Espectáculos Domingo, 30 de junio de 2013 | Edición impresa

'Nito'' Montecchia: "Somos una ensalada de frutas"

El guitarrista de Los Auténticos Decadentes nos explica el secreto del éxito y de la permanencia durante 25 años.

Por Por Mariela Encina Lanús - mencina@losandes.com.ar
Gustavo 'Nito' Montecchia espera que suene el fijo de una de las tres líneas de la productora que Los Auténticos Decadentes tiene en Buenos Aires. Una voz femenina le avisa -y nos avisa- que podemos hablar. Y hablar con un tipo como Nito es disfrutable de principio a fin. El tono pausado y amigable del guitarrista de los Deca (propio de quien está dispuesto a la charla) invita, acerca, interesa.

Tras el saludo, nos pone en órbita: “Estoy en nuestra oficina”, dice, para alentar una pregunta fuera de libreto:

-¿Tienen oficina?

-Sí, la que tenemos desde siempre; porque nosotros nos manejamos de manera independiente.

-Me sorprende, suponía que se manejaban como otras bandas grandes...

-Mantenemos esta forma de trabajo (autogestiva) desde siempre, sobre todo en lo que respecta a shows, el armado de la agenda o las giras. 

Coordinaron, por ejemplo, esta nueva cita con Mendoza: hoy, a la medianoche, en el festejo de un nuevo aniversario de El Santo (35 años; una década más que ellos).

Continúa, Nito Montecchia, sin cronómetro que medie el tiempo de sus respuestas: “En la parte discográfica, claro, nos asociamos a sellos: ahora estamos con PopArt pero durante mucho tiempo estuvimos con Sony Music, empresa con la que mantenemos los lazos en México. Sin embargo, la carrera la manejamos nosotros; nunca con agencias”.

-Imagino que habrán sido tentados en varias oportunidades.

-Sí, sobre todo en los ‘90, cuando comenzamos a hacernos conocidos. A partir del ‘95 comenzamos a salir del país y todo lo que siguió fue progresivo: llegamos cada vez más lejos. Esa es la parte buena del relato. En algún momento se acercaron managers importantes pero como no nos entendían, elegimos manejarnos solos, de manera autogestiva. Pero al principio, cuando buscábamos tener un representante, no nos daban bola (risas). Lo mismo nos pasó con el primer disco, “El milagro argentino” (1989); como todas las compañías nos dijeron que no, lo grabamos nosotros, con plata que juntamos y que pedimos prestada a nuestros padres, y cuando salió fue un suceso de ventas. Ahora, estas son cosas anecdóticas porque nadie sabe cómo empezamos.

Empezaron a tocar de pibes, apenas terminaron la secundaria. Por entonces, a mediados de los ‘80, la escena under porteña se agitaba al ritmo de varias bandas; mientras las discotecas del gran Buenos Aires se consolidaban como un circuito alternativo para enchufar instrumentos y nuevas búsquedas musicales.

Hoy, 25 años después, los Decadentes se dan el gusto de mirar para atrás con la certeza de que no hubo otro faro que el propio deseo. “Y todo fue conscientemente -dice Nito-. Si cometimos algún error, también fue de parte nuestra; tal vez debido a que comenzamos muy jóvenes”.

-Y ahora son “señores”. La historia de la banda es un gran relato, ¿no?

-Sí, es una vida. La mayoría de nosotros (Gustavo ‘Cucho’ Parisi, Gastón ‘el Francés’ Bernardou y Nito) recién terminábamos el colegio. Nos fuimos haciendo en el escenario pero todo fue bueno; no tuvimos momentos críticos, ninguna crisis importante.

-¿Cómo eran, por entonces?

-En el ‘86, cuando arrancamos, había un gran circuito under que compartíamos con otras bandas. Nosotros éramos unos caraduras: tocábamos en todo tipo de lugares y alternábamos mucho con grupos punks.

-¡¿Con bandas punks?! ¿Y ya tenían definido el estilo que los caracteriza?

-Sí, por eso resultaba una experiencia muy graciosa. En realidad, lo veo gracioso ahora. Nuestra actitud también era medio punk.

-¿En qué sentido?

-En que no nos importaba nada. Porque compartimos escenario con bandas como Los Cafres, La Renga, que hoy son contemporáneas. Pero fijate que siempre nos recibieron bien.

-Tal vez porque en los ‘80 estaba en auge el concepto de ‘grupo’...

-Además, en esa época había mucha movida: estaban Cemento (disco emblemática de Buenos Aires) o el Parakultural (centro artístico multidisciplinario de la escena alternativa porteña). Cuando no tocábamos, igual andábamos dando vueltas por ahí. Formamos parte de esa escena.

