Sociedad Sábado, 3 de septiembre de 2016 | Edición impresa

Juan Schiavo: un murialdino en camino a la beatificación

Los fieles mendocinos preparan un viaje para la ceremonia de beatificación, en 2017, en Brasil, donde el sacerdote desarrolló su tarea.

Por Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

“El padre Schiavo no es nuestro, pero Mendoza es más su bastión que Brasil”, sostiene convencido Antonio Cola.

El hombre asegura que su excelente recuperación, después de que casi lo desahuciaran por un cáncer, se debe a que este sacerdote italiano, que desarrolló en el vecino país su intensa labor, le concedió una gracia. Él es uno de los 180 fieles que se espera viajen desde Mendoza en 2017 a Río Grande del Sur para la ceremonia de beatificación. 

Antonio cuenta que en enero de 2009 le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin, que se había extendido a los ganglios de todo el cuerpo. Su hijo Javier, quien conocía a las monjas murialdinas, inició, con la ayuda de la hermana Leda Borelli, una cadena de oración al padre Juan Schiavo. 

Cuando le quedaban todavía cinco sesiones de quimioterapia, de las 12 que le habían indicado, le hicieron un estudio que mostró que la enfermedad había desaparecido. Además, no iban a ser necesarias las cirugías que en un primer momento le mencionaron.

Desde entonces, se comprometió a ir visitando a otros enfermos de cáncer para llevarles la estampita del padre Schiavo, acompañarlos y hacer cadenas de oración.

“En mi caso, hace siete años que no tomo ni una aspirineta”, comentó este hombre que cumplió los 70 años y trabaja varias horas al día, además de practicar actividades deportivas. 

Pero sobre todo, conoce muchos casos de otras personas que se han recuperado gracias a la intercesión del sacerdote. De hecho, existen ya tres libros publicados que incluyen más de 50 testimonios de la gracia recibida por mendocinos.

Uno de ellos, se encuentra en internet es.scribd.com/doc/299 768573/Padre-Juan-Schiavo-Siervo-de-Dios-Humilde-Intercesor.

Vocera local

La hermana Leda Borelli nació en Brasil y fue alumna del padre Schiavo en la congregación de las Hermanas Murialdinas de San José, que él fundó en Caxias do Sul. La religiosa fue integrante del último grupo de novicias que el sacerdote recibió en la congregación, antes de enfermar y fallecer a principios de 1967. 

De Schiavo, la hermana recuerda “su santidad”, que era “un hombre todo volcado a ayudar”, que “siempre tenía una palabra de aliento” y que las llamaba hijas y ellas a su vez ‘papá’.

“Por eso, hablo con tanto entusiasmo de él, porque lo sentí muy cerca”, cuenta la mujer que hace veinte años reside en Mendoza y se ha convertido en una de las principales difusoras en la provincia.

La hermana Leda es, además, miembro de la Comisión Central de Beatificación en Brasil. Explica que están esperando que, a fin de año, los cardenales y obispos del Vaticano reconozcan el milagro del padre Juan Schiavo: la cura de Juvelino Carra.

La fecha en la que se conocerá esta noticia es el 13 de diciembre y se anunciará el día de la ceremonia de su beatificación, en Caxias do Sul, para la primavera de 2017. Para esta fecha, están previstos dos vuelos de 90 personas cada uno. 

De esta manera, se llegaría a una importante etapa del proceso que comenzó en 2001, cuando el obispo Paulo Moretto presentó la causa en Brasil, y que tuvo dos recientes instancias significativas.

En febrero, cuando siete médicos establecieron que la cura no tiene explicación médico-científica, y en junio, cuando siete teólogos dieron su voto positivo por unanimidad.

En octubre de 1997, Juvelino Carra llegó al hospital con dolor intestinal agudo y, luego de una cirugía de emergencia, los médicos desistieron de la intervención y lo llevaron a terapia intensiva para esperar su muerte inminente.

La esposa tomó una estampita con la imagen y oración del padre Juan Schiavo y comenzó a rezar y a pedir su sanación. Una semana después, el hombre fue dado de alta sin problemas ni secuelas. Su curación es el milagro que se le atribuye. 

El cura murialdino nació en Italia, donde se ordenó como sacerdote, y con 28 años se fue a Brasil para cumplir su deseo de ser misionero. En este país, y sobre todo en Caxias do Sul, desarrolló diversas obras y tareas. Visitó Mendoza entre el 20 y el 26 de enero de 1947, pero la devoción de los mendocinos ha ido creciendo en el tiempo.  

En detalle 

El 13 de diciembre esperan que se confirme el milagro para la beatificación del padre Juan Schiavo y que el papa Francisco firme el decreto. En la primavera de 2017, la comunidad viajará a Caxias do Sul, Brasil, para presenciar la ceremonia.

Viaje. Los interesados en estar presentes en la beatificación pueden preinscribirse. Para ello, deben comunicarse con la hermana Leda Borelli al 426 7484, personalmente en Roca 5.338 de Buena Nueva (Guaymallén) o por correo electrónico a murialdinasar@gmail.com

Misa. Los 27 de cada mes, a las 19, se celebra la misa por todos los enfermos y para pedir la beatificación del padre Schiavo en la parroquia Sagrada Familia (Libertad 719, de Guaymallén).