Opinión Miércoles, 10 de junio de 2015 | Edición impresa

Malvinas, un anacronismo colonial

Por Observatorio Interuniversitario Cuestión Malvinas - Especial para Los Andes

El 10 de junio fue establecido por la ley nacional nº 20.561/73 como el "Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico".

¿Por qué se fijó el 10 de junio? Porque en esa fecha, en 1829 se creó, por decreto del entonces Gobernador Interino de la Provincia de Buenos Aires, Brigadier General Martín Rodríguez, la "Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el Mar Atlántico".

Así es que desde 1973 en adelante, cada 10 de junio, nuestro país recuerda aquel 10 de junio de 1829. 

Pero hay otro antecedente -tal vez menos conocido- que justifica esta fecha como tal. En efecto, se trata del primer asentamiento ilegal de los británicos en las islas Malvinas y la posterior recuperación española.

Durante 1767 -y los dos siguientes- el entonces ministro español de Marina, Juan Arriaga, denunciaba los propósitos de Inglaterra y advertía al gobernador de Buenos Aires, Don Francisco Bucarelli, quien tenía instrucciones precisas de la corona de no permitir ninguna intromisión en los dominios hispánicos, aunque debiera utilizar la fuerza para tal fin.

La primera medida fue enviar al capitán de fragata Francisco de Rubalcava, con la misión de ubicar el establecimiento extranjero y desalojar sus fuerzas, si era necesario.

Rubalcava consideró que las fuerzas inglesas eran superiores, por lo que se limitó a intimar al jefe inglés, Anthony Hunt, a que dejara libres esos territorios de la corona española, quien finalmente se negó a hacerlo, alegando que las islas pertenecían a su país por derecho de descubrimiento.

El gobernador Bucarelli fue debidamente informado de la situación y, ante la gravedad de los hechos, decidió enviar una expedición de 1.500 hombres, 5 fragatas y 1 tren de artillería, al mando del Capitán Juan Ignacio de Madariaga.

La expedición zarpó de Montevideo el 8 de mayo y el 8 de junio llegó frente a Puerto Egmont. Sólo la fragata española "Industria" desembarcó más hombres que los que habitaban el fuerte inglés. 

Cabe destacar que fue aquella abrumadora superioridad lo que permitió resolver finalmente el problema sin derramar sangre, y, tal como lo cuenta Paul Groussac en su obra "Las Islas Malvinas", "la resistencia debió limitarse a dos días de coloquios y bellos gestos, seguidos de algunas descargas inofensivas, todo por el honor; después de lo cual, se pasó a los artículos de la capitulación, firmada el 10 de junio, entre el comandante Madariaga y los capitanes Farmer y Maltby". 

Respecto del presente 10 de junio de 2015 -además de recordar aquellos acontecimientos de los años 1769 y 1829- queremos destacar, en relación a la cuestión Malvinas, un hecho de enorme relevancia para la vida académica de Mendoza, generado a fines de 2013. 

Concretamente, nos referimos a que 7 universidades con asiento en nuestra provincia -2 nacionales y 5 privadas- decidieron unirse para trabajar en conjunto esta temática, fundando el "Observatorio Interuniversitario Cuestión Malvinas de la Provincia de Mendoza". 

Los miembros fundadores fueron la Universidad Nacional de Cuyo; la Facultad Regional Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional; la Universidad de Mendoza; la Universidad del Aconcagua; la Universidad Juan Agustín Maza; la Universidad Champagnat y la Universidad de Congreso. En la actualidad el rector de la Universidad Maza, Prof. Méd. Daniel Miranda, es quien preside esta entidad, hasta mayo de 2016. 

Cabe señalar que el Observatorio tiene como misión, reflexionar sobre la Cuestión Malvinas desde una perspectiva académica y pluralista, en el marco de una política de Estado de la Nación Argentina sobre la cuestión Malvinas.

Al mismo tiempo, cabe destacar que esta iniciativa contó desde el comienzo con el apoyo del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados de la Nación, Dr. Guillermo Carmona, y posteriormente del Lic. Daniel Filmus, actual secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los Espacios Marítimos Circundantes, de la Cancillería Argentina. 

