Mendocinos por el mundo Sábado, 19 de enero de 2013 | Edición impresa

El educador de perros que creó un hotel canino muy original

Aventurero y trotamundos, encontró su vocación en los animales. Ideó su propio método para educarlos y tiene una gran finca en España donde alberga mascotas de clientes de toda Europa.

Por Por Carla Romanello
Su espíritu aventurero lo llevó lejos de estas tierras donde "por casualidad" descubrió su verdadera vocación. Es Néstor Vega (50), más conocido como ?Coqui', un mendocino que triunfa en Gerona, España, con su propio método para educar perros. Nacido en Capital pero criado en La Paz, pasó por varios empleos antes de dedicar su vida a los animales. "Fui vendedor de tarjetas de crédito, cadete de financiera, administrativo de comercios, hasta que hice mis estudios para recibirme de Mandatario Nacional, lo cual me permitió poner en marcha mi Gestoría del Automotor en la que trabajé 15 años" relató vía mail desde la ciudad de Vidreres.

Paralelamente, estudió para ser Director Técnico Nacional de Fútbol ya que tenía la gran ilusión de trabajar en este rubro. "En el año 2000, cuando terminé mis estudios, viajé a Orlando (Miami) para probar suerte; desgraciadamente las cosas no fueron como pensaba y al cabo de nada estaba de vuelta en Argentina", recordó.

Un año más tarde la idea de radicarse lejos de Mendoza seguía latente, por lo que decidió viajar a Barcelona donde tenía conocidos. "Encontré trabajo como entrenador en divisiones menores del Club Sabadell y en poco tiempo logré un contrato para trabajar en un Centro de Investigación de Alto Rendimiento en el Fútbol (Cidarf)", contó. Todo marchaba como siempre había esperado hasta que se dio cuenta de que para progresar en esta materia debía convalidar su título de DT de Argentina en la Real Federación Española de Fútbol, "algo que por entonces era costoso y de mucha dedicación, por lo que decidí dejar el fútbol".

El despertar de su vocación

Corría 2007 cuando de manera circunstancial empezó a acercarse a lo que terminaría siendo su pasión y profesión. "Empecé a mirar programas de televisión relacionados con comportamiento y conductas de perros, que eran solucionados por educadores caninos. Teniendo dos perros comencé a aplicar las técnica vistas en mis canes y como vi que los resultados eran satisfactorios, empecé a trabajar en forma voluntaria con animales de vecinos o conocidos", narró. Como esas personas quedaron conformes, le insistieron para que siguiera capacitándose.

"Al principio realicé todo tipo de cursos y capacitaciones para profundizar mis conocimientos y poder adentrarme con más precisión en el mundillo del perro", detalló, a la vez que describió cómo llegó a proponer su propio método: "Luego de una larga búsqueda y de experimentaciones buscando cuál era la mejor manera de educar a estos animales con conductas no deseadas, encontré que hay dos métodos convencionales de terapias: el tradicional y obsoleto (a base de castigo cuando hace lo que no debe) y el positivo (que es dar comida o premios cada vez que hace algo bien). Entonces se me ocurrió que sería bueno buscar un equilibrio en todo y leyendo y siguiendo a varios autores y mentores más experimentados en la materia, creé mi propio método de educación canina".

Este sistema, que según precisó es absolutamente fácil de aplicar, se basa en tres pilares: la energía, el equilibrio y el instinto.

"La aceptación es realmente impresionante, porque se solucionan problemas de conductas no deseadas de perros en cortísimos plazos, hay casos que se han solucionado ese mismo día, otros llevan más tiempo pero al final el resultado positivo aparece. Más del 90 por ciento de los casos son resueltos", destacó.

Innovadora residencia

Paralelamente y basada en los mismos conceptos, Coqui abrió su propia residencia rural canina con características innovadoras, llamada "Choco Can" (haciendo referencia al perro mendocino).

"Tuve la idea de montar algo distinto en el concepto de hotel para perros. Lo primero y como principal novedad es que en Choco Can no hay jaulas, es decir que los animales que entran al hotel están en total libertad viviendo en manada en una finca de 4 hectáreas", explicó.

La misma se encuentra en las afueras de la ciudad, alejada del ruido contaminante de la urbe.

"Podemos decir que este estilo de hotel para perros es único en toda Europa, ya que la residencia cuenta con clientes ingleses, alemanes, belgas, franceses, entre otros, que coinciden en que no hay este sistema en sus países de origen", remarcó.

Otro objetivo profesional y laboral que Coqui tiene en mente es editar un libro explicando su método de educación canina y las aplicaciones prácticas en el perro de la familia. "Si todo va bien será este año", se esperanzó.