Vecinos Sábado, 15 de agosto de 2015 | Edición impresa

La laguna Llancanelo está a punto de secarse porque no le llega agua

El humedal, considerado sitio Ramsar, disminuyó su tamaño de manera alarmante por la falta de líquido. Una ONG le pide al Gobierno que intervenga. Funcionarios irán a la zona a verificar.

Por Daniela Larregle - dlarregle@losandes.com.ar

La laguna de Llancanelo, una reserva natural situada a 75 km de la ciudad de Malargüe, es un humedal de 65.000 hectáreas ubicado a 1.300 metros sobre el nivel del mar, que fue declarado en 1995 sitio Ramsar por su alto valor ecológico. Pero hoy se encuentra reducida por la falta de agua como consecuencia de la crisis hídrica. 

Por esta razón, la ONG Oikos envió un petitorio al Gobierno provincial solicitando que “arbitre los medios necesarios para que la laguna Llancanelo reciba el agua que le corresponde ya que el recurso se está desviando hacia empresas agrícolas, regantes del Río Malargüe”.

Según las imágenes satelitales, la otrora laguna está disminuida a una pequeña manchita de agua. Alertados por esta situación, ya en enero ambientalistas recorrieron la zona y corroboraron la falta de agua y la marcada reducción.

“A la laguna le corresponde una parte proporcional del agua aún si fuera verdad que la provincia continuara en crisis hídrica, porque la laguna es un usuario empadronado de Irrigación”, dijo Eduardo Sosa, presidente de Oikos. En esa línea explicó que “nadie está defendiendo ese humedal, por eso desde Oikos le pedimos al gobierno que se ocupe”.

Al borde de secarse con menos del 20% del agua que solía tener, a principio de año se tomaron medidas para que este patrimonio natural, castigado tanto por fenómenos climáticos como antrópicos, recuperara su antigua vitalidad.

Entonces se decidió que se trabajaría por primera vez en acciones concretas de restauración como la erradicación del tamarindo, un arbusto muy invasor, y que se buscaría con los vecinos de la zona la forma de aprovechar el agua para el ganado y el riego sin perjudicar la laguna. Sin embargo, la disminución del líquido continuó.

Para el director de Recursos Naturales de la provincia, Daniel Gómez, Llancanelo “está mejor que en los dos últimos años”. En respuesta al pedido de Oikos, señaló que la semana próxima -entre miércoles o jueves- visitaran la zona para “corroborar es si se está desviando el agua”.

Gómez viajará en compañía de autoridades de la Ugall (Unidad Gestión Ambiental Llancanelo), e invitará a personal de Irrigación para comprobar in situ qué está sucediendo con el agua y en qué condiciones está realmente la laguna.

Desde Oikos estimaron que no  acompañarán a la comitiva porque “no es tiempo de viajar sino de tomar decisiones. Ya fuimos en enero, analizamos la situación y desde entonces no cambió en nada. A principios de año denunciamos dónde estaban los equipos que robaban el agua, pero no recibimos respuesta oficial”. 

Ya en enero, Heber Sosa, profesor y coordinador del área de humedales de tierras secas de la Fundación Humedales, tras una visita al lugar manifestó que toda la zona norte estaba totalmente seca por lo cual la cría de flamencos no se produciría este año.

Ricardo es malargüino; amante de la naturaleza, en especial de su departamento. Es habitual que recorra tanto la reserva La Payunia como Llancanelo, y sobre ésta dice que hace tres o cuatro años que comenzaron a observar que tenía cada vez menos agua. Además, señaló que muchos de los pobladores que viven al límite de la laguna tienen problemas para criar el ganado por la falta de agua y que muchas veces encuentran aves muertas. 

“Las autoridades responsabilizan de la sequía a la crisis hídrica, pero nosotros no nos referimos a las fuerzas incontrolables de la naturaleza, sino a que los organismos se adelanten y optimicen el uso del recurso”, aseguró Eduardo Sosa, de Oikos. 

“El agua no está”
Desde el Departamento General de Irrigación, Mariano Pandolfo, jefe de la cuenca río Malargüe, explicó que el estado de Llancanelo se debe a que “el agua no está, no a cómo la manejamos”.

Dijo que en la laguna confluyen varios cauces, entre ellos el río Malargüe, que no están ajenos a la crisis hídrica que vive la provincia desde hace cinco años. Y agregó que hay arroyos que no llegan a la laguna pero no por acción del hombre sino de la naturaleza. “Llancanelo está en estado de retroceso debido a la falta de aportes que forman ese sistema”, afirmó.

“Actualmente los únicos cauces que abastecen a la laguna son el arroyo Carapacho y el río Malargüe, pero este río tiene que abastecer a 2.700 hectáreas. Asimismo, si nadie en el departamento regara, el agua que lleva el río no alcanzaría para recuperar totalmente Llancanelo”, agregó Pandolfo.

“La distribución del agua se realiza de manera proporcional: el 50% aproximadamente va para los usuarios del canal Cañada Colorada, que es el sector sistematizado bajo riego; otro porcentaje va a una estancia de 350 hectáreas; y el resto va a la laguna”, dijo y agregó que “este último porcentaje se calcula semanalmente según el caudal de agua que tenga el río y en base a la demanda de los cultivos”. 

El funcionario de Irrigación concluyó que si bien se registraron importantes nevadas en los últimos días, “necesitamos tener la misma cantidad de años buenos que tuvimos de sequía para recuperar totalmente Llancanelo”.

Rica en flora y fauna

Llancanelo es una laguna salada situada a 75 km de la ciudad de Malargüe, en un ambiente semidesértico a unos 1.300 m sobre el nivel del mar, al pie de la cordillera de los Andes. Los aportes de agua que recibe, tanto superficiales como subterráneos, son de origen níveo, por lo que el grado de acumulación de nieve durante los inviernos determina sus fluctuaciones estacionales.

Esta laguna es importante para un gran número de aves acuáticas, con poblaciones de hasta 150.000 ejemplares -de 74 especies- en el verano.

También se pueden observar 24 especies de aves acuáticas que nidifican regularmente, incluyendo colonias de 10.000 nidos de flamencos Phoenicopterus chilensis, 1.500 nidos de cisnes de cuello negro y colonias mixtas de hasta 400 nidos de garzas.

Fue incluida en la lista de humedales de importancia internacional de la Convención sobre los Humedales -sitio Ramsar- el 8 de noviembre de 1995.