Espectáculos Lunes, 29 de mayo de 2017

La Joven Guarrior: combazo creativo y teatral

Para cierre de la Fiesta Nacional del Teatro se presentó esta agrupación que hace del cruce entre música y juego teatral un show encantador.

Por Patricia Slukich - pslukich@losandes.com.ar

¿Quiénes son? No teníamos idea. ¿Qué es La Joven Guarrior: teatro, música..., qué? Total ignorancia. Ni idea de que este numeroso grupo (son 13 los que suben al escenario) pertenece al indie porteño; un universo rebosante de propuestas que giran por la Ciudad Autónoma y sus márgenes (el gran Buenos Aires). Tal vez en las otras capitales importantes del país, como Córdoba y Rosario los hayan visto pasar, y pará de contar. Nuestros mil y tantos kilómetros de distancia de ese centro cultural y artístico que convierte a nuestro país en una de las capitales teatrales más importantes del mundo, conspiran contra la idea de "sentirnos parte del fenómeno": así funciona la distribución cultural. 

Sin embargo esta política que tiene como eje a la Fiesta Nacional del Teatro (organizada cada año por el INT) sirve para reparar un poco los desbalances que las industrias culturales provocan en los mercados de bienes simbólicos, para el encuentro del público con las producciones artísticas de todo el territorio, para el reconocimiento entre los colegas que trabajan en tan disímiles y diversas condiciones, para avisorar un panorama total, descubrir dramaturgos y literaturas. Así las cosas, como esta edición 32° del encuentro teatral argentino tuvo sede en Mendoza (con más de 13 mil espectadores que llenaron las salas), pudimos disfrutar no sólo de La Joven Guarrior sino también de las obras ganadoras de las instancias provinciales que llegaron de toda la geografía del país; y entre las que hubo opus verdaderamente interesantes.

Un cóctel volcánico de humor, música y buenas ideas

Anoche, en el Teatro Plaza, el cierre de la Fiesta Nacional fue de la mano de esta compañía invitada: La Joven Guarrior. Los mendocinos que allí estuvieron gozándola a sala llena, pudieron desbrozar de cerca los cruces musicales de esta orquesta popular con el juego teatral que proponen sobre la escena. El conductor de la puesta es el solvente Juan Parodi; también director de una de las revelaciones del festival, la obra neuquina "Quiero decir te amo".

La agrupación lleva ya tres discos editados. El primero fue "Semana Santa". A él le siguió "La conquista del desierto" y "Las invasiones inglesas" que fue selección del mes del Club del Disco en enero de 2014.

La orquesta, compuesta de instrumentos de viento, bajo, guitarras criollas, percusión, batería y varios cantantes hace pie, desde su propuesta musical, en el funk, las baladas, algo de reggae, boleros y una mixtura entre esos géneros y algunos más. Una música festiva, por momentos reflexiva, en otros exultante. 

Las letras no son asunto menor para los artistas de LJG, es que entre los versos de sus canciones asoma la intención desprejuiciada o atrevida de contar historias, sumar puntos a la crítica e ironizar sobre tópicos de nuestro pasado, presente y... ¿futuro? Letra y música son, en esta compañía, no solo un corpus indivisible sino también materia para el desarrollo escénico. Y es ahí donde el oficio de Juan Parodi entra a tallar con fuerza, para gestar la teatralidad poderosa que tiene este espectáculo.

En este cierre que presentaron en Mendoza, los chicos de La Joven Guarrior trajeron consigo una obra armada con la guía y conducción de Parodi a la que llaman "Perros de la belleza". Situaciones escénicas, como breves viñetas -que, aunque dislocadas de la acción total, completan el significante de la puesta-, se suceden en los márgenes del inmenso dispositivo escénico.

Allí el foco principal está en los instrumentos, sus intérpretes y los cantantes que juegan con ellos y entre sí.

Pocos, pero efectivos, objetos escenográficos y de vestuario componen la diferencia. Y es tan minuciosa la mirada del puestista que cada canción de ese recital festivo y colorido es, en sí, una pequeña obra teatral. Sin embargo este primer plano en cada canción se vuelve imperceptible/natural a los ojos del espectador; que ve a la obra con un único y total sentido discursivo. Se agradecen los monólogos muy bien actuados y guiados de El Perro Viejo, uno de los frontman de la banda.

Este show "bien arriba" reactualizó las palabras que antes del inicio dijo del director del Instituto Nacional del Teatro, Marcelo Allasino: "el público mendocino ha sido tan cálido y generoso con su silencio. Tan respetuoso y tan expresivo también en los finales con esos 'bravo' que se escucharon en las funciones...". El bravo de la platea continuó después a la salida de la sala, con el ánimo exaltado por la música y las ocurrencias de La Joven Guarrior.