Sociedad Miércoles, 20 de mayo de 2015 | Edición impresa

Advierten sobre los efectos negativos de los antiinflamatorios

Dicen que el abuso de ibuprofeno y paracetamol, que tienen venta libre, puede provocar problemas cardíacos y diabetes.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

El ibuprofeno y el paracetamol son drogas de uso frecuente que pueden conseguirse en cualquier farmacia, incluso sin receta. Sin embargo, una toma indebida puede ocasionar efectos secundarios que pueden afectar la salud. Sobre este tema advirtió la Asociación de Agentes de Propaganda Médica de Argentina, que manifestó su preocupación por la falta de acciones regulatorias al respecto por parte de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat).  

“El Comité de Farmacovigilancia de la EMA (Agencia Europea del Medicamento) advirtió recientemente que el tratamiento a altas dosis con el fármaco ibuprofeno aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, como los infartos o los ictus. La advertencia no ha sido difundida aún en Argentina por las autoridades sanitarias, pese a que se trata del medicamento de mayor venta en el país”, manifiesta el documento. 

“Los antiinflamatorios y el paracetamol, los medicamentos más prescriptos en los tratamientos contra la artrosis, también están demostrando una efectividad limitada y efectos secundarios en los pacientes, como por ejemplo problemas hepáticos, gastrointestinales o cardiovasculares, afirmaron expertos convocados por el Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Investigación en Artrosis, celebrado recientemente en Estados Unidos”, destacó la Asociación de visitadores médicos. 

En ese encuentro se difundieron informes que concluyeron que 50% de pacientes tratados con antiinflamatorios y paracetamol sufrió de hipertensión arterial y 11% de diabetes. 

Se trata de dos de los medicamentos más vendidos en Argentina, que se comercializan en ciertas dosis sin receta y que además se utilizan para diversas dolencias. Pertenecen al grupo de los  antiinflamatorios no esteroides (AINE) y se usan para una amplia variedad de dolores leves o moderados (de cabeza, espalda, menstruales), fiebre y también se indican a pacientes con artritis, en cuyo caso la toma es a largo plazo. 

Se recomienda evitar dosis altas de ibuprofeno en pacientes con problemas cardíacos o circulatorios. Además, se menciona que los mayores riesgos se presentan en dosis mayores a 2.400 mg diarios, algo a lo que puede llegarse en tratamientos para la artritis.  

A los visitadores médicos les llama la atención que la Anmat no haya hecho algo similar a su par, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que recomendó también “no administrar dosis altas de ibuprofeno o dexibuprofeno a pacientes con patología cardiovascular grave, como insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial periférica o enfermedad cerebrovascular, porque es peligroso”. 

Pero Gabriela Giornelli, docente de la Facultad de Farmacia de la Universidad Maza, consideró que “en las dosis de venta libre, si se siguen los consejos de la posología, no son causantes de estos problemas serios”. Y que hay que apelar a la responsabilidad del paciente: por un lado, en cuanto a evitar la automedicación, y por otro, para que se respete la dosis y tiempo de tratamiento sugerido por el médico.

Por otra parte, aconsejó que en caso de comprar sin indicación médica se busque asesoramiento en el farmacéutico. 

En el mismo sentido opinó Daniel Kotlik, director de Farmacología de la provincia. Dijo que no son medicamentos inocuos y que se puede tener consecuencias por ser alérgico, por abuso de la dosis o por el uso crónico. 

Fabricación “casera”

Un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley (EEUU) logró elaborar morfina y otros analgésicos similares sin usar amapolas de opio. Su intención era obtener productos más económicos y menos adictivos, para lo cual alteraron el ADN de la levadura. 

Este tipo de sustancia se utiliza medicinalmente para aliviar dolores intensos; sin embargo, una vez alcanzado el objetivo, desde diferentes sectores solicitan que se generen regulaciones para evitar la elaboración “casera” de esta sustancia que puede transformarse en heroína. 

Ésta es considerada una de las drogas más adictivas, ya que produce una dependencia psicológica y física intensa y lo hace muy rápidamente.