Mundo Domingo, 25 de enero de 2015 | Edición impresa

Rossana Surballe: “Entre Catar y Mendoza hay muchos puntos en común”

La diplomática mendocina representa a la Argentina en el país árabe. Asegura que ambas regiones lograron convertir sus desiertos en bellos oasis. Desde su oficina, habló de los hábitos y costumbres de los cataríes y su relación con los argentinos.

Por Por Fabián Galdi - Enviado especial

Rossana Surballe se ilumina cuando habla de Mendoza. La infancia y adolescencia de la actual embajadora argentina en Catar transcurrió entre Dorrego y la Quinta Sección, en una casa de la calle Rufino Ortega. La etapa formativa en la escuela Italiana y en el Martín Zapata.

El apego a la familia, compuesta por sus padres, Juan Armando y Lucía Santoni, y su hermano, Armando. El salto hacia Buenos Aires para graduarse en la Facultad de Derecho (UBA) y luego completar un Master en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). El ingreso a la carrera diplomática y su posterior egreso, con un primer destino en México y ahora - desde hace cerca de un año y medio - como embajadora en Catar.

Entrevistada por Los Andes en su despacho, sito en la Embajada Argentina, cuenta que comparte la especialización en relaciones internacionales con el gusto por el yoga, del cual se considera practicante así como lectora de textos especializados.

Su afinidad con la lectura no se termina allí, puesto que el gusto de la embajadora se vincula con la literatura latinoamericana, en especial de los cuentos de Jorge Luis Borges y las novelas de Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y José Emilio Pacheco.

Por otro lado, esta abogada especializada en temas económico/comerciales también se acercó al periodismo, al punto de haber estudiado en TEA (escuela de periodismo) cuando vivió en Buenos Aires. Inclusive, se desempeñó como productora en Telefé.

- ¿Cómo fue y sigue siendo su adaptación a las normas, hábitos y costumbres a una sociedad tan especial como la de Catar?

- Mi integración fue más fácil de lo que esperaba. Aquí la vida es sencilla. Este es un país distante, al que se va descubriendo de a ratos. El paso del tiempo te ayuda a entenderlo.

- ¿Nota aceptación o rechazo respecto a la inmigración latinoamericana y argentina?

- Aquí, los latinoamericanos son bien recibidos y a su vez a los cataríes les agrada que los aceptemos. A los pueblos árabes les gusta que se mantenga la tradición de la vida familiar, por ejemplo. En este momento, tenemos registrados 181 argentinos viviendo en Catar y desarrollándose como profesionales, más que nada ingenieros, arquitectos, pilotos de avión (Qatar Airways), personal de a bordo, gastronómicos, estadísticos y otras actividades. 

- ¿Qué conoce acerca de la vida de los argentinos aquí?

- Las familias argentinas tienen una vida tranquila y están cómodas. Mayoritariamente alquilan y viven en lugares como los countries, con todos los servicios. Superan las dificultades hasta inscribir a los chicos en escuelas internacionales. Si pueden, compran locales.

- ¿Y qué conocen aquí de nuestro país?

- Van incorporando información de a poco. Nos conocen mucho por el deporte, más que nada por Messi. Además, cuando viajan suelen ir a Buenos Aires, a las Cataratas y al Calafate como principales destinos. Hay un buen feedback con lo argentino y es lo que estamos buscando intensificar. Hay relaciones bilaterales desde hace unas 4 décadas, pero el vínculo creció mucho desde 2010 en adelante.

- ¿Y de Mendoza?

- Tenemos muchos puntos en común. Mendoza es un desierto convertido en un vergel y Catar es un desierto convertido en otro. Quizá, se pueda consolidar un nicho en el sector alimentos, ya que los cataríes importan casi el 90% de lo que consumen. Además, hay 5 ó 6 vinos mendocinos por aquí pero sólo pueden ser consumidos en el circuito de los hoteles internacionales por las prohibiciones vigentes sobre consumición de alcohol.

- ¿Le asombra que la mayor parte de los habitantes de esta nación haya nacido en el exterior?

