Mundo Miércoles, 20 de marzo de 2013 | Edición impresa

Bergoglio impulsa canonizar a 6 religiosos asesinados

Siendo cardenal, el actual Papa inició el proceso de santificación de Murias, Leaden, Kelly, Duffau, Barbeito y Barletti, muertos durante la dictadura.

Por Agencia AP
Antes de ser el Papa Francisco, Jorge Bergoglio dio los primeros pasos hacia la canonización de seis religiosos asesinados en julio de 1976, a poco de comenzar la última dictadura militar argentina, informó ayer el Vaticano.

De acuerdo con el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, Bergoglio aprobó la causa de canonización de Carlos de Dios Murias, un sacerdote franciscano a quien le fueron arrancados los ojos y mutiladas las manos en la provincia de La Rioja, antes de ser asesinado a tiros.

Bergoglio también apoyó la causa para convertir en santos a los sacerdotes de la Orden de los Palotinos Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y a los seminaristas de la misma congregación Salvador Barbeito y Emilio Barletti. Todos ellos fueron asesinados en la madrugada del 4 de julio de 1976 a tiros después de ser obligados a arrodillarse en hilera en la iglesia de San Patricio de Buenos Aires.

Los represores de la última dictadura militar (1976-1983) persiguieron, secuestraron y mataron a miles de personas que no comulgaban con su ideología totalitaria. Entre los asesinados hubo curas de movimientos comprometidos con la problemática social, como el de la Teología de la Liberación. La jerarquía de la Iglesia Católica ha sido acusada por entidades humanitarias de haber entregado a laicos e incluso sacerdotes, o no haberlos protegido lo suficiente.

Según Lombardi, la causa de Murias es llevada por la Diócesis de la Rioja. Al parecer el sacerdote estaba intentando establecer una comunidad franciscana en la localidad riojana de El Chamical cuando los militares tomaron el control y comenzaron a amenazarlo. Junto a Murias fue asesinado el cura francés Gabriel Longueville.

El proceso de canonización de Murias, sin embargo, podría llevar varios años.

El delegado episcopal para las Causas de los Santos, monseñor Santiago Olivera, informó desde Roma a la agencia Católica de Noticias que "todo recién comienza".

"El proceso del padre Murias está en fase diocesana -consiste en la recolección de evidencia y testimonios sobre la figura a beatificar o canonizar y que una vez concluida se envía al Vaticano- y me parece pronto hablar de beatificación", dijo Olivera.

En tanto, los religiosos palotinos fueron asesinados en venganza por un atentado con explosivos que la guerrilla peronista Montoneros había perpetrado dos días antes en el comedor de la Seguridad Federal, causando la muerte de 20 policías. Los autores de la llamada "masacre de San Patricio" escribieron en una alfombra de la iglesia: "Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son MSTM" (Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo).

Según el diario italiano La Stampa, después de la muerte de Murias, Bergoglio salvó de los militares a seminaristas escondiéndolos en el Colegio de la Compañía de Jesús, en Buenos Aires.

Longueville y el laico Wenceslao Pedernera también son objeto, junto a Murias, de una causa que pretende convertirlos en santos. Según medios de prensa locales, comenzó en junio de 2011 en la iglesia El Salvador de Chamical con una misa que fue oficiada por el padre José Luis Genaro y que contó con la presencia del obispo riojano Roberto Rodríguez. Longueville y Murias fueron asesinados el 18 de julio de 1976 en un paraje cercano a Chamical mientras Pedernera fue fusilado una semana después en Sanogasta, también en la provincia de La Rioja.