Sociedad Lunes, 28 de enero de 2013 | Edición impresa

Un peruano tiene el récord de 61 cumbres en el Aconcagua

Augusto Ortega Pacheco es guía de montaña, tiene de 54 años y registró la nueva marca en el coloso de América el pasado sábado 19, durante una expedición de montañistas estadounidenses, ingleses y australianos. Asegura que la montaña le dio la oportunida

Por Textos : Ivana González
“Siento más riesgo y peligro en las calles de la gran ciudad que en las montañas”, cuenta con humildad Augusto y sigue: “Escalo montañas no para vencer sus cumbres, si no, para vencer mi orgullo. No me gusta el peligro pero las enfrento con alma de guerrero. No hay montañas peligrosas, sino montañistas en peligro... Escalo montañas porque así siento que estoy vivo y he aprendido a encontrarme en ellas”.

Así describe su profesión el montañista Augusto Ortega Pacheco, que a los 54 años ha conquistado 61 veces la cima más alta de América: el Cerro Aconcagua con 6.960,8 metros de altura. El andinista peruano tiene un récord de cumbres en la historia del Parque Provincial, seguido por los argentinos Horacio Cunnietti y Lito Sánchez.

Su conquista más reciente fue esta temporada, cuando el 19 de enero guió a la cima a un grupo de nueve andinistas estadounidenses, ingleses y australianos sumando así 85 expediciones al Coloso de América lideradas desde Mendoza.

 Augusto estudió Ingeniería Civil, pero durante los últimos 30 años hizo de su pasión un estilo de vida y se dedicó a guiar expediciones y trabajar como guía profesional de montaña.

Ascendió varios picos importantes de los Andes y de los Himalayas. En 1992 se convirtió en el primer peruano en escalar y conquistar el Everest de 8.848 metros. Siete años después fue tapa de diarios cuando regresó a la cumbre del Everest sin oxígeno.

En su currículum figuran otras hazañas como la conquista del Monte Mc Kinley, el pico más alto de Norte América, con 6.194 m, así como también numerosas cumbres de las Montañas Rocosas de Canadá.

-¿Qué significa Aconcagua en tu vida?

-Mucho, son 27 años, es la mitad de mi vida  subiendo el Coloso. Estar en la cumbre del Aconcagua es como estar soñando despierto, haber cumplido un deber, un compromiso interno.

-Contanos tu mejor historia en el Parque.

-Un día mi amigo Tero y yo salimos hacia la cocina inusualmente a tomar unos mates antes de que salga el sol, 15 minutos después escuchamos un ruido estrepitoso, salimos a ver y donde estaban nuestras tiendas había caído una roca inmensa, es decir que ¡¡¡fuimos salvados por el mate!!!

-¿Cuál es el momento que no querés volver pasar?

-Cuando en una expedición nos tocó bajar a 9 rusos del campo 2, a 5.500 m de altura porque estuvieron en pésimas condiciones mentales y físicas, sufrieron de alucinaciones y obsesión colectiva.

-Tenés anécdotas graciosas?

-Si claro, una vez un chileno tardó 20 días en subir su bicicleta hasta el pie de la canaleta, poco antes de llegar a la cumbre, porque se preparaba para un nuevo récord. Y un amigo australiano la encontró allí, dio gracias a los dioses ¡y la bajó hasta el campo base!     

-¿Existe un plan de manejo serio en el Parque?

-Si existe, hay buen trabajo en el Parque Provincial. Sin embargo quieren imponer usar guías, no debería ser así, vamos a las montañas porque nos hacen sentir libres, uno debe tomar un guía porque lo necesita, no porque se lo impongan.

-¿Hay problemas de conservación del Parque?

-Pienso que los problemas de conservación están siendo atendidos pero el problema principal es el visitante, muchos de nosotros somos muy inconscientes. La afluencia masiva trae problemas, y una de ellas es la generación de desperdicios, especialmente en los campos de altura.

-¿Cuáles son los cinco tips para alcanzar la cumbre?

-Mente positiva, tomar mucho mate, intuición, respeto y humildad.

-¿Qué entrenamiento aconsejás previo a la ascensión?

-El mejor entrenamiento es la montaña misma, caminar y escalar. Hay que recordar que una preparación mental es más que una física y técnica.

-¿Cuales son las dificultades del Aconcagua?

-Pagar el permiso, pelear con la altura y ser amigo del viento.

-¿Alguien sin prepararse puede llegar a la cumbre?

-Escalé el Everest con alguien así, ¿porque no?

-¿Hay algo que te de miedo en el Aconcagua?

-Que ya no me dejen entrar! Y que no tenga dónde poner mi tienda, porque son lugares exclusivos de ciertas empresas o que los lugares para acampar estén con basura y desechos humanos, o que no haya agua, hace unos días al bajar, me encontré con un sherpa que acarreaba 60 litros de agua del Campo Base, a poco más de 4.300 m a Campo I, conocido como Canadá a 5.050 metros.

-En la evolución de equipos que has vivido ¿cuál marcó un antes y un después en la vida de montaña?

-El Gore Tex, es un tipo de tejido utilizado en la confección de ropa deportiva para actividades al aire libre. Su principal ventaja es el hecho de combinar una gran ligereza, una alta impermeabilidad, que protege de los efectos del agua, el viento y el frío, y una eficiente transpirabilidad que facilita la evacuación de la humedad corporal.

-¿Cuál fue la hazaña más impactante en el Aconcagua?

-Cuando el andinista Fernando Garrido estuvo 66 días de permanencia en la cumbre, récord mundial.

-¿Cuál es tu lugar preferido en el Parque?

-La cresta de los Guanacos, porque está cerca de la cumbre y su impresionante vista de la pared sur. Y mi ruta preferida es por la Quebrada de Vacas, hay menos gente y es más verde.

-¿Cuándo pisaste por primera vez una montaña?

-A los 14 años fue mi primera ascensión cuando subí el Carhuac de 5.040 m Cordillera Blanca en Perú.

-¿Cuál es la próxima ascensión? ¿Cómo te preparás?

-Pienso ascender el K2 (8.611 m), en la Cordillera Karakorum, ubicada en la frontera  de Paquistan y China. Para prepararme camino, sueño, tomo mucho mate y como muchos asados!

-¿Por qué dedicás tu vida a la montaña?

-Porque me dio la oportunidad de conocerme a mí mismo, y puedo demostrar que estoy vivo.

-¿Cuáles son tus sueños montañistas?

-Un sueño cumplido fue El Everest, pero siempre hay más…   y un sueño por cumplir son las 100 cumbres en el Aconcagua y Everest en mis 80.