El plural de Nito Montecchia incluye a Cucho Parisi, uno de los frontman de los Decadentes, con quien, cuenta, iban de recital en recital.

-¿Qué bandas escuchaban?

-A Sumo, por ejemplo. Con Cucho seguíamos a Luca por todos lados: desde los lugares chiquitos hasta El Abasto; desde Quilmes a Ramos Mejía. Éramos fanáticos.

Cuando las anécdotas llegan de manera tan clara, imaginar es un ejercicio sencillo. Ahí está Luca Prodan al borde el micrófono; y ellos (Nito y Cucho), tomando bondis, haciendo filas, cantando abrazados algún tema de “Divididos por la felicidad”. Qué  pibes intensos.

-¿Sienten el paso del tiempo? No me refiero tanto al devenir de los años, como a la forma de haberlos vivido...

-Es muy loco, aunque le debe pasar a todo el mundo: no te das cuenta del paso del tiempo. Creo que tuvimos un buen pasar en todo lo que hicimos. Me refiero a que tenemos momentos buenos, momentos creativos, grabamos discos... trabajamos mucho y le pusimos mucha energía. Creo que ahí está el secreto. Pero hay otros factores que influyen.

-¿Como cuáles?

-Que seamos muchos. Por ahí, para una sola persona es difícil mantener constantemente esa energía; pero en grupo las energías van fluyendo y se van alternando. En nuestro caso, todos participamos por igual. No significa que todos hacemos lo mismo pero sí que hay varios cantantes, varios compositores e incluso nos ocupamos de los videos. Gracias a esta estructura pudimos abarcar tantas cosas y hacer, entre todos, algo que nos interesa.

-Si lo pensamos desde la física, hay varias manos que están sosteniendo un peso...

-Es así, totalmente. Ese es el verdadero sentido de grupo que tenemos. Además contamos con gente que nos ayuda y nos apoya, claro. Durante todo este tiempo (25 años) hemos hecho buenas relaciones con la gente. Es cosa de los años...

-Ese reconocimiento también tiene que ver con el respeto que les valió su trabajo.

-Algunos grupos nos dicen: “¡Cómo se mantienen, ustedes!”, nuestra permanencia no significa que seamos perfectos o que todo es un lecho de rosas. Aunque sea algo idealizado, está bueno que se note nuestro trabajo en equipo; porque tal vez puede ser un ejemplo positivo para algunos.

-Volvemos al concepto “grupo”; algo que hoy ya no existe...

-Se creó un culto a la persona. Si te fijás en las tapas de las revistas todo está enfocada en un persona; tal vez porque un grupo no entra en la foto (risas). Creo que cuando todo recae sobre una sola persona, la cosa se vuelve complicada. 

-Decías que en la banda hay varios compositores. ¿Cómo ecualizan los extremos entre los que se mueven musicalmente: los temas festivos y las baladas?

-En el grupo conviven muchos perfiles pero estos dos -la música divertida, la canción romántica- son las más fuertes que tiene. En los shows, por ejemplo, podemos estar tocando al palo y de repente bajamos con un lento como “Un osito de peluche de Taiwán” o “Loco, tu forma de ser”. Me parece que está bueno que no todo sea lo mismo. Los Decadentes somos un grupo bastante heterogéneo; somos una ensalada de frutas (risas).

-¿Lo puedo usar como título?

-Por supuesto. Falta el limón (risas).

Decadente estreno

En 2012 y lo que va de este año, Los Auténticos Decadentes emprendieron una gira titánica con motivo de sus 25 años, que se extiende hasta setiembre, con fechas en Ecuador, Colombia y México.

El guitarrista apronta la novedad: “La particularidad es que en esta gira estuvimos haciendo un documental dirigido por el realizador Octavio Lobisolo (N de la R: el mismo que realizó el DVD “Hecho en México. 25 aniversario”, de 2011). Durante un año, y junto a él, registramos nuestro paso por varios países e hicimos entrevistas. Tenemos muchísimo material”.

-¿Tipo ‘biopic’?

-La idea es contar la historia del grupo, con testimonios de gente y este material. Particularmente, me gusta el género; tengo documentales de Slash, The Ramones; incluso otros de historia.

-¿Y además del documental, tienen algún otro proyecto?

-Sí, después de la gira comenzaremos a trabajar en un disco nuevo.

-¿Ya tienen material?

-Tenemos alguna canción hecha y  también el concepto de lo que queremos hacer. Eso importante, porque cada vez que encaramos un disco, es como escribir en una hoja en blanco. Ahora, en cambio, sabemos por dónde ir.