- Pienso que se trata de una transición hacia un Catar en pleno desarrollo y que necesita mano de obra en forma permanente. La población se compone de entre 280 mil y 300 mil cataríes, mientras que la mayor parte de los inmigrantes proviene de India (500 mil) y luego de Nepal, Filipinas, Egipto, Sri Lanka, Siria, Líbano y Palestina.

- ¿Qué visión tiene acerca de las denuncias por malas condiciones de trabajo entre los obreros de la construcción, sobre todo?

- Lo que puedo aportar es que sé del esfuerzo de las autoridades de Catar para realizar modificaciones normativas al régimen laboral. Quizás estemos desacostumbrados en Occidente, más que nada porque se trata de regímenes laborales diferentes. La actitud de mejorar el vínculo está.

- ¿De qué manera caracteriza cómo transcurre la vida cotidiana en esta comunidad?

- Aquí hay parámetros religiosos fuertes que rigen las normas sociales, aunque esto no significa una dependencia absoluta. Igual, hay normativas que debemos aprender quienes venimos de Occidente.

- ¿Cuáles, por ejemplo?

- Una es en la vestimenta, ya que es un rasgo distintivo permanente. Una mujer occidental debe tener tapados los hombros y las rodillas. Además, las tradiciones son fuertes: un hombre mayoritariamente se viste de blanco y la mujer, de negro. En el Golfo es así y en otros países árabes puede ser diferente.

- ¿Qué significado tiene que  hombres y mujeres se cubran la cabeza en todo momento y lugar?

- El cubrirse la cabeza es una imposición del Corán y aquí son muy respetuosos de esta normativa. Hay mujeres que se cubren la cabeza en forma completa, otras sólo dejan ver los ojos y muchas lo hacen a rostro descubierto. Igual con el uso de sandalias, lo que es frecuente ver en cualquier parte. 

- ¿Podría definir qué lugar ocupa la mujer dentro de la sociedad catarí?

- Está integrándose y ocupando puestos de relevancia en sectores preponderantes. Por ejemplo, hay 8 embajadoras mujeres, además de la ministra de Comunicaciones y la presidenta de Qatar University. En 2014, el emir - máxima autoridad - entregó los premios a la excelencia académica y 21 de los 26 premios de posgrado fueron a manos femeninas.

- Catar organiza ahora el Mundial de Balonmano, pero también trajo otras competencias como el tenis o el Mundial de Fútbol 2022, ¿hay una política de Estado orientada al mundo deportivo?

- Sí, la política de Estado para desarrollar el deporte es clara. Ocurre que a Catar le falta tradición deportiva. Por eso, además de los torneos de máximo nivel existen programas de gobierno para incentivar el deporte en la población. Por ejemplo, el 11 de febrero es el Día del Deporte, que se transforma en feriado para que la gente pueda practicar deporte.

- ¿El deporte sólo competitivo y recreativo o también como industria?

- Las dos cosas, porque hoy nadie puede negar en el mundo que detrás de cada deporte hay una industria. Aquí, los deportes nacionales son muy propios de la región, tales como la cacería de halcones, las carreras de camellos y todo lo que tenga que ver con lo ecuestre, por ejemplo la crianza y desarrollo de los caballos árabes. De ahí que exista la necesidad de abrirse a otras disciplinas. 

- ¿Existe algún ente que promueva la generación de jóvenes talentos?

- Para eso está la Aspire Academy, que trabaja con grupos de equipos para desarrollar talentos locales. Estudian el deporte y detectan al joven al que se le advierte un talento determinado. Hace poco, desde la Argentina vino una representación de San Lorenzo invitada para desarrollar la capacidad competitiva de los juveniles de aquí. Una experiencia muy interesante.

- Con respecto a su trabajo específico desde la Embajada, ¿a qué puntos más importantes apunta?

- Apuntamos a trabajar en infraestructura y en la veta conjunta de capacitación y programas de desarrollo. Desde la Embajada generamos actividades de promoción multisectorial con productos diversos, construcción, software. Hacemos propias frases cataríes tales como “Ganarle a la dificultad”, “Ganarle al desierto” y “Todos podemos hacerlo”

- Por último, ¿qué es Mendoza para usted?

- Mendoza es mi raíz y el lugar donde está mi corazón.