Espectáculos Lunes, 6 de octubre de 2014 | Edición impresa

Robertito Funes Ugarte: “Soy un buscavidas que ha golpeado mil puertas”

El periodista dedicado a la moda y las celebrities, especializado en lifestyle y entretenimiento, dialogó con Estilo Moda sobre su ascendente carrera. La mirada de un mendocino que triunfa en Buenos Aires.

Por Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Se hace cargo de lo que dice y es concreto a la hora de cada respuesta; no sólo sobre el mundo de la moda, sino sobre las celebrities que ha entrevistado, los lugares por los que ha transitado y trabajado, las experiencias que ha vivido desde la profesión de periodista y sobre todo, la capacidad de tener muy en claro quién fue y sigue siendo.

“Soy el mismo que se fue de Mendoza, sólo que más grande” suma en una de las respuestas a las preguntas que Estilo Moda le hizo durante la entrevista. Se trata de Roberto (Robertito) Funes Ugarte. Mendocino de cuna que a los 17 años se fue de nuestra provincia a Buenos Aires, en busca de sus sueños. Y no le fue nada mal: es periodista, productor, bon vivant, especializado en lifestyle y entretenimiento.

Especialista de Moda, Egresado de la UCA y ciudadano del mundo. Vivió entre España y México por cinco años, trabajó en Televisa México como presentador de TV, Telemundo, Much Music, Telecinco España, América TV en Argentina. En gráfica pasó por las redacciones de las revistas Caras, Luz, ELLE, VOGUE España, Esquire, Bacanal, Cuisine et Vins. Obtuvo cuatro premios Perfil a sus mejores trabajos periodísticos, de moda y decoración. Desde hace seis años y hasta la actualidad es columnista en C5N y tiene su propio programa todos los domingos a las 0, llamado “Noches Mías”, un show de noticias y lyfe style. Además durante la semana trabaja como columnista en todos los noticieros del canal, y como corresponsal para “Hola TV”, Revista Hola, y  conduce eventos privados y desfiles.

¿Lo último? Fue convocado para ser parte del jurado que elegirá a la próxima Miss Universo...¿Algo más? Con Roberi Funes Uriarte, siempre hay más por contar, ya que es una verdadera usina de trabajo ganado, a fuerza de profesionalismo y tesón. Eso sí, “con los pies bien sobre la tierra”, como él mismo expresa.

“Mis padres son de Buenos Aires pero se fueron a Mendoza y mis hermanos y yo nacimos allá. Soy el mayor de tres hermanos varones. Me vine a Buenos Aires muy chico y decidido a hacer mi camino en los medios. Por eso me vine a estudiar, pero había que vivir de algo (en casa me pagaban la residencia de estudiantes) y empecé con un trabajo de repartidor de  pizzas en moto y también fui camarero.

Después vino la televisión e hice un casting para ‘Movete’ con Carmen Barbieri. Si bien no era lo que quería, entré bailando, y al mismo tiempo iba a la universidad a estudiar periodismo. Hice mi pasantía en la revista Gente, donde todo el tiempo pedía salir a hacer notas. No me avergüenza el camino que hice, al contrario”.

- ¿Y qué te pasa cuando mirás hacia atrás y ves el camino recorrido, o te buscan como referente para grandes eventos como el de Miss Universo?

- Me pongo feliz porque me subo a un avión y me voy, y no hay nada que adore más que viajar (ríe) Este tipo de invitaciones y reconocimientos sólo me hace sentir agradecimiento y asombro, no termino de sorprenderme...Pero ojo, que no me agrando con todo esto que me sucede, sigo siendo el mismo chico que partió de Mendoza a Buenos Aires. Sólo estoy más grande. 

- Hablás de que te sorprendiste. ¿Qué cosas te sorprenden?

- A mí no me seducís ni con un roll Royce, ni con un traje de Gucci, sino con pequeños gestos. Sin dudas con ellos me tenés, pero hay veces que algunas personas carecen de ellos. Un asado, una llamada, un mail... Son esas pequeñas cosas las que definitivamente me sorprenden y me compran, pero no todo el mundo lo hace.

- ¿Cómo ves hasta el momento el camino andado?

- Considero que no he perdido el eje, ni me he mareado. Nada de la cotidianidad me hizo marear y eso está bueno.

- ¿Qué aspectos considerás que lo hicieron posible?

- Definitivamente debo agradecérselo a la educación que recibí en mi casa, tanto de  mi madre, como de mis abuelos. Siempre me enseñaron a estar en tiempo y circunstancia como uno es, sin sentirse más ni menos que los demás. Para mí lo más importante en la vida (que he recibido como un gran valor) y que me ha abierto las puertas en el mundo es la educación que me brindaron, y la crianza de amor de esas tres personas únicas.

