Opinión Martes, 9 de septiembre de 2014 | Edición impresa

Defendamos el petróleo de Mendoza

Según una interesante investigación realizada por Félix Piacentini de la consultora Noanomics, las 7 provincias que tienen petróleo y gas subsidiaron el precio de los combustibles en una cifra estimada en U$S 18.500 millones desde 2002 al 2013.

Por Carlos E. Abihaggle - Economista.

Las provincias perjudicadas van desde Neuquén que aportó U$S 8.372 millones; Santa Cruz con U$S 2.409 millones a Chubut con U$S 2.073 millones. Mendoza dejó de percibir, por regalías mal liquidadas, la suma de U$S 1.347 millones o sea un promedio de 112 millones de dólares por año.

La diferencia surge del hecho de que las regalías son fijadas sobre la base del precio interno y no del valor internacional del petróleo y gas. O sea, al ser la base menor el porcentaje de regalías, 12%, rinde menos.

Los resultados globales están relativamente subestimados porque, al haberse desincentivado las actividades de exploración,también la cantidad de petróleo extraído ha disminuido. En el caso de Mendoza la producción disminuyó un 26% y las reservas un 36%.

El estudio evalúa los ingresos no percibidos en función de otras variables. Por ejemplo, las obras públicas. Si Mendoza hubiera percibido las regalías como corresponde podría haber más que duplicado (+ 102 %) en promedio la inversión pública desde 2002 a 2013.

Justamente esta comparación resulta muy atendible. Las regalías no son impuestos. Son compensaciones por la utilización de un recurso no renovable. Son técnicamente ingresos de capital.

Como tales, en una administración financiera sana, deberían destinarse a obra pública y a préstamos al sector privado destinado a la inversión. Cuando financian gastos corrientes como salarios, electricidad, etc se están malgastando. 

La forma correcta es destinarlos a compensar a toda la sociedad para que cuando tengamos los agujeros vacíos de petróleo, podamos remplazarlos por inversión productiva que genere riqueza y trabajos genuinos y decentes.

En ese sentido vale rescatar dos antecedentes:

- En el período 1983/87 , siendo senador provincial, presenté un proyecto de ley en la Legislatura de Mendoza creando el Fondo para el desarrollo económico y social sobre la base de una participación creciente de las regalías. Fue sancionada con el Nro 5.068. Lamentablemente el Poder Ejecutivo la vetó parcialmente con argumentos muy poco convincentes. Casi formales. No logramos los dos tercios de votos necesarios para insistir.

- El Gobierno de Mendoza inició juicio a la Nación por regalías mal liquidadas y el Poder Judicial nacional le dio la razón. La compensación millonaria recibida por Mendoza permitió la creación del Fondo para la Transformación y el Crecimiento.

En razón de todo ello y, teniendo en cuenta que el gobierno nacional intenta la sanción de una nueva ley de hidrocarburos, Mendoza, sobre la base de disposiciones constitucionales nacionales y provinciales debería adoptar una posición muy firme avalada por una política de Estado sobre la base de los siguientes criterios:

- Restitución, en un plazo razonable, de las regalías mal liquidadas. En ese sentido, también consideramos que debería actuar el Fiscal de Estado.

- Disponer por ley una asignación específica del stock que se consiga y de los futuros flujos a inversión pública y a capitalizar el Fondo para la Transformación y el Crecimiento.

- Acordar con los legisladores nacionales por Mendoza y las entidades representativas del empresariado, de los trabajadores y de los sectores de ciencia y técnica, una posición en común que defienda nuestro petróleo y gas que constituye un patrimonio que es inalienable e imprescriptible (Ley Nac 26.197).