Espectáculos Domingo, 26 de octubre de 2014 | Edición impresa

Pedro Aznar “Mendoza es única en el mundo”

El músico regresará a la provincia, el viernes en La Nave, con un repertorio elegido a principios de este año por el público. Sus proyectos vitivinícolas y un repaso por sus temas más queridos.

Por Andrea Calderón - acalderon@losandes.com.ar

Por estas horas, Pedro Aznar pisa suelo francés y no llegó allí motivado precisamente por la música. Luego de una semana en España, el cantante, multi instrumentista, compositor y productor descubre nuevos secretos de la “poesía líquida”, como define al vino, “la más noble de las bebidas”.

Esta recorrida tiene que ver con el proyecto “Abremundos”, que desde 2012 forma parte de su agenda junto al enólogo mendocino Marcelo Pelleriti, socio de esta experiencia.

Juntos y con la compañía del experto español José Luis Ruiz se adentraron en viñedos y bodegas de algunas de las regiones más importantes de los dos países, como Priorat, Somontano y La Rioja, o Saint Emilion y Pomerol en la región de Bordeaux.

Durante este viaje, Aznar también se dio el gusto de conocer iniciativas y personalidades del mundo que, “como ellos, son ejemplo de pasión, conocimiento y dedicación”.


A Mendoza lo trae su espectáculo a la carta, una gira en la que el público eligió el repertorio a principios de este año mediante una votación en su página web que incluyó un listado de más de 150 canciones que forman parte de este tour 2014.

La presentación en la provincia es el próximo viernes, a las 22, en la explanada de La Nave Cultural, Maza y España de Ciudad. Lo acompañan Alejandro Oliva en percusión, Julián Semprini en batería, Coqui Rodríguez en guitarras y Tomás Fares en teclados. 


-¿Cómo surgió este show a la carta y cuándo comenzó la convocatoria?


-Surgió hace unos 6 años; en ese momento diseñamos la "rockola", una radio virtual para que se pudieran escuchar selecciones de toda mi discografía.

El proyecto tuvo que esperar hasta este año para concretarse, ya que fuimos sacando muchos discos nuevos durante ese tiempo -en algunos casos, más de un álbum por año-, que requerían que los presentásemos en gira. Finalmente este año se dio la oportunidad perfecta.

Así fue que subimos la rockola a Internet y convocamos a que la gente eligiera su propia lista favorita de 25 canciones. Hubo una muy buena respuesta, votó gente de todo el país y del exterior, y el repertorio quedó muy lindo.

Es variado, a pesar de contener todos los clásicos. Hace un recorrido amplio por mi discografía y va desde momentos muy reflexivos e íntimos hasta otros de una tremenda potencia. Para los bises hay unas cuantas sorpresas...


Aznar, el que con apenas 18 años fundó el grupo Serú Girán junto a Charly García, David Lebón y Oscar Moro; el integrante del Pat Metheny Group, la formación de jazz del mundo con la que ganó tres premios Grammy; el compositor de música de películas (“Hombre mirando al sudeste”, “No te mueras sin decirme a dónde vas”, “El mundo contra mí”, entre otras); el escritor de poesía (“Pruebas de Fuego” y “Dos pasajes a la noche”); el solista, con 17 discos publicados y siete premios Gardel.

También Aznar, el que se involucró con la vitivinicultura hasta tal punto que cursó la carrera de sommelier en el Centro Argentino de Vinos y Espirituosas. 


-¿Vivís como un proceso natural tu experiencia musical nacida en el rock y cercana con el tiempo a sonidos de raíz latinoamericana? En este recorrido más folklórico, ¿cuáles son las fuentes de inspiración?


-Yo crecí musicalmente en los años '70, una década en la que el rock se fusionó con innumerables músicas locales, a medida que se iba convirtiendo en un lenguaje universal. En Latinoamérica se dio una fuerte tendencia a mezclarlo y a experimentar con nuestra música de raíz y yo me fui metiendo cada vez más hondamente en eso.

Tuve la suerte de ser convocado, en 1987, por la gran recopiladora Leda Valladares, para grabar "Grito en el cielo", el proyecto en el que músicos de folklore y de rock se aunaron para celebrar el canto andino con caja.

Es un canto desgarrado y despojado, apenas acompañado por un instrumento de percusión, que expresa las alegrías y los dolores del hombre originario de nuestra América.

Colaborar en ese emprendimiento fue completamente transformador para mí. A partir de ese momento, el folklore y su universo pasaron a tener una presencia constante y sustancial en lo que hago.


-¿Tenés en mente en algún momento instalarte en Mendoza; qué te gusta de nuestra provincia y cómo avanza el proyecto vitivinícola aquí?


-Estamos construyendo nuestra sala de degustación y bodega en la Villa de Enólogos de The Vines of Mendoza, en Valle de Uco, y allí también tendremos un pequeño hospedaje, para nosotros y nuestros huéspedes. Por supuesto que pasaré tiempo allí, no sólo por el trabajo en la bodega sino también por placer.

Disfruto mucho de Mendoza y su gente, es un lugar impresionante, único en el mundo por muchas razones. El proyecto marcha muy bien.

Ya lanzamos cuatro vinos tintos este año (Octava Bassa, Octava Alta, Octava Superior y el de edición limitada, Página Uno) y pronto completaremos la línea de productos con un vino blanco (corte de Chardonnay y Torrontés), un aceite de oliva virgen extra y una grapa de orujos de Chardonnay.


-¿Te gustaría que el 23 de enero se instituya como el Día Nacional del Músico en homenaje al nacimiento de Spinetta? ¿Qué tan cercanos fueron?


-Fuimos amigos cercanos a principios de los años '80. Por supuesto, sería muy lindo que se lo homenajeara así.

La ficha

Pedro Aznar a la carta
Lugar: La Nave Cultural.
Fecha: 31 de octubre, a las 22.
Entradas: $250, $200 y $150 en la boletería del lugar.