Sociedad Martes, 28 de octubre de 2014 | Edición impresa

Puesteros de La Payunia se unen para esquilar guanacos

Conocida como “silvestría”, busca la captura sin hacer daño al animal para cortarle la lana que luego es procesada. El objetivo es que puedan elaborar prendas artesanales.

Por Gustavo Yañez - Especial para Los Andes

Con la intención de conocer la Reserva La Payunia y presenciar la esquila de guanacos, Los Andes recorrió junto a un grupo de periodistas la extensa Reserva que se ubica a unos 120 kilómetros al sureste de la ciudad de Malargüe. Este fin de semana se realizó la tercera y última esquila de guanacos del año.

Esta actividad está a cargo de pobladores de la zona de La Payunia, quienes conforman desde hace 10 años una cooperativa llamada Payún Matrú. Dicha actividad es única en el país y cuenta con el apoyo del gobierno, tanto a nivel nacional como provincial y local. 

La esquila, conocida como "silvestría", se ejecuta en la zona de Cerro El Loro, dentro de la Reserva y es un proyecto de uso sustentable donde se le da valor al guanaco y además tiene el fin de conservación de este animal. Por razones biológicas se hace una vez al año, generalmente en octubre, período en el que las hembras suelen estar preñadas pero en un proceso reciente.

Jorge Soto, presidente de la cooperativa, contó que este año ya hicieron tres esquilas, en las que lograron encerrar a alrededor de 350 guanacos y sacaron un promedio de medio kilo de lana por cada ejemplar. 

La cooperativa Payún Matrú está conformada por 27 familias de la zona de Payunia y trabajan en conjunto, con la organización y la unión como sus fuertes.

Aunque la falta de financiamiento hizo que en 2008, 2011, 2012 y 2013 no pudieran esquilar, pero con el aporte de 10.000.000 de pesos -para 27 familias de puesteros- del Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales de la Nación, podrán realizar la actividad anualmente.

Con el dinero se compró en Canadá maquinaria para montar en La Salinilla una planta textil semi industrial que servirá para el procesamiento de la fibra, y esperan que en marzo de 2015 ya esté funcionando.

Gabriela Lichtenstein, bióloga e investigadora del Conicet a cargo de la dirección del proyecto Consorcio Asociativo Público Privado Payún Matrú, explicó que la actividad de esquila de los guanacos es financiada por el Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación, para el cual se conformó un consorcio entre el Conicet, el INTI, la Municipalidad de Malargüe y la Cooperativa Payún Matrú.

El proyecto busca unir la conservación del guanaco con la mejora de la calidad de vida de los habitantes locales. La profesional manifestó además que se captura y esquila a guanacos bajo altos estándares de bienestar animal, siguiendo un estricto protocolo. 

Sobre la calidad y precio de la lana, Lichtenstein afirmó que se trata de una de las fibras más finas del mundo, es muy codiciada por el mercado textil internacional y mediante este proyecto se busca instalar la fibra de guanaco a nivel mundial. El precio de la lana en bruto ronda los 80 dólares, pero aclaró que la intención no es venderla, sino darle valor agregado y que sean los mismos socios de la cooperativa quienes realicen el procesamiento de la misma para que luego vendan las prendas artesanales.

Además destacó que Argentina es el país que mayor población de guanacos tiene y que se busca que este proyecto sea una alternativa económica no sólo para la población de Payunia, sino también para los emprendedores de la Patagonia.

El trabajo de esquila comienza desde muy temprano. Alrededor de 15 jinetes ubican a grupos de guanacos y los arrean hacia una manga de tela de 3,5 kilómetros de largo que desemboca en un corral. El armado de la manga demanda 15 días de trabajo y se desarma tras la última esquila del año.

Una vez que logran encerrar al animal esperan dos horas para que éstos se calmen. Carlos Javier Matías es poblador de la zona y explicó que su trabajo es atrapar a mano a los guanacos y después los sacan los del corral para que otro grupo inmovilice al animal.

