a un promedio de 60 metros en 7 segundos. Así, unas mil personas  disfrutaron, la mañana de la inauguración, de una vista privilegiada y única.

Santiago, fundada en el año 1541 y construida originalmente al más clásico estilo colonial, suma a los clásicos sitios tradicionales como el Mercado Central (enorme tinglado de hierro y madera, que ya cumplió 140 años y está catalogado como monumento histórico) o el Cerro San Cristóbal (que ostentaba el lugar predilecto como mirador de la ciudad), esta Gran Torre de Santiago que llegó, por ahora, a lo más alto de Suramérica.

“Sí, Santiago, soy una esquina de tu amor siempre movedizo como entusiasmos de bandera y en el fondo te quiero tanto...”, decía el poeta chileno Pablo Neruda, tal vez pensando que este Santiago dejaría de ser la ciudad chata para convertirse en la pujante de hoy con edificios que apuntan al cielo.

El dueño del imperio

El empresario Horst Paulmann nació en la ciudad alemana de Kassel, un 23 de enero de 1935. Fue nacionalizado chileno por una “gracia especial”, del presidente Ricardo Lagos, excepción que finalmente fue refrendada por Michelle Bachelet durante su primer gobierno.

Este hombre es también el dueño del holding chileno Cencosud y el operador de cadenas de supermercados y centros comerciales, entre los que se destacan París, Easy, Jumbo, Santa Isabel y Johnson’s. También lidera tarjetas de crédito con presencia en Chile, Colombia, Argentina, Perú y Brasil.

En el ranking de millonarios 2014 de la revista Forbes, este empresario está considerado como el segundo hombre más rico de Chile, con una fortuna de 9.400 millones de dólares. En el listado mundial, se ubica en el puesto 319.

Según la historia oficial, Horst, junto a su familia, escapó de Alemania a poco de terminar la Segunda Guerra Mundial y se instaló, durante un par de años, en Argentina.

Finalmente, en la década del ’50, se radicó en la ciudad de Temuco, en la Araucanía chilena, donde abrió el restaurante “Las Brisas”, al que después transformaría en supermercado. Pero fue recién en 1976 cuando abrió su primer supermercado Jumbo. Hoy, la cadena supera las 800 sucursales, que son dirigidas personalmente por Horst y sus tres hijos.