Turismo Domingo, 24 de abril de 2016 | Edición impresa

Amsterdam, por la tubería

A pocas cuadras de la Estación Central, el barrio de Pijp invita a empaparse de la urbe como un habitante más. El mercado, un trago en el bar que antes fue cine y una buena cerveza.

Por Redacción LA

De Pijp en español significa ‘La Tubería’ y se pronuncia –al igual que en inglés- the pipe. Algunos relacionan este nombre con una zanja que, antiguamente, cruzaba el barrio aunque la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta a qué responde su nomenclatura. Lo indiscutible es que, tras décadas de ser una zona residencial de clase obrera, De Pijp se ha transformado en uno de los distritos más en boga de la capital holandesa y en un exponente de la mixtura cultural y gastronómica que, a cada paso dice presente en sus calles.    

Sabor local
Recorrer el mercado Albert Cuyp es la manera perfecta de entender el ADN de este barrio. Abierto desde 1905, este centenario mercado ya no dispone sus puestos sólo los sábados en la mañana como en sus inicios, sino todos los días de la semana -a excepción de los domingos- para alegría de los transeúntes que pueden curiosear por los dispares productos que ofrece cada stand.

Aquí, verdulerías, fruterías y pescaderías se suceden con puestos de ropa, zapatos o artículos de belleza en la más completa armonía, como si de otra muestra de la tolerancia que caracteriza a los holandeses se tratara.  

Para los viajeros, este mercado se convierte en la excusa perfecta para degustar el sabor local y conocer las sabrosas comidas al paso que ostenta la cocina de este sitio. Se pueden saborear los célebres arenques frescos que los neerlandeses comen con cebolla por 5 euros aproximadamente o una porción de kibbeling que consiste en pequeños trozos de pescado frito acompañado de mayonesa por 4 euros.

Así como también comprobar empíricamente por qué los quesos holandeses ostentan una fama mundial. Con la rigurosidad y perfeccionismo que caracteriza a los habitantes de esta tierra, la variedad y calidad en esta materia es tan amplia como superlativa. Aquí los quesos presumen de las más diversas combinaciones, ya sean con especias, picantes, ahumados, cremosos, frescos, hasta con wasabi y la lista continúa aunque el resultado pareciera ser siempre el mismo: consentir al paladar. 

Los amantes de lo dulce encontrarán en los stroopwafels, unas tiernas galletas rellenas de una fina capa de syrup (una fina jalea parecida a nuestro añejo Kero) la compañía perfecta para un café o un té. Se pueden comprar por unidades o paquetes pero lo que no se puede garantizar es comer sólo una. Aunque se encuentran disponibles también en los supermercados, el Albert Cuyp presume de ofrecerlas recién hechas (1 euro).

No menos tentadores son los poffertjes, unos pequeños panqueques que se acompañan con diferentes toppings como chocolate, miel o frutos rojos y se espolvorean con azúcar impalpable (3,5 euros aproximadamente), otro clásico de la pastelería del lugar para no pasar por alto.   

Aunque si hay algo que caracteriza a este distrito es su mixtura gastronómica. Aquí todos los puntos cardinales parecieran confluir y el resultado es poder probar comida árabe, tailandesa, surinamesa, italiana o brasileña sin tener que recorrer mayores distancias. Un solo barrio donde se concentran todos los sabores. 

Primavera en Amsterdam
Si en cualquier parte del mundo la primavera es el pretexto perfecto para pasar tiempo al aire libre, los holandeses tienen muy claro que deben sacar el mayor provecho a cada rayo de sol. Con el buen tiempo, la vida en De Pijp se lleva a cabo puertas afueras y las mesas exteriores de los bares y restaurantes literalmente se llenan, como si se tratara de las más codiciadas entradas al show del momento.

Un perfecto exponente es Ceintuurbaan, una amplia avenida que con sus negocios y oferta gastronómica concentra parte de la animada vida de este distrito.

En esta calle, Coffee and Coconuts (Ceintuurbaan 282-284) se ha convertido en uno de los sitios más visitados y es que este relajado y confortable lugar, es ideal para una pausa en cualquier momento del día -ofrecen desayunos, almuerzos, cenas y tragos- disfrutando de alguna de las tentadoras opciones de su carta. Ubicado en lo que antaño fuera un cine, este bar ha sabido sacar provecho de su antigua estructura con amplios salones que se encuentran en diferentes niveles. 

A pocos metros, el elegante parque Sarphati se extiende en lo que, en algún momento, se pensó como una estación de trenes. Este fallido plan daría lugar, sin embargo, al espacio verde y que hoy es escenario de juegos infantiles y reuniones de amigos, en especial, cuando suben las temperaturas. La primavera está hecha a medida del sitio.

Fábrica Heineken 
Si la cerveza holandesa presume de una gloria internacional, De Pijp puede jactarse de ser el barrio que vio nacer a su marca insignia. Fue aquí, donde la primera fábrica de Heineken se instaló a fines del siglo XIX. Hoy, los amantes de este brebaje pueden formar parte de la Heineken Experience, un recorrido que los llevará por su historia y, por supuesto, también por sus cervezas. 

Directorio

Mercado Albert Cuyp 
Albert Cuypstraat
albertcuyp-markt.amsterdam

Coffee and Coconuts  
Ceintuurbaan 282-284
www.ctamsterdam.nl    

Heineken Experience, Stadhouderskade 78
www.heineken.com