Más Deportes Miércoles, 10 de febrero de 2016 | Edición impresa

Garronazo I

Un cabezazo de Juan Fernando Garro le alcanzó al Expreso para ganar el derby y levantar la Copa. No supo liquidarlo y terminó pidiendo la hora.

Por Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar

“El que pega primero, pega dos veces”, dice un conocido refrán. El Tomba aplicó aquel viejo axioma y a los 3 minutos ya había metido un golpe al mentón de la Lepra. Godoy Cruz aplicó aquella lección que aprendió en todos estos años en Primera. No perdonar en los momentos clave del partido, esos a los que los técnicos suelen llamarles “detalles”. ¡Pequeño detalle! Convertir en la primera llegada a fondo. 

Según el entrenador de Godoy Cruz, un partido tan cortado y friccionado como el de ayer no admite mucho para el análisis. Se puede coincidir o no, pero lo cierto es que el conjunto alternativo que presentó ayer tuvo momentos de control y otros en los que el rival lo metió en su arco con más empuje que fútbol. 

El Expreso no supo liquidarlo porque equivocó los caminos y porque, en varios pasajes, lució descompensado. El 4-3-3, con Angelito González y Facundo Silva era una invitación perfecta para ir por los costados y buscar a Morro García y Juanfi Garro como referencias de área.

Sin embargo, tras el prematuro grito de Juanfi, entró en el nerviosismo y volvió a mostrar falencias en el retroceso, sobre todo por el sector derecho de su defensa. Por ahí lastimó la Lepra en el primer tiempo y obligó al Gallego a sacar a Berra y rearmar la estructura defensiva. Con el ingreso de Cobos, el equipo se paró un poco mejor.   

Más allá de su autocrítica hacia el pobre espectáculo que brindaron a las 25 mil almas que dijeron presente, Méndez se llevó algunos apuntes importantes que van mucho más allá de haber alzado la Copa con el equipo alternativo. La primera es que hace rato que Juanfi Garro pide pista. ¿Será la hora del tunuyanino?