"Somos tres compañeros, cuidamos lo más posible al guanaco y usamos protección porque nos patean, nos vamos turnando porque el trabajo es pesado", comentó. Matías agregó que el guanaco macho, conocido como el "relincho", es el que tiene más fuerza por lo que es el que más les cuesta atrapar.

Una vez que se saca al guanaco del corral se toman ciertos recaudos como ponerle una capucha para disminuir el nivel de estrés y cuando ya está atado comienza la tarea de los esquiladores. El trabajo es muy coordinado, prolijo y también colaboran los guardaparques y un equipo de profesionales controla que todo se realice bajo el protocolo establecido.

El proceso desde que se saca al guanaco del corral hasta que se lo libera es muy rápido, no dura más de 10 minutos por animal. Además se selecciona a los ejemplares, sólo se esquila a machos y a hembras que no estén en avanzado estado de preñez y se libera a las hembras junto a sus crías para garantizar que no se separen. Cabe aclarar además que a las crías no se las esquila.

"Es un proyecto para mostrar y replicar. Es difícil imaginar para cualquier mendocino que pueda existir una inversión de esta naturaleza apostando a la sustentabilidad del guanaco", sostuvo el ministro de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales de Mendoza, Guillermo Elizalde.

El jefe de la zona sur del cuerpo de guardaparques, Martín Palma, puso en valor el proyecto porque desde su lugar entienden que es un proceso de conservación, donde se busca disminuir la percepción negativa que tiene la población local acerca de la fauna silvestre.

"Entendemos que el aprovechamiento de los recursos naturales es una herramienta de conservación, porque se pone en valor al guanaco y la gente le da importancia y comienza a concebirlo de otra manera, es fundamental para establecer acuerdos de conservación y biodiversidad en la región", aseveró.

Diversidad volcánica

La Reserva La Payunia posee 665.000 hectáreas dedicadas a la conservación, protección y difusión de un ambiente de singulares características dentro del paisaje norpatagónico, en el marco de un ambiente netamente volcánico. Su puerta de ingreso es La Pasarela, donde se puede observar una erosión hídrica sobre roca basáltica muy particular y especial. 

Por sus características, dos son los criterios que sustentan el pedido de declararla Patrimonio Mundial, uno de ellos es la diversidad de volcanes que existe en la región y el otro es el paisaje que conforma esta diversidad de expresiones volcánicas. Con una mirada de 360º se puede observar toda la variedad volcánica del mundo.

Uno de los principales atractivos de Payunia es el río de lava que se encuentra dentro de los campos volcánicos de la Reserva y es el más largo del mundo. Comienza en el flanco oriental del volcán Payún Matrú y termina en La Pampa. Su extensión de 180 kilómetros.

Inversión en áreas protegidas

El ministro de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales de Mendoza, Guillermo Elizalde, anunció en Malargüe una importante inversión de 32.000.000 de pesos para el fortalecimiento de las Áreas Naturales Protegidas que incluyen Puente del Inca y Aconcagua, de Las Heras; Caverna de las Brujas, La Payunia y Llancanelo, de Malargüe; Divisadero Largo, de Ciudad; Laguna del Diamante, de San Carlos y Manzano Histórico, de Tunuyán. 

Mientras que el director de Recursos Naturales Renovables, Daniel Gómez, manifestó que se invertirán más de 17.000.000 de pesos en las áreas malargüinas.

El dinero se destinará a planes de manejo de las áreas para la conservación y preservación ambiental, sistemas informáticos que llevarán los centros de visitantes y obras en senderos, centros de interpretación y baños públicos. Cabe destacar que el trabajo de la cooperativa Payún Matrú será mostrado en Tecnópolis, como uno de los proyectos líderes en Argentina, ya que  países latinoamericanos que lo están siguiendo de cerca con el fin de imitarlo.