- Sos un hombre de gran tesón, ya que saltaste a la fama cuando Daniel Hadad ( ex dueño del canal C5N) decidió darte una oportunidad como cronista, tras  muchos intentos tuyos de pedirle empleo cada vez que lo veías. ¿Siempre fuiste un mandado a la hora de conseguir lo que soñabas?

- Sí, pero guarda que soy una persona que piensa mucho cada decisión que ha tomado. Nunca decidí algo por un impulso. Todo lo que he hecho de pequeño hasta ahora,  lo que he logrado,  lo he buscado o ha ido apareciendo. Soy un buscavidas que ha golpeado mil puertas, también me han llamado. Considero que principalmente he buscado mi propio destino.

- ¿Cuánto considerás que sabés del mundo de la moda?

- Solamente hay dos personas en Argentina que sí saben qué es la moda: Patricia y Rosella Della Giovampaola, son mis íntimas amigas, e integran el grupo de mi círculo privado.

- ¿Por qué sólo ellas ?

- Porque tienen una buena educación en este sentido, roce internacional, buen gusto,  sentido de la estética, cuidado de su figura, resaltando lo mejor de ellas a través de la moda,  y sobre todo haciendo hincapié en su feminidad. Nunca salen a la calle  sin arreglarse el cabello o con algo de pintura en la cara. Mi madre es así. Siempre se mantuvo muy sobria y elegante, aún en los momentos económicos más difíciles de nuestras vidas, se mantuvo siempre digna. Si hay una palabra que nos define a mi madre, mis hermanos y a mí, es la dignidad. Es una de mis mayores cualidades heredadas de mi madre.

- ¿Cómo concebís a la moda desde tu mirada?

- Como un estilo de vida, una disciplina, lo que te queda bien y que no te hace aggiornado. Es saber adecuarse en tiempo y forma y resaltar todos los atributos que se tienen. También es elegancia, algo innato que se mejora con el tiempo y se va puliendo en cada detalle, y en todos los sentidos.

- Hay muchos especialistas del mundo fashion por donde se mire. ¿Qué opinión te merecen?

- En este país todos opinan de todos. No sé si saben mucho o poco, lo que creo es que nadie es quién para criticar o hablar del otro. Si se tiene  “piné” no se opina ni critica, esa es la diferencia entre quien sabe sobre moda realmente y quien no. Una cosa es dar el punto de vista, otra diferente es criticar ¿Quién es quien para decirle a otra persona que está mal vestida? El otro se viste como puede, o le gusta.

- ¿Cómo te llevás con las críticas?

- De mí siempre hablan. Lo tomo con gracia. Lo que sí me molestan son las burlas, eso no está bueno para nadie.

-¿Participarías de un formato como “Bailando por un sueño”?

- No. Me llamaron tres veces, y fui a tres reuniones, pero no acepté...

- Algo te habrá gustado de la oferta para llegar a ir tres veces... 

- En realidad no. Terminé yendo por educación ya que la insistencia era demasiada. No me gusta tanta exposición. Además me agrada ir a un show de baile,  pero no a un lugar en donde se sacan los trapitos al sol. Tengo demasiada exposición para sumarme más.

- ¿Qué opinás de las revistas de moda argentinas?

- No me gusta ninguna del país, salvo Elle Argentina. El resto atrasan y son pretenciosas. 

- ¿Cómo te ves de aquí a diez  años más? ¿Qué te gustaría?

- Tener mi propia casa. Hoy alquilo pero estoy en planes de comprarme una. Me veo conduciendo un programa diario semanal, y con mucho tiempo para disfrutar. Sería genial poder vivir  seis meses en Argentina,  y otros seis en Europa.

- ¿Se extraña el terruño?

- En realidad no, porque la mitad de mi familia es de Buenos Aires, y siempre hubo un nexo. Lo que sí extraño de Mendoza  y mucho (y por cual  no he vuelto) es la casa de mi abuela. Queda en el barrio Bombal pero la están por demoler. Tengo como un sentimiento profundo en este sentido. Me criaron entre esa casa y la de mi madre, en el barrio San Ignacio. Lo que más extraño es ir a Mendoza, a la casa de mi abuela...

- ¿Sos nostalgioso?

- No. memorioso en realidad. En ese hogar se me dio mucho amor y  protección de chico. Al no estar más ni mi abuela, ni la casa ir me significa una puntada en el hígado. Prefiero el recuerdo del maravilloso tiempo vivido. Eso se queda conmigo.