Una breve síntesis histórica nos recuerda que, luego de los sucesos acecidos en mayo de 1810 en Buenos Aires, los españoles se acuartelaron en Montevideo y, a fin de poder mantener sus defensas, requirieron de todos los recursos posibles, lo que llevó al gobernador Gaspar de Vigodet a tomar la decisión en enero de 1811, de enviar una embarcación a Puerto Soledad y traer al continente todas las fuerzas que allí se encontraban.

Al mes siguiente, toda la guarnición que España tenía en las islas abandonó el lugar, dejando una placa donde se advertía sobre la soberanía del rey de España en dichas tierras. Transcurrieron diez años desde que los españoles abandonaron las Malvinas hasta que finalmente el gobierno de Buenos Aires concretó oficialmente la posesión de las mismas. 

Indudablemente, la dinámica del proceso revolucionario que llevó a declarar la independencia de España recién en 1816, concentró toda la atención y esfuerzos en dicho proceso, dejando para más adelante la toma de decisiones sobre aquellas lejanas tierras.

Lo cierto es que en noviembre de 1820, el Coronel David Jewett, comandante de la fragata "Heroína", tomó posesión del archipiélago en nombre del "Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sudamérica", enarbolando la bandera argentina.

El acto se realizó con la presencia de navegantes de barcos ingleses y estadounidenses y, terminado el mismo, el Coronel Jewett envió una circular a todos los capitanes de los barcos fondeados en la isla Soledad, informándoles de la naturaleza del acto realizado. 

Posteriormente hubo una diversidad de actividades estatales que llevaron en la práctica, a un ejercicio efectivo y continuado de la soberanía de nuestro país en las islas.

En este sentido, se nombraron hasta 6 gobernadores -los primeros 3 con el título de Comandante Militar y a partir del cuarto, con el título de Comandante político y militar- que efectivamente se trasladaron a las islas y allí gobernaron, otorgando derechos de caza y de pesca y permisos para cría de ganado, entre otros actos de gobierno.   

En 1823, Gran Bretaña reconoció la independencia argentina y, en tal oportunidad, no hizo observación alguna respecto de las Malvinas. Luego, en 1825, se firmó entre ambos países un importante tratado denominado "Tratado de Amistad, Comercio y Navegación" y en dicho tratado tampoco Gran Bretaña hizo ninguna observación acerca de los derechos de nuestro país sobre las Malvinas.

Sin embargo, en junio de 1829 efectuaron su primer reclamo y finalmente en enero de 1833, los británicos decidieron tomar por la fuerza las islas, usurpándolas, y desde entonces, durante los siglos XIX y XX y en lo que va del siglo XXI, nuestro país ha intentado recuperarlas a través de diversas acciones pero, sobre todo, a través de ingentes gestiones diplomáticas llevadas a cabo -particularmente- durante el siglo XX, desde que se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco de su Comité de Descolonización. En rigor, la Argentina nunca consintió tal despojo territorial. 

Pero hoy, la Argentina no está sola en su reclamo. Toda América Latina y el Caribe respaldan nuestros legítimos derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. 

En este sentido, se han expresado el Mercosur, la Unasur y la Celac. Hoy incluso la Causa Malvinas se proyecta más allá de la región y, en una firme muestra de solidaridad Sur-Sur, todas las naciones africanas han expresado también en forma unánime su respaldo a los derechos soberanos argentinos.

A ello debemos agregar también los numerosos pronunciamientos de organismos y foros internacionales que reclaman la reanudación de negociaciones para poner fin, de manera pacífica y justa, a la disputa de soberanía.

Entre estas organizaciones cabe destacar la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Grupo de los 77, las Cumbres Iberoamericanas y las Cumbres de Países Sudamericanos y Árabes (ASPA). También China y Rusia apoyan decididamente a nuestro país. 

A la fecha, más de 40 Resoluciones de la ONU convocan al Reino Unido y a la Argentina a negociar la Cuestión Malvinas, pero lo cierto es que el Reino Unido se niega a hacerlo, incumpliendo sus obligaciones en el marco del Derecho Internacional, esto es, resolver pacíficamente la controversia que mantiene con nuestro país.

En rigor, esta negativa al diálogo, además de mantenerla para continuar con una apropiación ilegítima de nuestros recursos naturales, encubre una riesgosa presencia militar británica en el Atlántico Sur. 

Las islas Malvinas están a 14.000 km de distancia del Reino Unido y a sólo 500 km de nuestras costas patagónicas. Desde aquí exhortamos al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a poner fin a este inaceptable anacronismo colonial.