Más Deportes Martes, 7 de octubre de 2014

Accidente en la F1: Bianchi, una familia maldita

Mientras el piloto Jules Bianchi lucha por su vida en Japón, su tío abuelo se mató probando un auto para las 24 horas de Le Mans.

Por Redacción LA/Clarín.

El piloto Jules Bianchi pelea por su vida tras el brutal accidente que sufrió en Suzuka al chocar con una grúa en pleno Gran Premio de Japón. No es éste el primer caso en su familia, ya que Lucien, su tío abuelo, murió hace 45 años mientras probaba su Alfa Romeo T33 para las tradicionales 24 horas de Le Mans.

Lucien Bianchi fue uno de los mejores pilotos de la historia de Bélgica. Había nacido en 1934, en Milán, Italia, al igual que Mauro, abuelo de Jules y también hombre de las pistas -fue el ganador del Grand Prix de Macau de 1966 como hombre de Alpine Renault y luego se radicó en Francia-. Sin embargo, luego de la Segunda Guerra Mundial, emigró a su país adoptivo. Su padre, o sea el bisabuelo de Jules, era mecánico de Alfa Romeo. Ahí la semilla del amor a los fierros.

Lucien, apenas llegó a Bélgica, comenzó a lucirse e hizo sus primeras armas en el Rally Alpino. Luego, participó en forma esporádica de la Fórmula 1, donde compitió en 19 GP, con seis puntos cosechados y un podio en su haber -nada menos que en Montecarlo, en 1968-. También manejó autos de turismo y de rally. Así, tras ganar la edición de 1968 de las 24 Horas de Le Mans, un año más tarde se topó con la tragedia en el tradicional escenario francés. Durante los ensayos de la competencia, murió al instante al chocar contra un poste del telégrafo.