Economía Lunes, 8 de septiembre de 2014 | Edición impresa

Empresa chavista ahora podrá vender 50.000 tn de maíz

Un empresario vinculado al matrimonio Kirchner obtuvo más permisos para exportar a Venezuela. Era investigado por sobreprecios.

Por Matías Longoni - Especial para Los Andes

Tres personas que conocen a Roberto Vignati, el joven empresario que acaparó las ventas de cereales a Venezuela, aseguran que obtuvo la llave de esos negocios gracias a un viejo vínculo entre su familia y el matrimonio Kirchner.

Sólo una situación así podría explicar cómo Bioart SA, la empresa denunciada por cobrar elevados sobreprecios al gobierno de Nicolás Maduro, haya recibido nuevos permisos oficiales para exportar otro barco cargado de maíz hacia el país caribeño.


Días atrás, Bioart SA logró de la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Augusto Costa, los ROE 100135839 y 100135840, que le permitirán sacar fuera del país 24.957 y 22.000 toneladas de maíz, respectivamente.

La firma rosarina, creada en 2008 y sin antecedentes en el negocio agrícola, tendrá ahora un año de plazo para concretar el embarque de esas 46.957 toneladas.

El precio de la operación no se informó. Sobre el destino no hay dudas: Venezuela. Los Vignati son admiradores confesos del chavismo. De camisa rojo intenso, Roberto incluso participó del cierre de la campaña presidencial de Maduro. 


Una investigación periodística sobre Vignati y su familia (sus hermanas son las autoridades formales de Bioart SA), permitió saber que el grupo exportó a Venezuela en lo que va de 2014 unas 38.000 toneladas de arroz cáscara y 41.000 toneladas de maíz. Su cliente siempre fue el Estado, a través de la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (CASA). 


Todas esas operaciones se concretaron con asombrosos sobreprecios. Según los registros de la Aduana, el arroz se vendió a 606,5 dólares FOB por tonelada, cuando el valor de mercado no superaba los 390 dólares.

En el caso del maíz, el valor FOB oficial de la mercadería era de 220 dólares, pero la empresa logró que se lo pagaran a 391,5 dólares. En total se calcula que CASA pagó 15,5 millones de dólares más de lo que correspondía.

Esto valió una denuncia ante la Fiscalía de Caracas de los diputados opositores Abelardo Díaz y Homero Ruiz, por presunta corrupción y estafa.


Un agravante, en el caso del arroz, fue que en 2013 el gobierno de Cristina Fernández había prometido que esas exportaciones serían realizadas por la Federación Nacional de Entidades Arroceras (Fedenar) pero a los pocos meses esa entidad fue excluida.

Las quejas de los arroceros llegaron a oídos de Costa, del ministro de Agricultura Carlos Casamiquela y del jefe de Gabinete Jorge Capitanich. Incluso la Presidenta fue alertada por el gobernador entrerriano Sergio Urribarri pero nadie se interpuso en el negocio.