Mundo Club House Lunes, 29 de julio de 2013 | Edición impresa

Hesperidina, el retorno de una leyenda

Este destilado de hierbas es el primer aperitivo original argentino. Aparece en cuentos de Cortázar, en obras de Molina Campos; lo tomaban Roberto ‘Polaco’ Goyeneche y el Perito Moreno. Aquí, te contamos la historia de esta bebida que hoy resurge con f

Por Sandra Calvete

Si vamos a hablar de bebidas otoñales lo vamos a hacer desde un ángulo más autóctono. Para
muchos, la Hesperidina es el trago de los padres o de los abuelos que bebían en contadas ocasiones, principalmente antes de ir a dormir.

Pero… ¿en qué nos concentramos para destacar a esta gran bebida? Es que es el primer aperitivo de origen argentino y la primera marca registrada en el Registro Nacional de Patentes.

Cuenta la historia que en 1864 un inmigrante de Boston llega a Buenos Aires, en donde comienza a trabajar en la farmacia (en ese entonces droguería) “La estrella” que hasta el día de hoy existe en la esquina porteña de más popular de Defensa y Alsina. El señor Sewell Melville Bagley (sí, el mismo de las galletitas) comienza a incursionar en el destilado de hierbas y fórmulas ingeniosas utilizando la naranja cómo ingrediente principal, la idea era solucionar
distintos problemas digestivos tan corrientes en ese momento (y por qué no ahora también).

Una mañana, a mediados de octubre de 1864 aparece empapelada la ciudad de Buenos Aires con una extraña palabra: “Hesperidina”. Durante más de tres meses estuvo la palabra instalada en los ojos de cada uno de los 140.000 habitantes de esa ciudad.

El 24 de diciembre de ese año se develó la incógnita, cuando el diario “La Tribuna” da la noticia: ya se podía comprar esa misteriosa bebida. Su botella era parecida a un barrilito de color caramelo con una ingeniosa etiqueta.

Esta bebida tuvo tanto éxito que, como siempre, comenzaron las falsificaciones o imitaciones de
dudoso origen.

Es allí cuando el señor Bagley acude rápidamente al presidente Nicolás Avellaneda, comentandolé la necesidad de crear un registro de marcas y patentes.

Es decir que Hesperidina fue la marca N° 1 del registro. No obstante esto, mandó a imprimir las etiquetas en el Bank Note Company de Nueva York, reconociendo así que era la bebida más ppular de esos tiempos.

Hesperidina no sólo es el primer aperitivo original argentino, sino que ha participado en  incontables oportunidades a través de la historia, por ejemplo en la Guerra de la Triple Alianza para dar “vigor” o “revitalizar a los heridos” (debido a la falta de agua potable, contrarrestando
así los dolores estomacales).

Hesperidina aparece en los cuentos de Cortázar: “Tía en apuros” y “Circe”; el famoso cantante Polaco Goyeneche la hizo de sus bebidas, la preferida; también aparece en los cuadros de Molina Campos y Francisco Moreno (Perito Moreno) la llevaba en todos sus largos y crudos viajes, para atenuar la rudeza del clima.

Es destacable no sólo la originalidad de la publicidad sino también la continuidad a través del tiempo de la bebida, la cual hoy se puede beber sola, o ser la compañera ideal de muchos tragos.

En Buenos Aires ha resurgido el boom de la Hesperidina, cada vez más bartenders promocionan
esta bebida. Así como la cocina vuelve a su simplicidad y orígenes, las bebidas de antaño que eran moda vuelven a resurgir de las cenizas.

Para quienes quieren tragos diferentes y más de temporada otoñal, ofrecemos algunos tips
y fórmulas para que puedan disfrutar de tan exquisita bebida.

La primera es prácticamente beberlo solo y como acompañante tus amigos. Es un placer de los dioses, suavidad, dulzura y ese amable sabor a naranjas, imperdible. La segunda opción es ser un poco más arriesgado y preparar un trago, aquí van dos opciones:

Hesperidina Classic
Hesperidina: 3 oz o 90 ml
Agua tónica: 5 oz o 150 ml
Jugo de limón: 1 dash

Poner abundante hielo en el vaso, agregar la Hesperidina, completar con agua tónica y jugo de limón, decorar con rodaja de limón y cereza (optativo).

Mellville 1864
Hesperidina: 1 oz o 30 ml
Vodka Absolut: 1 oz o 30 ml
Cointreau: 1 oz o 30 ml
Jugo de limón: 1 dash

Batir todo en un vaso coctelero con mucho hielo, colar en copa previamente enfriada, decorar con piel de limón o naranja y una cereza.